El ladrillo es uno de los materiales de construcción más populares. Por su versatilidad, el ladrillo a la vista se puede aplicar en cualquier parte de la casa, aunque en este libro vamos a mostrar su uso en cocinas.
El ladrillo es un material muy funcional y se puede aplicar en paredes y para bajo mesada de material. Su resistencia y versatilidad hacen que sea una opción excelente para todo tipo de modelos independientemente de su estilo.
Características del ladrillo para un bajo mesada
Este prisma de tamaño rectangular tiene un peso y dimensiones que permiten que se puedan manipular con una sola mano.
Sus tres dimensiones reciben el nombre de soga (largo), tizón (ancho) y grueso (espesor), donde la primera en general mide el doble del segundo.
La posibilidad de trabajar con piezas de tamaño manejable permite construir bases, apoyos e islas para la cocina, además de combinar el ladrillo con distintas cubiertas y muebles.
Ventajas de elegir un bajo mesada de ladrillo
- El ladrillo es un material muy funcional.
- Su resistencia y versatilidad hacen que sea una opción excelente para todo tipo de modelos independientemente de su estilo.
- El ladrillo se puede aplicar en paredes y para bajo mesada de material.
- Los ladrillos de arcilla pueden simular los antiguos ladrillos de fabricación artesanal.
- El ladrillo a la vista puede funcionar como un elemento decorativo.
Hay ladrillos de arcilla que simulan los antiguos ladrillos de fabricación artesanal, que tienen aspecto rústico y superficie rugosa.
Estos son elegidos por sus propiedades ornamentales, que se dejan a la vista como un elemento decorativo.

Diseños de bajo mesada de ladrillo para la cocina
Barra con base de ladrillo rústico y granito
Esta cocina diseñada por el estudio Moran e Anders Arquitetura tiene una barra con base de ladrillo rústico y junta hundida, sobre la que se dispuso una mesada de granito negro.
La combinación de la base de ladrillo con una cubierta oscura permite destacar la estructura del bajo mesada y aporta una imagen sólida a la barra.
Isla con base de ladrillo y tapa de mármol
Una cocina típica de campo como la de la imagen cuenta con piso de cerámica roja, isla con base de ladrillo y tapa de mármol.
La base de ladrillo refuerza el carácter rural de la cocina, mientras que la tapa de mármol completa la isla con una superficie diferente.
Base de ladrillo rústico con muebles grises
El ladrillo rústico se jerarquiza en esta cocina gracias al uso del gris que no le hace sombra. Es tono se utilizó en las alacenas de puertas vidriadas y los muebles bajo mesada.
En este caso, el ladrillo comparte protagonismo con los muebles bajo mesada y las alacenas, creando una composición donde los materiales se distinguen sin perder unidad.
Base oscura y barra de tapa clara
La cocina de la imagen cuenta con una gran pared de ladrillo a la vista con largos estantes, una gran barra de tapa clara y base oscura.
La base oscura puede dialogar visualmente con el ladrillo y, al mismo tiempo, diferenciarse de la tapa clara de la barra.
Barra blanca para integrar cocina y comedor
La cocina integrada de la imagen está unificada con el comedor mediante una gran barra blanca con banquetas Tholix de chapa gris oscuro.
La barra blanca introduce una superficie luminosa y conecta los ambientes mediante un elemento común, mientras que las banquetas de chapa gris oscuro suman un contraste material.
Parrilla integrada
Esta cocina cuenta con una parrilla integrada.
La presencia de una parrilla integrada puede acompañar una propuesta de cocina de campo y combinarse con una base de ladrillo, especialmente en composiciones de carácter rústico.

Combinaciones de ladrillo y otros materiales
Ladrillo y granito negro
Esta cocina diseñada por el estudio Moran e Anders Arquitetura tiene una barra con base de ladrillo rústico y junta hundida, sobre la que se dispuso una mesada de granito negro.
El granito negro aporta una terminación visual intensa sobre una base de textura rústica.
Ladrillo y mármol
Una cocina típica de campo como la de la imagen cuenta con piso de cerámica roja, isla con base de ladrillo y tapa de mármol.
La tapa de mármol establece un contraste con la textura y el color del ladrillo, mientras que el piso de cerámica roja prolonga la presencia de los tonos cálidos.
Ladrillo y madera
La cocina de la imagen apuesta al uso del ladrillo rústico en una de sus paredes, combinado con un techo de madera con una gran lucarna central.
Las paredes de ladrillo rosa se unifican en la gama cromática con las puertas de madera de los muebles bajomesada.
La madera puede aparecer tanto en la estructura de la cocina como en las puertas de los muebles bajomesada, reforzando una atmósfera cálida y natural.
Ladrillo y hierro negro
El espacio de la imagen cuenta con una pared de ladrillo a la vista, donde claramente se distinguen dos épocas constructivas.
