La decisión depende del tipo de pavimento, del sistema de instalación y de si se trata de una obra nueva o de una reforma, pero cuando se coloca un suelo laminado o una tarima de madera terminada de fábrica, la opción más práctica suele ser pintar primero y colocar después el suelo y el zócalo.
Si se va a colocar un suelo de madera y las paredes están sin pintar, es normal que surja la duda de qué trabajo conviene realizar antes. La respuesta no es idéntica para todos los sistemas, porque no implica lo mismo instalar un laminado en clic que colocar una tarima sobre rastreles o un pavimento de madera que debe lijarse y barnizarse en la propia vivienda.
La opción más habitual: pintar antes de colocar el suelo
Salvo que quieras empapelar o plastificar el suelo lo lógico es PINTAR.
Aun protegiéndolo de salpicaduras de pintura, la caída de utensilios de pintura, patas de la escalera, etc. también dejan huella en la madera.
Por este motivo, una recomendación sencilla para un autopromotor es terminar primero la pintura de las paredes y los techos, y dejar para después la colocación del pavimento. De esta manera se evita trabajar con escaleras, cubos, brochas y herramientas sobre una superficie nueva que puede rayarse, mancharse o dañarse.
Mi consejo, PINTA primero.
La pintura puede producir salpicaduras incluso cuando el suelo está cubierto. Además, no todos los daños proceden directamente de la pintura: también pueden producirse por el movimiento de herramientas, el apoyo de una escalera o la caída accidental de algún utensilio.

Por qué conviene colocar el suelo después
Los suelos de madera, son un "puzzle".
Si el pintor dañe una pieza que se deba sustituir ... hay que desmontar media habitación.
Esta es una de las principales razones para retrasar la instalación del pavimento. En un sistema de piezas ensambladas, sustituir un elemento que ha quedado dañado puede obligar a desmontar una parte considerable de la habitación. Aunque el montaje sea rápido, reparar una pieza deteriorada no siempre es tan sencillo como retocar una pared.
Es mas fácil repasar alguna imperfección en la pared.
Una pequeña imperfección o una marca en la pared puede corregirse con un repaso de pintura. En cambio, una pieza de madera o laminado dañada puede requerir desmontaje, sustitución y nuevo montaje.
Hoy en día, los suelos laminados, no se encolan, no se lijan, no se enmasillan, no se barnizan… ¡Ya viene todo hecho desde fábrica!
Los suelos de madera "in situ" están en desuso.
Cuando el pavimento llega terminado de fábrica, el trabajo posterior suele consistir principalmente en ensamblar las piezas. Aun así, la superficie debe protegerse durante los trabajos que queden pendientes, especialmente si después se van a instalar puertas, mobiliario, elementos de piedra o cualquier otro componente pesado.
La importancia de distinguir entre laminado, tarima y madera instalada en obra
Claro que yo hablo de colocar tarima sobre rastrel, no lo que se coloca ahora sobre el mortero...
La recomendación puede cambiar según el sistema constructivo. Una tarima colocada sobre rastreles no plantea exactamente las mismas condiciones que un laminado instalado sobre una base de mortero. También es diferente una madera que llega preparada de fábrica de otra que debe recibir trabajos de acabado en la propia vivienda.
Quizás ante otro acabado del pavimento sea necesaria su colocación antes pero en este caso estamos ablando de tarima de madera que no exige tanta parafernalia, asi que pinta y despues colócalo.
En el caso de una tarima de madera que no necesita lijado, enmasillado ni barnizado después de instalarse, la secuencia de pintar primero y colocar después suele ser especialmente cómoda. Si el acabado del pavimento exige operaciones húmedas, polvo, lijado o barnizado, habrá que valorar el orden de los trabajos de forma distinta.
El papel del zócalo en la secuencia de trabajos
Yo dejaría el suelo y el zócalo para el final, de hecho es lo que estoy haciendo, colocar un laminado no debe manchar la pared y el zócalo queda mejor rematado habiendo pintado antes, al menos bajo mi punto de vista.
El zócalo suele quedar mejor rematado cuando la pared ya está pintada. Si se coloca antes, la pintura puede ensuciarlo o dejar un acabado menos limpio en la unión entre ambos elementos. Al instalarlo después del pavimento y de la pintura, se puede ajustar con mayor precisión y cubrir mejor las juntas perimetrales.
| Elemento | Orden recomendado | Motivo principal |
|---|---|---|
| Paredes y techos | Antes | Evitar salpicaduras y daños sobre el pavimento |
| Suelo laminado o tarima terminada | Después | Reducir el riesgo de manchas, golpes y arañazos |
| Zócalo | Al final | Conseguir un mejor remate con la pared y el suelo |
La alternativa: colocar primero el suelo y pintar después
No obstante, y en mi opinión, es preferible dejar la pintura para el final, pues tapar el suelo en general es bastante fácil, se trata de poner unas sábanas, y tapar la pared no suele serlo tanto.
Esta postura parte de una consideración práctica: proteger un suelo puede ser relativamente sencillo si se cubre toda la superficie, mientras que proteger una pared ya terminada durante la instalación de determinados pavimentos puede resultar más complicado. Con una protección adecuada, algunos profesionales prefieren dejar la pintura para el final.
La protección del suelo debe ser completa y estable. No basta con cubrir una parte de la superficie si todavía se van a utilizar escaleras, herramientas o materiales pesados. También hay que evitar que las protecciones se desplacen y que la suciedad quede atrapada debajo de ellas.
