La afasia de Broca, también llamada afasia motora, expresiva o de producción, es un trastorno del lenguaje que afecta principalmente la capacidad de producir el habla de manera fluida. La persona puede saber qué quiere decir y comprender relativamente bien lo que se le comunica, pero tiene dificultades para convertir sus ideas en palabras y frases.
La afasia aparece después de una lesión en determinadas regiones del cerebro, principalmente como consecuencia de traumatismos craneoencefálicos y accidentes cerebrovasculares, también llamados infartos o derrames cerebrales. Puede afectar el lenguaje hablado y escrito, la comprensión, la lectura, la escritura y, en algunos casos, la comunicación mediante gestos o lengua de signos.
Qué es la afasia motora de Broca
La afasia de Broca es un trastorno neurológico que afecta la capacidad de hablar y, en algunos casos, de escribir. Las personas con esta condición suelen entender el lenguaje, pero encuentran dificultades para articular palabras y frases.
La afasia motora es la denominación que reciben aquellas afasias en las que predomina el déficit de expresión verbal sobre el de comprensión. El paciente entiende lo que se le dice, pero no consigue traducir sus ideas en palabras.
El calificativo «motora» no alude a un problema muscular del aparato fonador, como sería el caso de la disartria, sino a la vertiente productiva o expresiva del lenguaje. Lo que está alterado es la capacidad del cerebro para organizar y emitir el discurso, no la fuerza ni la coordinación de los músculos que articulan las palabras.
En la práctica clínica cotidiana, «afasia motora» y «afasia de Broca» se emplean como sinónimos, y en la mayoría de los contextos la equivalencia resulta aceptable. En la mayor parte de los textos médicos y de las conversaciones clínicas, ambos términos se tratan como equivalentes.
La afasia se produce en un sujeto que ya había adquirido el lenguaje y hacía uso normal del mismo antes de la lesión cerebral. Se diferencia de los trastornos del desarrollo lingüístico y de la disfunción de las vías motoras y los músculos que producen la palabra, denominada disartria.
Ubicación y función del área de Broca
El lenguaje está representado en múltiples áreas del cerebro y depende del trabajo integrado de múltiples zonas tanto corticales como subcorticales. La propuesta de la existencia de un área de lenguaje correspondiente a la región perisilviana del hemisferio izquierdo fue acogida de forma prácticamente unánime y se integró sólidamente en el campo de la Neurología y Afasiología.
En las personas diestras y cerca de dos tercios de las personas zurdas, la función del lenguaje reside en el hemisferio izquierdo. En el otro tercio de las personas zurdas, gran parte de la función del lenguaje reside en el hemisferio derecho.
El área de Broca se encuentra en el hemisferio cerebral izquierdo, al pie de la tercera circunvolución del lóbulo frontal. También se describe como la porción posteroinferior del lóbulo frontal situada inmediatamente por delante de la corteza motora.
El área de Broca participa en la producción verbal del lenguaje, incluida la morfosintaxis, que corresponde a la expresión y comprensión de estructuras sintácticas, y cumple un rol en el procesamiento de verbos.

Relación entre las áreas de Broca y Wernicke
El área de Wernicke se encuentra en la primera circunvolución temporal posterior del lóbulo temporal izquierdo. Según la clasificación de Brodmann, se asocia principalmente con las áreas 22 y 42 de la corteza cerebral.
El área de Wernicke está asociada principalmente con la comprensión del lenguaje y el procesamiento de la selección del léxico.
Las áreas corticales responsables de la función del lenguaje incluyen:
- El lóbulo temporal posterosuperior, que contiene el área de Wernicke.
- El lóbulo parietal inferior adyacente.
- La porción posteroinferior del lóbulo frontal inmediatamente por delante de la corteza motora, donde se encuentra el área de Broca.
- Las conexiones subcorticales entre esas regiones.
La conexión entre las áreas de Broca y Wernicke es esencial para el procesamiento normal del lenguaje. Aunque topográficamente están separadas, ambas regiones trabajan dentro de una red lingüística más amplia.
