Todos sabemos que el efecto de un suelo frío es muy desagradable. Es por esto que si planeas construir una casa desde cero nuestra recomendación es aislar el suelo en la medida de lo posible.
Construir un radier para una casa implica preparación y planificación. Pero lo más importante es tomar la precaución de llevar a cabo cada paso de forma correcta para garantizar que cada material cumpla con el trabajo que le corresponde.
Un radier mal resuelto se nota tarde y se paga durante años. Se traduce en pérdidas térmicas, pisos fríos, condensación superficial en zonas críticas y una envolvente que no rinde como fue proyectada.
En proyectos residenciales, comerciales y de arquitectura de mayor estándar, el comportamiento del radier influye de forma directa en el desempeño global del piso.

Qué capas componen un radier sobre terreno
Desde abajo: Terreno/estabilizado, ripio, lámina PE, radier, revestimiento.
En un radier corriente el hormigón trabaja como plataforma: reparte cargas y separa la vivienda del terreno.
- Estabilizado. Es un relleno de composición y densidad definida que es el fondo estable para los trabajos que siguen. Lleva la humedad natural de suelo.
- Capa de ripio. Función: Barrera anticapilar. Debe impedir el transporte capilar de la humedad del suelo, desde el estabilizado hacia el radier.
- Lámina de polietileno. Función: Capa separadora. Debe prevenir que el hormigón se cuele en el ripio, lo que disminuiría el efecto anticapilar de este.
- Radier. Es la base sólida de la edificación y el suelo de los recintos del piso más bajo.
- Revestimiento. Los revestimientos modernos por lo general son bastante impermeables al vapor de agua y por lo tanto no permiten la evaporación de la humedad del suelo que podría ascender.
La diferencia entre barrera anticapilar y lámina de polietileno
En la actualidad, la lámina de polietileno, gracias a sus propiedades versátiles y su precio bajo, es un material omnipresente, no solo en la edificación.
En las especificaciones técnicas solemos encontrar la siguiente instrucción:
Sobre el relleno se coloca una capa de ripio compactado de x cm de espesor. Sobre el ripio se instala una lámina de polietileno de 0,2 mm de espesor, como barrera de humedad.
Eso es correcto como instrucción, solo que el polietileno aqui no sirve de barrera de humedad. Si fuese así podríamos reemplazar la capa de ripio por el plástico y ¡listo!
La lámina de polietileno cumple principalmente una función separadora: evita que la lechada y el hormigón penetren en los espacios vacíos del ripio. La capa pétrea es la que realiza la función anticapilar cuando su granulometría y espesor son adecuados.
Cómo funciona la humedad por capilaridad
La capilaridad es una fuerza que logra ascender humedad en contra de la fuerza de la gravedad, gracias a la condición particular que se da en tubos muy delgados, los “capilares”, que tienen un diámetro entre 0,01 y 10 µm aproximadamente.
Muchos materiales de construcción, como el ladrillo, el hormigón y el yeso, tienen una estructura porosa capilar que los hace absorbentes de agua, en menor o mayor grado.
Para impedir el ascenso capilar existen dos estrategias:
- Utilizar materiales con una porosidad demasiado fina para el ascenso capilar. Debido a que los poros más finos permiten la difusión de vapor de agua, en este caso corresponde el uso de materiales sin porosidad. Estas membranas impermeabilizantes son necesarias en caso de un nivel freático cercano al radier.
- Utilizar materiales con una porosidad demasiado gruesa para que se pueda absorber agua. Esto se logra con el ripio. Los espacios huecos entre las piedras son demasiado grandes para generar un efecto esponja. Más grande la granulometría y el espesor de la capa, mayor el efecto.
La humedad del terreno es uno de los principales enemigos del rendimiento térmico del piso.
Función de la lámina PE bajo el radier
Una lámina de polietileno también representa una barrera retardante de vapor, siendo su resistencia al paso de vapor igual o menor a la de una losa de hormigón.
No obstante, una barrera de vapor siempre debe ser hermética para cumplir su función. Eso no es el caso debajo del radier, donde hay simples traslapes y una alta probabilidad de perforaciones durante la obra.
Incluso, en los traslapes que probablemente contienen algo de polvo, se podría generar un efecto capilar. Por lo tanto la lámina PE no cumple con la función de una barrera de humedad.