La cocina de gran porte es de hierro negro y se complementa con una moderna campana de acero inoxidable.
La presencia del hierro negro ofrece una lectura más contundente frente al ladrillo, mientras que la campana de acero inoxidable incorpora una superficie moderna.
Ladrillo y acero inoxidable
La cocina de gran porte es de hierro negro y se complementa con una moderna campana de acero inoxidable.
El acero inoxidable puede integrarse en cocinas donde el ladrillo aporta el fondo rústico y los elementos metálicos definen una estética contemporánea.
Ladrillo y vidrio
El ladrillo rústico se jerarquiza en esta cocina gracias al uso del gris que no le hace sombra. Es tono se utilizó en las alacenas de puertas vidriadas y los muebles bajo mesada.
Las puertas vidriadas permiten sumar ligereza visual a una composición que incluye una base de ladrillo y muebles de tonalidad gris.
Colores y acabados para el bajo mesada
Ladrillo rústico
Hay ladrillos de arcilla que simulan los antiguos ladrillos de fabricación artesanal, que tienen aspecto rústico y superficie rugosa.
La cocina de la imagen apuesta al uso del ladrillo rústico en una de sus paredes, combinado con un techo de madera con una gran lucarna central.
Esta cocina diseñada por el estudio Moran e Anders Arquitetura tiene una barra con base de ladrillo rústico y junta hundida, sobre la que se dispuso una mesada de granito negro.
Ladrillo liso y geométrico
El ladrillo de esta cocina es liso y geometrico, con juntas blancas que se destacan notablemente.
Este acabado ofrece una lectura más ordenada de la base y hace que las juntas formen parte visible del diseño.
Ladrillo a la vista
Una pared de ladrillo a la vista sirve como fondo a una gran mesa de madera con sillas cromadas y casco blanco.
La cocina de la imagen cuenta con una gran pared de ladrillo a la vista con largos estantes, una gran barra de tapa clara y base oscura.
El ladrillo a la vista puede funcionar como fondo, como base estructural o como elemento decorativo dentro de la cocina.
Ladrillo pintado de blanco
Esta encantadora cocina de impronta rural tiene la pared principal de ladrillo pintado de blanco.
El mismo tono se repite en el techo, las alacenas y la base de la mesa.
El blanco aplicado al ladrillo modifica la percepción del material y permite integrarlo con otros componentes claros de la cocina.
Ladrillo rosa
Las paredes de ladrillo rosa se unifican en la gama cromática con las puertas de madera de los muebles bajomesada.
La coincidencia cromática entre el ladrillo y las puertas de madera genera una composición coordinada para el sector inferior de la cocina.
Ladrillo y neutralidad cromática
La cocina de la imagen tiene neutralidad cromática dada por los muebles bajomesada blancos, los estantes del mismo tono ubicados sobre la bacha. y la antigua heladera negra.
Los muebles bajomesada blancos y los estantes del mismo tono equilibran la presencia de otros materiales y colores, mientras que la antigua heladera negra añade un punto de contraste.

Estilos de cocina que incorporan ladrillo
Cocina rural
Esta encantadora cocina de impronta rural tiene la pared principal de ladrillo pintado de blanco.
Una cocina típica de campo como la de la imagen cuenta con piso de cerámica roja, isla con base de ladrillo y tapa de mármol.
La cocina de la imagen apuesta al uso del ladrillo rústico en una de sus paredes, combinado con un techo de madera con una gran lucarna central.
El ladrillo permite construir una imagen rural tanto cuando conserva su color y textura como cuando se pinta de blanco.
Cocina contemporánea
El espacio de la imagen cuenta con una pared de ladrillo a la vista, donde claramente se distinguen dos épocas constructivas.
La cocina de gran porte es de hierro negro y se complementa con una moderna campana de acero inoxidable.
La cocina integrada de la imagen está unificada con el comedor mediante una gran barra blanca con banquetas Tholix de chapa gris oscuro.
En estos ambientes, el ladrillo puede convivir con el hierro, el acero inoxidable, las cubiertas claras y el mobiliario de líneas actuales.
Cocina de inspiración industrial
Una pared de ladrillo a la vista sirve como fondo a una gran mesa de madera con sillas cromadas y casco blanco.
La cocina de la imagen cuenta con una gran pared de ladrillo a la vista con largos estantes, una gran barra de tapa clara y base oscura.
El uso de superficies metálicas, bases oscuras, estantes y ladrillo a la vista favorece una estética de inspiración industrial.
El ladrillo como elemento decorativo
Los ladrillos de arcilla que simulan los antiguos ladrillos de fabricación artesanal tienen aspecto rústico y superficie rugosa.
Estos son elegidos por sus propiedades ornamentales, que se dejan a la vista como un elemento decorativo.