Caramba, yo lo tengo bastante claro, pero... ya son dos opiniones en contra (Isasi y Antonio).
Las dos secuencias pueden funcionar cuando se controlan bien los trabajos y se protege correctamente cada elemento. La elección debe tener en cuenta el tipo de pavimento, las tareas posteriores y la facilidad de reparar cada posible daño.
Qué ocurre con los suelos laminados en clic
Hoy en día con los suelos laminados en "clic", el proceso de montaje es rápido y limpio.
El corte de la madera (pequeña sierra de calar) se puede realizar en la cocina, aseo o en la última habitación donde colocaremos el parquet.
El montaje en clic reduce la cantidad de trabajos que pueden generar suciedad dentro de la habitación. Además, los cortes pueden realizarse en otra estancia o en la última habitación que vaya a recibir el pavimento, lo que limita la presencia de serrín y residuos en las zonas ya terminadas.
Sin embargo, que la instalación sea rápida y limpia no significa que el suelo sea completamente inmune a los daños. Durante el montaje siguen utilizándose herramientas y pueden producirse golpes, caídas o roces. Por eso, si se pinta después, es necesario proteger cuidadosamente el pavimento.
Cómo instalar Vinílicos SPC click
Obra nueva y reforma no requieren exactamente el mismo orden
Lo que se hace antes de colocar el suelo y las puertas interiores es revestir la tabiquería, que no pintar, fue una confusión por mi parte, eso si hablamos de nueva construcción o similar.
En una obra nueva, antes de colocar el pavimento y las puertas interiores se reviste la tabiquería, pero revestir no equivale necesariamente a pintar. La preparación de los paramentos y el acabado final pueden formar parte de fases diferentes.
En una vivienda nueva, la secuencia general puede estar condicionada por otros trabajos de construcción, por la colocación de puertas, por los revestimientos y por la coordinación entre distintos oficios. En una reforma, en cambio, es posible que el propietario cambie solamente el pavimento o que decida pintar en otro momento.
A lo que me quería referir antes era si despues de tiempo yo quisiera cambiar el pavimento no estoy obligado a pintar antes si no lo deseo.
Si se cambia el pavimento después de llevar tiempo viviendo en la casa, no existe una obligación de pintar antes si no se desea. En ese caso, el orden puede adaptarse a las necesidades de la reforma y al estado de las paredes.
Instalación posterior del suelo en una vivienda ya pintada
PD. ¿Y si yo despues de llevar X tiempo en mi casa...quiero cambiar el suelo y poner tarima?
Cuando se sustituye un pavimento existente por tarima, las paredes pueden estar ya terminadas y no es necesario volver a pintarlas antes de comenzar. La instalación debe ejecutarse protegiendo las superficies verticales y procurando que los cortes y el movimiento de materiales no produzcan daños.
Después de instalar el pavimento, puede ser necesario realizar pequeños retoques en las paredes, especialmente en la zona inferior o alrededor de los encuentros con el zócalo. Esto no contradice la recomendación general de pintar antes: en una reforma parcial, la vivienda ya puede estar pintada y el trabajo se adapta a esa situación.
Precauciones si se decide pintar después
Si se opta por colocar primero el suelo, hay que protegerlo de forma cuidadosa durante la pintura. La protección debe cubrir toda la superficie y mantenerse en su sitio mientras se utilizan escaleras, rodillos, cubos y herramientas.
Aun protegiéndolo de salpicaduras de pintura, la caída de utensilios de pintura, patas de la escalera, etc. también dejan huella en la madera.
Por tanto, cubrir el pavimento reduce el riesgo, pero no lo elimina. La protección debe complementarse con cuidado durante el desplazamiento de la escalera y con la retirada inmediata de cualquier salpicadura o residuo que pueda quedar sobre el suelo.
Una secuencia práctica para una vivienda con paredes sin pintar
- Preparar y revestir la tabiquería cuando se trate de una obra nueva o de una actuación similar.
- Realizar los trabajos necesarios en paredes y techos.
- Pintar las paredes y los techos.
- Dejar secar adecuadamente las superficies pintadas.
- Colocar el suelo laminado o la tarima de madera terminada.
- Instalar el zócalo para conseguir un mejor remate.
- Proteger el pavimento durante los trabajos que todavía queden pendientes.
Esta secuencia no es una regla absoluta para todos los pavimentos. La instalación de una madera que deba lijarse, enmasillarse o barnizarse en la vivienda puede exigir un planteamiento diferente del utilizado para un laminado en clic o una tarima ya acabada.
Cómo elegir entre las dos opciones
- Pintar primero: es la opción más sencilla cuando se coloca una tarima o un laminado terminado y se quiere evitar que la pintura manche o dañe el pavimento.
- Colocar primero el suelo: puede ser razonable cuando se puede proteger completamente el pavimento y resulta más práctico terminar la pintura después.
- Dejar el zócalo para el final: permite conseguir un encuentro más limpio entre la pared y el suelo.
- Valorar el sistema de instalación: una tarima sobre rastreles, un laminado en clic y una madera acabada en obra no requieren necesariamente la misma secuencia.
- Distinguir obra nueva y reforma: en una reforma posterior se puede cambiar el suelo sin pintar previamente si las paredes ya están terminadas.
Con un laminado en clic o una tarima de madera que ya viene terminada de fábrica, lo más recomendable suele ser pintar primero y colocar después el suelo y el zócalo. Si se decide invertir el orden, es posible hacerlo, pero hay que proteger el pavimento frente a salpicaduras, herramientas, escaleras y golpes.
tags: #primero #cielos #o #pavimentos