La lámina de PE se especifica como capa separadora entre ripio y hormigón. Típicamente tiene un espesor de 0,2 mm. No obstante, en obras donde es de esperar que se dañe mucho durante los trabajos posteriores, se recomienda usar un plástico más resistente.
Traslapes de la lámina: 30 cm parece razonable.

Especificaciones correctas de la barrera anticapilar
La especificación técnica debería contemplar los siguientes ítems:
Granulometría del ripio
Granulometría: Grava de 20 a 40 mm. También puede contener gravilla gruesa.
El material pétreo debería ser lavado ya que las suciedades contrarrestan el efecto anticapilar.
En algunos casos encontramos la especificación de una capa de arena sobre la capa de ripio. Es fácil de imaginarse que es lo que sucederá en este caso: La arena chorrea en los poros de la capa de ripio, reduciendo el efecto anticapilar.
Espesor de la capa
Espesor de la capa de ripio: En la práctica nos encontramos con especificaciones desde los 5 cm hasta los 10 cm. No obstante, en la literatura técnica existe principalmente un solo valor mínimo que son 15 cm.
La norma alemana DIN 18533-1 define como solución suficiente de impermeabilización contra la humedad del suelo, siempre y cuando el nivel freático de diseño está al menos 50 cm debajo del radier: Una capa de ripio con un espesor de mínimo 15 cm y un coeficiente de permeabilidad k > 0,001 m/s, correspondiente a gravilla o mayor. Además una capa separadora, correspondiente a la lámina PE.
Al disminuir el espesor del ripio, se debe considerar que existen ciertas tolerancias e imperfecciones en la instalación.
Por ejemplo, si una parte del ripio está medio metido en la capa de estabilizado inferior, y en la parte superior algo del hormigón logra entremeterse en la capa de ripio, el espesor efectivo disminuye. Por lo tanto, se recomienda especificar al menos 12 cm.
Por qué incorporar aislación térmica bajo el radier
El correcto aislamiento de los suelos mejora enormemente el confort de cualquier vivienda, así como su comportamiento energético.
El suelo es un elemento por donde nuestro hogar puede perder calor si este no está correctamente aislado del terreno natural.
Es posible tener los muros y techumbre correctamente aislados pero que termines gastando de todas formas dinero de más en climatización si no se considera la aislación del suelo.
En viviendas sobre terreno, el beneficio suele percibirse de inmediato en confort y menor pérdida térmica por el piso.
Estamos evitando que se generen gastos extras de climatización que causa la pérdida de calor, pero también estamos impidiendo cualquier ingreso de humedad por capilaridad a través del suelo.
Todas estas técnicas de construcción promueven gran medida el ahorro a largo plazo y además aumenta la durabilidad en el tiempo de la vivienda.
XPS para radier: ventajas y criterios de selección
XPS para radier mejora la aislación térmica, resiste humedad y carga.
El poliestireno extruido se utiliza bajo radieres porque combina tres atributos que, en esta aplicación, importan más que en otras: baja absorción de agua, alta resistencia a compresión y estabilidad dimensional.
No es una ventaja teórica. A diferencia de otros materiales que pueden degradar su desempeño térmico al humedecerse o deformarse con el tiempo, el XPS mantiene una conducta más estable en condiciones exigentes.
También hay una razón práctica. Instalar XPS para radier simplifica la resolución de puentes térmicos en encuentros entre fundación, sobrecimiento, losa y envolvente.
En muchas obras, la pérdida no está solo en la superficie del piso, sino en la continuidad deficiente de la aislación.
Si la aislación bajo losa falla por compresión, absorción de agua o mala especificación de espesor, el problema no queda encapsulado en esa partida.
Comparación con EPS
La comparación más habitual es con EPS. El EPS puede ser una alternativa válida en algunas partidas, pero bajo radier la evaluación debe ser más estricta.
En un radier apoyado sobre terreno, la exposición a humedad no es eventual. Es una condición permanente.
Si el aislante incrementa su absorción de agua, su capacidad térmica real se resiente. Si además presenta menor resistencia mecánica, puede sufrir deformaciones que terminan afectando la estabilidad del paquete de piso.
Eso no significa que siempre baste con elegir XPS sin revisar el proyecto.
El desempeño depende de la densidad, la resistencia a compresión, el espesor, la calidad de la base y la correcta ejecución de las capas complementarias, como barrera de vapor o lámina según corresponda.
