La alfarería diaguita es una de las expresiones artísticas y culturales más representativas de los pueblos originarios de Chile. Los Diaguitas habitaron el Norte Chico entre los siglos X y XVI.
Los diaguitas chilenos habitaron las regiones de Coquimbo y Copiapó, conocidas como norte chico. Continuando con un modo de vida mixto, la Cultura Diaguita se extendió tanto al interior de los valles, como en la costa.

Origen y desarrollo de la cultura diaguita
Cerca del año 1000 d.C., se conformaron en esta zona identidades regionales, grupos aldeanos, sin grandes urbes ni centro político, cuya interacción se dio principalmente a escala regional. Se ampliaron los espacios agrarios y, consecuentemente, aumentó la demografía.
Entre los ríos Elqui y Choapa, el complejo cultural Las Ánimas derivó en la Cultura Diaguita, según lo evidencian las similitudes estilísticas de sus producciones alfareras.
Estas definiciones fueron retomadas por Francisco Cornely, quien situó geográficamente los asentamientos de este pueblo y señaló rasgos históricos de su tradición y producción alfarera.
A partir de las variedades cerámicas diaguitas los arqueólogos han elaborado diferentes fases. Las primeras fueron definidas en 1956 por Francisco Cornelly.
Investigaciones de los últimos años discuten las periodizaciones de Cornely y Ampuero.
La cerámica roja, negra y blanca
La cerámica de la cultura Diaguita, que habitó el Norte Chico entre los siglos X y XVI, es conocida especialmente por sus escudillas y cuencos pintados con abigarrados diseños geométricos que alcanzan una regularidad y complejidad que sorprende.
En efecto, la cerámica diaguita también fue decorada con pintura negra, roja y blanca y diseños geométricos, pero siguiendo patrones de simetría mucho más complejos que los Ánimas.
Estos diseños consisten en un repertorio limitado de motivos pintados en rojo, blanco y negro, aplicados en bandas generalmente horizontales en las paredes exteriores de las vasijas.
Las bandas están realizadas sobre el fondo rojo de las vasijas y delimitadas por una línea negra. En ocasiones, estas son continuas, en otras, solo ocupan tres cuartas partes de la pieza cuando acompañan rostros de felinos, de aves o humanos modelados.
Los motivos conforman diseños regulares y continuos bajo principios de simetría.

Motivos geométricos principales
Comprenden sucesiones de líneas, líneas con puntos, variedades de escalonados, ganchos y espirales.
Entre ellos destacan el zigzag y las ondas que se encuentran desde el inicio de la tradición alfarera Diaguita, mientras que las cadenas y algunos zigzag dobles combinados con escalonados, pestañas y puntos, aparecen durante el período clásico de esta cultura.
Estos motivos son combinados a veces con representaciones estilizadas de tipo zoomorfo y antropomorfo.
Los diseños se repiten de manera monótona con solo unos pocos patrones e inducen sensaciones de uniformidad y vibración, pero al observarlos detenidamente hay sutiles variaciones, ya sea en las formas del motivo, en su color y en su cantidad y combinaciones.
Formas y tipos de vasijas
La cerámica diaguita se distingue por la variedad de sus recipientes y por la evolución de sus formas a lo largo del tiempo.
Período arcaico: Destacó la presencia de platos hondos y escudillas de forma semiglobular.
Fase arcaica: sus características cerámicas las representó el cementerio ubicado en la quebrada "Las Animas" del Valle de Elqui. Sus rasgos más relevantes son las formas sublogublares o esféricas.
Período transicional: Aparecen influjos Chincha, cultura preincaica de la costa sur del Perú. Las paredes antes diagonales de las escudillas tienden a ser más verticales.
Período clásico: Continúa la presencia de motivos Chincha. En las escudillas aparecen paredes rectas y fondo abovedado.
Fase Clásica, donde las formas incluyen paredes rectas y no sólo curvas, bases redondeadas, mayor variedad de objetos, algunos de ellos con representaciones antropomorfas.
También introdujeron nuevas formas, asimétricas, como el jarro pato.
Con el tiempo fueron integrando nuevas formas asimétricas, como el jarro pato.
Período de influencia Inca: Se introdujeron nuevos diseños morfológicos como el aríbalo, platos planos con asa o acampanados y motivos antropomórficos y zoomórficos.
| Período o fase | Características principales |
|---|---|
| Período arcaico | Platos hondos, escudillas semiglobulares y formas sublogublares o esféricas. |
| Período transicional | Influjos Chincha y paredes más verticales en las escudillas. |
| Período clásico | Paredes rectas, fondo abovedado, bases redondeadas y mayor variedad de objetos. |
| Período de influencia Inca | Aríbalos, platos planos con asa o acampanados y motivos antropomórficos y zoomórficos. |
Técnicas de fabricación
Los alfareros diaguitas utilizaban arcilla fina, modelada a mano o con técnicas de enrollado y alisado.
Se modelaba en directo a partir de una masa ahuecada elevando las paredes por medio de las placas de arcilla.
Posteriormente, las piezas eran cocidas en hornos rudimentarios o fogatas a cielo abierto, alcanzando temperaturas que les conferían gran resistencia.
La calidad y cantidad de estos objetos sugiere que contaron con especialistas, así como la manufactura de artefactos (pinzas) y adornos (aros) en metal fundido requerían de un conocimiento acabado de tecnologías metalúrgicas.
O el uso de torteras que evidencia la producción textil.