La lesión de cualquier parte de esta región más o menos triangular, por ejemplo, por un infarto, un tumor, un traumatismo o una degeneración, interfiere con algunos aspectos de la función del lenguaje.
Diferencia entre afasia de Broca, disartria y anartria
La afasia de Broca no es un problema primario de los músculos de la cara, la lengua o la laringe. El adjetivo «motora» se refiere a la función cerebral de producción del lenguaje, no a la musculatura orofacial.
Cuando el problema reside en los músculos o en los nervios que los controlan, el término correcto es disartria, si la articulación es torpe, o anartria, si el habla es imposible por causa muscular.
La afasia difiere de los trastornos de las vías motoras y los músculos que producen la palabra. Una persona con afasia de Broca puede tener dificultades para organizar y expresar el lenguaje, aunque la fuerza muscular necesaria para hablar no sea la causa principal del problema.
La afasia de Broca puede aparecer junto con apraxia del habla. Además, debido a que el lóbulo frontal también controla movimientos voluntarios, algunas personas pueden presentar debilidad o parálisis en el lado derecho del brazo y la pierna.
Causas de la afasia motora de Broca
La principal causa de la afasia de Broca es un daño en el área de Broca del cerebro, ubicada en la parte frontal del hemisferio izquierdo. Los componentes del lenguaje pueden alterarse después de una lesión cerebral.
Accidente cerebrovascular
Los accidentes cerebrovasculares, también conocidos como ataques al cerebro, son la principal causa de la afasia. La causa más habitual de la afasia de Broca son los accidentes cerebrovasculares de tipo isquémico, que consisten en la interrupción del flujo sanguíneo y, por tanto, del oxígeno a un área determinada del cerebro.
Un ataque al cerebro ocurre cuando un coágulo de sangre o un vaso sanguíneo tiene una fuga o una rotura e interrumpe el flujo de sangre que transporta oxígeno y nutrientes a las células del cerebro.
La falta de flujo sanguíneo al cerebro puede provocar la muerte de las células en el área de Broca. Según la Asociación Nacional de la Afasia, aproximadamente un tercio de los sobrevivientes de un ataque al cerebro tienen afasia.
A veces, el flujo sanguíneo al cerebro se bloquea solo temporalmente y luego se reanuda. Para describir esta afección temporal se pueden utilizar términos como «ataque isquémico transitorio» o «mini ataque al cerebro».
Las habilidades del lenguaje pueden verse afectadas durante algunas horas o días después de un ataque isquémico transitorio, pero generalmente no resultan afectadas de forma permanente.
Traumatismos craneales
Un golpe fuerte en la cabeza puede dañar la región del cerebro responsable del habla. Las afasias aparecen con frecuencia después de traumatismos craneoencefálicos.
Tumores cerebrales
En ocasiones, un tumor que crece en el área de Broca o en sus proximidades puede causar síntomas de afasia. La afasia puede desarrollarse gradualmente debido a los efectos de un tumor cerebral y de los tratamientos relacionados.
Infecciones y otras lesiones cerebrales
Las enfermedades que afectan el cerebro, como la encefalitis, también pueden dañar el área de Broca. La afasia puede aparecer repentinamente después de una cirugía del cerebro o de una lesión traumática cerebral.
La afasia usualmente resulta de trastornos que no causan daño progresivo, como un accidente cerebrovascular, un traumatismo craneal o una encefalitis; en tales casos, la afasia no empeora.
A veces resulta de un trastorno progresivo, como un tumor encefálico que aumenta de tamaño o una demencia; en tales casos, la afasia empeora progresivamente.
Enfermedades neurodegenerativas
Las personas con trastornos neurológicos progresivos, como la enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia, también pueden llegar a tener afasia.
En algunos casos, la afasia será el primer síntoma y el más notorio de la demencia, en lugar de cambios en la memoria, el comportamiento o el movimiento. Esto se denomina afasia progresiva primaria.
Este tipo de afasia empeora con el tiempo, provocando que la persona termine por perder la capacidad de usar el lenguaje. A medida que la enfermedad avanza, surgirán otros síntomas cognitivos, conductuales y del movimiento.