Espesor y resistencia mecánica
La pregunta habitual no es si usar XPS, sino qué espesor especificar. Y la respuesta real es que depende.
Elegir por precio unitario casi siempre lleva a subdimensionar.
Un espesor insuficiente puede reducir el costo inicial de la partida, pero compromete el rendimiento durante toda la vida útil del edificio.
Desde el punto de vista técnico-comercial, la decisión correcta no es comprar más espesor por defecto, sino comprar el espesor que entregue desempeño verificable.
En radieres, la conductividad térmica importa, pero la resistencia a compresión define si la solución se mantiene estable en el tiempo.
Por eso, al seleccionar XPS para esta aplicación, conviene revisar la clase de producto y su comportamiento bajo carga a largo plazo, no solo el dato comercial más visible.
En vivienda liviana, la exigencia será una. En una losa con mayores sobrecargas o tránsito más severo, será otra.
Continuidad de la aislación y puentes térmicos
También se observa con frecuencia una discontinuidad entre la aislación del piso y la aislación perimetral.
Ese detalle genera puentes térmicos en bordes de losa, sobrecimientos y encuentros con muros.
La consecuencia no es solo menor eficiencia.
Ahora bien, conviene ser precisos. El hecho de usar XPS no elimina la necesidad de resolver correctamente preparación de base, compactación, barreras y encuentros constructivos.
La aislación no compensa errores de ejecución en el paquete inferior.
Antes de cerrar una compra, conviene validar cuatro variables: resistencia térmica requerida, resistencia a compresión, espesor disponible y compatibilidad con el sistema constructivo del proyecto.
También es recomendable trabajar con productos que cuenten con documentación técnica clara, respaldo de calidad y asesoría especializada.
En una partida tan sensible, la diferencia entre comprar un aislante y comprar una solución es real.
Orden recomendado de ejecución
- Despejar y nivelar. Se procede a limpiar y despejar el área del radier.
- Terminar red interior de tuberías. Se termina la instalación y canalización de todas las tuberías que quedarán bajo el radier.
- Nivelar y compactar. Se compacta toda la superficie del suelo mediante placa compactadora y regando con agua abundantemente todo el área del radier.
- Rellenar con gravilla y compactar. Luego se rellena y compacta nuevamente con una cama de ripio de 10 cm de espesor asegurando que esta capa este correctamente nivelada.
- Instalar barrera de vapor. Se instaló una capa de polietileno de 0,15 mic traslapada y sellada con cinta para crear una barrera de vapor en el suelo de la casa.
- Instalar aislación térmica. Sobre el polietileno reposan las planchas de poliestireno expandido (EPS) de 30kg/m3. Cualquier abertura para tuberías que se hagan en la barrera de vapor como en el poliestireno expandido deben ser selladas usando cinta o espuma de poliuretano.
- Instalar refuerzo de hormigón. Para el hormigón se instaló una malla de refuerzo traslapadas 30 cm entre sí.
- Llenar con hormigón el radier. Y finalmente el llenado se realizó con hormigón H25 mediante camión mixer de la empresa BSA.
En esta casa, antes de llenar la losa de piso, el equipo de Habitual hizo un trabajo previo de aislación.
Se instalaron planchas de poliestireno expandido 30kg/m3 de 10 cm de espesor en la planta baja de la vivienda.
Estas planchas son de alta resistencia para soportar todo el peso y la carga que recibirán una vez la casa este lista y habitada.
El objetivo de utilizar dicha aislación es el de aumentar la capacidad de conservación del calor al interior de la casa.
Protección de la aislación y sellado de penetraciones
En caso de instalar aislación térmica debajo del radier, también se requiere el polietileno para proteger la aislación.
En este caso la lámina de polietileno debería estar sellada con una cinta que debe resistir el hormigonado.
Cualquier abertura para tuberías que se hagan en la barrera de vapor como en el poliestireno expandido deben ser selladas usando cinta o espuma de poliuretano.
El correcto aislamiento de los suelos mejora enormemente el confort de cualquier vivienda, así como su comportamiento energético.
Radier con calefacción por suelo radiante
Cuando dentro de ese mismo radier va un circuito de tuberías de agua caliente, el hormigón pasa a cumplir tres papeles al mismo tiempo: sigue siendo estructura de apoyo, se convierte en la masa que acumula y entrega el calor, y es la protección mecánica de una instalación que ya no se puede inspeccionar ni reparar sin romper el piso.