Por su versatilidad, el ladrillo a la vista se puede aplicar en cualquier parte de la casa, aunque en este libro vamos a mostrar su uso en cocinas.
Una pared de ladrillo a la vista sirve como fondo a una gran mesa de madera con sillas cromadas y casco blanco.
La cocina de la imagen cuenta con una gran pared de ladrillo a la vista con largos estantes, una gran barra de tapa clara y base oscura.
El material puede utilizarse para destacar una pared, enmarcar una barra, formar una isla o resolver la base de los muebles bajo mesada.
Ideas de distribución y composición
- Una barra con base de ladrillo rústico y junta hundida.
- Una isla con base de ladrillo y tapa de mármol.
- Una base de ladrillo combinada con una mesada de granito negro.
- Una gran barra de tapa clara y base oscura.
- Una cocina integrada con el comedor mediante una gran barra blanca.
- Una pared de ladrillo a la vista con largos estantes.
- Un bajo mesada de ladrillo acompañado por muebles grises.
- Una base de ladrillo combinada con puertas de madera.
El ladrillo puede ser el protagonista de la base o formar parte de una composición más amplia junto con paredes, estantes, barras, islas y cubiertas.
Proyectos de cocina con ladrillo
- Esta cocina diseñada por el estudio Moran e Anders Arquitetura tiene una barra con base de ladrillo rústico y junta hundida, sobre la que se dispuso una mesada de granito negro.
- Esta encantadora cocina de impronta rural tiene la pared principal de ladrillo pintado de blanco.
- El espacio de la imagen cuenta con una pared de ladrillo a la vista, donde claramente se distinguen dos épocas constructivas.
- La cocina de la imagen apuesta al uso del ladrillo rústico en una de sus paredes, combinado con un techo de madera con una gran lucarna central.
- El ladrillo rústico se jerarquiza en esta cocina gracias al uso del gris que no le hace sombra.
- El ladrillo de esta cocina es liso y geometrico, con juntas blancas que se destacan notablemente.
- La cocina de la imagen cuenta con una gran pared de ladrillo a la vista con largos estantes, una gran barra de tapa clara y base oscura.
- La cocina de la imagen tiene neutralidad cromática dada por los muebles bajomesada blancos, los estantes del mismo tono ubicados sobre la bacha. y la antigua heladera negra.
- La cocina integrada de la imagen está unificada con el comedor mediante una gran barra blanca con banquetas Tholix de chapa gris oscuro.
- Una pared de ladrillo a la vista sirve como fondo a una gran mesa de madera con sillas cromadas y casco blanco.
- Esta cocina cuenta con una parrilla integrada.
- Una cocina típica de campo como la de la imagen cuenta con piso de cerámica roja, isla con base de ladrillo y tapa de mármol.
- Las paredes de ladrillo rosa se unifican en la gama cromática con las puertas de madera de los muebles bajomesada.
- El ladrillo es un material muy funcional y se puede aplicar en paredes y para bajo mesada de material.
Estas propuestas muestran que el ladrillo puede adaptarse a cocinas rurales, contemporáneas e industriales, con acabados rústicos, lisos, blancos o rosados.
30 Ideas para COCINAS PEQUEÑAS y MODERNAS | Abel de González
Combinaciones visuales para elegir un bajo mesada
| Base o superficie | Combinación | Resultado visual |
|---|---|---|
| Ladrillo rústico | Mesada de granito negro | Contraste entre textura rústica y superficie oscura |
| Base de ladrillo | Tapa de mármol | Composición típica de campo |
| Ladrillo rústico | Muebles grises | El ladrillo se jerarquiza sin perder equilibrio |
| Ladrillo a la vista | Estantes largos y barra clara | Composición con base oscura y superficie luminosa |
| Ladrillo pintado de blanco | Techo, alacenas y base de mesa blancos | Unidad cromática en una cocina rural |
| Ladrillo rosa | Puertas de madera | Continuidad en la gama cromática |
| Pared de ladrillo | Hierro negro y acero inoxidable | Contraste entre tradición y modernidad |
Cómo integrar el bajo mesada de ladrillo en la cocina
El bajo mesada de ladrillo puede funcionar como una pieza independiente o como parte de un conjunto formado por paredes, barras, islas y estantes.
En una cocina rural, puede acompañarse con piso de cerámica roja, madera, mármol o ladrillo pintado de blanco.
En una cocina contemporánea, puede combinarse con hierro negro, acero inoxidable, una campana moderna o una barra blanca.
En una composición industrial, puede aparecer junto con una gran mesa de madera, sillas cromadas, estantes largos y una base oscura.
El ladrillo rústico se puede dejar a la vista para destacar su superficie rugosa, mientras que el ladrillo liso y geométrico puede reforzarse con juntas blancas.
La elección del color y de las combinaciones permite adaptar el bajo mesada al carácter general del ambiente sin perder las cualidades visuales del material.