Las tres fases de la cerámica diaguita chilena
Tradicionalmente se ha dividido la Cultura Diaguita chilena en tres fases, siguiendo diferencias cerámicas y fúnebres:
- Diaguita I (900 a 1200 d.C.) que se relaciona con vasijas cerámicas e inhumaciones similares a las del complejo cultural Las Ánimas;
- Diaguita II (1200 a 1470 d.C.), con entierros en cistas de piedra y abundantes y ricas ofrendas;
- Diaguita III (1470 a 1536 d.C.), que se caracterizó por la aculturación de las poblaciones diaguitas al Imperio Inca, evidente por ejemplo en el uso del principio organizativo dual y en la incorporación de formas e iconografía cerámica Inca.
Fase arcaica
Francisco Cornely distinguió tres fases en la producción alfarera de los diaguitas: arcaica, de transición, y clásica de influencia incaica (Cornely, 1966: 21).
Fase arcaica: sus características cerámicas las representó el cementerio ubicado en la quebrada "Las Animas" del Valle de Elqui. Sus rasgos más relevantes son las formas sublogublares o esféricas.
La Fase I, relacionada con el período temprano, presenta vasijas e inhumaciones similares a las del complejo cultural Las Ánimas.
Fase de transición
Durante el período transicional aparecen influjos Chincha, cultura preincaica de la costa sur del Perú.
Las paredes antes diagonales de las escudillas tienden a ser más verticales.
La cerámica diaguita también fue decorada con pintura negra, roja y blanca y diseños geométricos, pero siguiendo patrones de simetría mucho más complejos que los Ánimas.
Fase clásica
Fase II: Corresponde al momento más brillante de la cerámica diaguita, por lo que se le ha llamado el periodo clásico.
Período clásico: Continúa la presencia de motivos Chincha. En las escudillas aparecen paredes rectas y fondo abovedado.
Fase clásica: los platos decorados son de mejor factura, con bordes rectos y bases redondeadas, algunos con representaciones antropoformas, que ya se conocían en menor escala en la fase anterior.
Fase Clásica, donde las formas incluyen paredes rectas y no sólo curvas, bases redondeadas, mayor variedad de objetos, algunos de ellos con representaciones antropomorfas.
Durante este período aparecen cadenas y algunos zigzag dobles combinados con escalonados, pestañas y puntos.
La regularidad de los diseños, la complejidad de las composiciones y la cantidad de objetos sugieren una producción especializada.
Fase de influencia Inca
Fase III: Corresponde al momento en que este pueblo es invadido por los Incas y posteriormente por los españoles, por lo que mezclan los diseños y motivos.
Fase III: Corresponde al momentoen que este pueblo es invadido por los Incas y posteriormente por los Españoles, por lo que se agregan mayor mezcla de diseños y motivos.
Diaguita III (1470 a 1536 d.C.), que se caracterizó por la aculturación de las poblaciones diaguitas al Imperio Inca, evidente por ejemplo en el uso del principio organizativo dual y en la incorporación de formas e iconografía cerámica Inca.
Período de influencia Inca: Se introdujeron nuevos diseños morfológicos como el aríbalo, platos planos con asa o acampanados y motivos antropomórficos y zoomórficos.
Simetría, repetición y significado visual
Uno de los aspectos más llamativos de la cerámica diaguita es su decoración geométrica y simbólica.
Las bandas decorativas se organizan principalmente de manera horizontal y se adaptan a las paredes exteriores de las vasijas.
Los motivos conforman diseños regulares y continuos bajo principios de simetría.
Los diseños se repiten de manera monótona con solo unos pocos patrones e inducen sensaciones de uniformidad y vibración, pero al observarlos detenidamente hay sutiles variaciones, ya sea en las formas del motivo, en su color y en su cantidad y combinaciones.
Las representaciones zoomorfas y antropomorfas podían integrarse a las bandas geométricas o acompañar determinadas formas de las vasijas.
En ocasiones, las bandas solo ocupan tres cuartas partes de la pieza cuando acompañan rostros de felinos, de aves o humanos modelados.
Contexto social y producción especializada
La calidad y cantidad de estos objetos sugiere que contaron con especialistas.
La manufactura de artefactos (pinzas) y adornos (aros) en metal fundido requerían de un conocimiento acabado de tecnologías metalúrgicas.
El uso de torteras evidencia la producción textil.
La cerámica, la metalurgia y la producción textil formaban parte de un conjunto de conocimientos técnicos desarrollados por las comunidades diaguitas.

La cerámica diaguita como patrimonio cultural
Actualmente las piezas de cerámica que han sido encontradas son consideradas monumentos arqueológicos y se encuentran en museos o sitios de conservación.
Sin embargo, podemos acceder a este arte por medio de las réplicas contemporáneas, que poseen un gran valor representativo y cultural.
En Cordillerana puedes encontrar piezas como el Puco Calchaquí, Combarbalá, Fuente Limarí, Cuenco de ave o la Vasija Elqui.
Los artesanos que las fabrican buscan conservar características como la forma, tamaño, color e íconos, rescatando la estética ancestral.
Estas reproducciones reflejan el pasado, una identidad que no merece desaparecer y un legado que continúa inspirando y conectándonos con nuestras raíces.
Registros e investigaciones sobre la alfarería diaguita
Pie de foto: Dibujos de Alfarería Diaguita de la primera época encontrada en Hurtado. Cornely, Francisco L.
Pie de foto: Hachas de cobre diaguitas. Cornely, Francisco L.
Introducción. Galería. Memoria Chilena. Museo Chileno de Arte Precolombino.