Un radier sin calefacción puede ir apoyado sobre una base compactada y una barrera de humedad.
En proyectos con calefacción por suelo radiante, el uso de XPS bajo radier es todavía más estratégico.
Si no existe una base aislada de buen desempeño, parte importante de la energía se pierde hacia abajo en vez de subir al recinto útil.
En esos casos, el aislante no solo mejora eficiencia.
Hormigón y designación
La calefacción radiante no obliga a un hormigón exótico, pero sí a uno consistente y bien colocado.
La NCh 170:2016 designa los hormigones con la serie G -de G05 a G60- referida a probeta cilíndrica de 150 × 300 mm.
Muchos planos y listas de precios todavía usan la serie H, que viene de la edición de 1985 y estaba referida a probeta cúbica.
El Anexo A de la norma dice expresamente que no existe una tabla de conversión entre ambas series: si su plano dice H y su cotización dice G, no lo traduzca usted ni acepte que se lo traduzcan de memoria.
Pida el grado en la designación vigente de la NCh 170:2016 y nunca agregue agua en faena.
Docilidad y colocación
Un radier con tuberías tiene obstáculos: el hormigón debe fluir entre y bajo los tubos sin dejar huecos.
Con el proyecto en la mano, lo que la hormigonera necesita saber es: grado en designación vigente, docilidad, tamaño máximo del árido, volumen, y las condiciones de acceso y descarga en la faena.
El hormigón llegó poco dócil y no pasa entre los tubos. ¿Le agrego agua?
No. El agua añadida en faena baja la resistencia y aumenta la retracción, justo en un elemento que va a trabajar con ciclos de calor.
Llame al proveedor: la corrección se hace con aditivo, en el camión mixer y bajo responsabilidad de quien despacha, dejando constancia en la guía.
Recubrimiento de los tubos
Sobre los tubos tiene que quedar suficiente hormigón para dos cosas distintas: proteger mecánicamente la instalación y repartir el calor de manera pareja, de modo que no se marquen los circuitos en el piso terminado.
Poco espesor da respuesta rápida pero franjas calientes y frías visibles, y deja el tubo expuesto a cualquier anclaje posterior.
La cifra exacta -espesor total del radier, recubrimiento sobre el tubo y separación entre circuitos- sale del proyecto de calefacción y del cálculo estructural, y suele venir además condicionado por las instrucciones del fabricante del sistema.
Retracción, juntas y curado
El control de retracción. Fibras, malla, armadura de reparto o una combinación: quién lo decide es el proyectista.
Un radier con calefacción se dilata y se contrae de forma cíclica durante toda su vida útil.
Respetar los paños de hormigonado que defina el proyecto.
El radier debe poder moverse: banda elástica perimetral continua y los paños de hormigonado que fije el proyecto.
Los circuitos se diseñan para no cruzar juntas y, cuando es inevitable, el tubo pasa protegido por una vaina.
Curar en serio.
Un curado corto en un radier delgado, con viento o sol directo, produce fisuración por retracción plástica en las primeras horas.
El hormigón necesita su periodo de curado y endurecimiento antes de recibir calor; después se hace un encendido progresivo, subiendo la temperatura de impulsión por escalones y manteniéndola, y luego bajándola del mismo modo.
Los plazos y las temperaturas de cada escalón los fija el fabricante del sistema y el proyectista de la instalación.
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Registros y perforaciones posteriores
Perforar el radier después, para fijar un mueble o un tabique, sin plano del trazado.
Solo con el trazado a la vista.
Antes de hormigonar, fotografíe y acote todos los circuitos y guarde ese registro con los planos de la vivienda.
Sin ese plano, cualquier fijación de mueble, tabique o barandilla es una lotería, y una perforación en un tubo obliga a picar el radier.
Alternativas de solución para pisos sobre terreno
| Solución | Características | Ventajas | Limitaciones | Costos |
|---|---|---|---|---|
| Radier Tradicional | El radier tradicional es una losa de hormigón armado que se extiende sobre el terreno natural. | Su simplicidad y versatilidad lo hacen adecuado para diversos tipos de construcciones. | Conductividad térmica (transmisividad de temperatura del exterior al interior) con baja eficiencia energética, especialmente con las bajas temperaturas de invierno. | Oscila entre las 2 y las 3 UF/m². |
| Radier Térmico | El radier térmico incorpora aislamiento térmico para mejorar la eficiencia energética. | Reduce drásticamente las bajas temperaturas y ayuda a generar “masa” térmica, conservando el calor generado por el sol invernal en caso de estar correctamente iluminado. Calidad de vida, salud, esperanza de vida, bajos costos energéticos. | Un costo no considerado tradicionalmente: aislar piso. | En la gama de 3 a 4 UF/m², dependiendo de la ubicación. |
| Parrilla SIP sobre Pilotes | Solución de piso con paneles SIP sobre parrilla de madera o de acero empotrada en poyos de hormigón armado. | Excelente opción de “piso ventilado”, adaptable a pendientes, rápido y con poca necesidad de movimientos de tierra. | Carece de masa térmica; mejorable con sobrelosa y membrana elastomérica para reducir impactos y deterioro. Deterioro si no se protege rápidamente. | Los precios oscilan entre 1.5 y 3 UF/m². |
| Losa Térmica | Sandwich con envigado de hormigón armado y casetones de poliestireno de alta densidad. | Combina los beneficios de la envolvente SIP con un piso aislado, robusto y con opciones de ser ventilado. Una solución en alianza con Hormipret: una aislación térmica superior, versatilidad, robustez, arquitectura limpia y mejores acabados a la vista. | Costos iniciales más altos, aunque se recuperan a largo plazo debido a la reducción en los gastos de calefacción/refrigeración. | Aproximadamente entre 3 UF y 5 UF/m². |
Errores frecuentes en la aislación bajo radier
- Tratar la lámina de polietileno como sustituto de la capa de ripio.
- Instalar una capa de arena sobre el ripio y reducir sus espacios vacíos.
- Usar ripio con demasiado material fino o sin lavado.
- Especificar el aislante solo por espesor, sin comprobar resistencia mecánica ni desempeño en contacto con humedad.
- Dejar una discontinuidad entre la aislación del piso y la aislación perimetral.
- Considerar el radier únicamente como una superficie estructural y no como parte de la envolvente térmica.
- Agregar agua al camión mixer para mejorar la docilidad.
- Encender la calefacción antes de terminar el curado y endurecimiento del hormigón.
- Perforar el radier sin contar con el plano del trazado de las tuberías.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer un radier con calefacción radiante sin aislación bajo la losa?
Técnicamente el sistema funciona, pero una parte importante del calor se va al terreno y ese sobreconsumo lo paga usted todos los inviernos de la vida útil de la casa.
La aislación bajo la losa y la aislación perimetral son las que hacen que el calor suba en vez de repartirse hacia abajo y hacia los muros.
El tipo y el espesor los define el cálculo térmico del proyecto.
¿Qué grado de hormigón pido para un radier con calefacción?
El que indique el proyectista.
La NCh 170:2016 designa los hormigones con la serie G, de G05 a G60, sobre probeta cilíndrica de 150 × 300 mm.
Si su plano viene con la serie H, que corresponde a la edición de 1985 y a probeta cúbica, no la convierta: el Anexo A de la norma señala expresamente que no hay tabla de conversión entre ambas series.
Pida al proyectista que emita el grado en la designación vigente.
¿Cuándo puedo encender la calefacción después de hormigonar?
Nunca de inmediato ni a plena potencia.
El hormigón debe completar su curado y endurecimiento, y recién después se hace una puesta en marcha progresiva, subiendo la temperatura de impulsión por escalones y bajándola del mismo modo.
Los plazos y temperaturas de cada escalón los fija el fabricante del sistema y el proyectista de la instalación; pídalos por escrito y guarde el registro del ciclo.
¿Se pueden perforar después los pisos con calefacción radiante?
Solo con el trazado a la vista.
Antes de hormigonar, fotografíe y acote todos los circuitos y guarde ese registro con los planos de la vivienda.
Sin ese plano, cualquier fijación de mueble, tabique o barandilla es una lotería, y una perforación en un tubo obliga a picar el radier.
¿Es obligatorio dejar juntas en un radier con calefacción?
El radier debe poder moverse: banda elástica perimetral continua y los paños de hormigonado que fije el proyecto.
Los circuitos se diseñan para no cruzar juntas y, cuando es inevitable, el tubo pasa protegido por una vaina.