La afasia progresiva primaria puede ser causada por diferentes tipos de demencia, como la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, la demencia por cuerpos de Lewy y la demencia frontotemporal.
Síntomas de la afasia de Broca
Los signos básicos de la afasia de Broca se relacionan con la producción del habla. Las personas con este síndrome tienen dificultades severas para encontrar palabras y para articular frases de forma fluida.
La intensidad de los síntomas depende de la gravedad y la localización de la lesión. En algunos casos sólo aparece una anomia leve o una reducción moderada de la fluidez expresiva; en otros, la persona puede ser incapaz de emitir ninguna palabra.
Habla no fluida
Las personas con afasia de Broca a menudo experimentan dificultades para formar oraciones de manera fluida. El habla suele ser lenta, laboriosa y producida con gran esfuerzo.
El esfuerzo por articular palabras puede ser evidente. La prosodia del discurso también puede verse afectada, lo cual provoca que el habla sea monótona.
La persona puede tener problemas para formar oraciones completas y tiende a utilizar frases cortas, como «quiero agua» en lugar de «quiero beber un vaso de agua».
Frases telegráficas y omisión de palabras
Es frecuente que se omitan palabras pequeñas o palabras de enlace, como «es», «y», «la» o «el».
En lugar de decir «voy al parque con mi hijo», la persona podría decir «yo… parque… hijo».
Una persona con afasia de Broca podría decir «Caminar perro», al querer decir «Sacaré a caminar al perro», o tal vez diga «Libro libro dos mesa», cuando quería decir «Hay dos libros sobre la mesa».
Dificultad para encontrar palabras
La anomia, es decir, la incapacidad para nombrar objetos, generalmente ocurre en todas las formas de afasia.
Las personas pueden utilizar circunlocuciones cuando no consiguen nombrar un objeto. Por ejemplo, pueden decir «lo que se usa para decir la hora» en lugar de «reloj».
Parafasias y errores del habla
Las parafasias son errores en el habla en los que se utilizan palabras incorrectas o se combinan de manera inapropiada.
La afasia de Broca puede incluir un deterioro de la prosodia y la repetición, además de anomia. Cuando se habla de afasia de Broca, el paciente no puede repetir con fidelidad una frase que se le dicte.
Comprensión relativamente preservada
Aunque la producción del lenguaje está afectada, la comprensión del lenguaje se mantiene relativamente preservada. Las personas con afasia de Broca suelen comprender el lenguaje con mayor facilidad que las personas con afasia de Wernicke.
Sin embargo, aun así suelen tener cierta dificultad con el lenguaje hablado, escrito o de señas. La comprensión no siempre está completamente intacta, especialmente cuando las frases son largas, complejas o contienen estructuras gramaticales difíciles.
Lectura y escritura afectadas
La dificultad para expresar pensamientos también puede trasladarse a la escritura. La escritura está deteriorada y puede presentarse agrafia no fluente o disgrafia.
La afasia de expresión suele producir agrafia, que es la pérdida de la capacidad para escribir, y deterioro de la lectura oral. Las afasias no afectan sólo al lenguaje hablado, sino también al escrito y a la mímica, incluyendo la lengua de signos.
Frustración y conciencia de las dificultades
A menudo, las personas con afasia de Broca son conscientes de sus dificultades para hablar y pueden frustrarse con facilidad. La comunicación oral y escrita tiene sentido para el paciente, aunque la producción sea limitada y laboriosa.
Signos motores asociados
Dado que las regiones relacionadas con la afasia de Broca están implicadas en la motricidad, no resulta sorprendente que las lesiones cerebrales que la causan provoquen también signos motores.
La afasia de Broca puede ocurrir junto con debilidad o parálisis en el lado derecho del brazo y la pierna. No obstante, los daños que se limitan al área 44 de Brodmann, conocida como «área de Broca», provocan sólo síntomas lingüísticos y motores leves.
Diferencias entre la afasia de Broca y otros tipos de afasia
Por lo general, la afasia se divide en dos grandes categorías: fluente y no fluente. La afasia de Wernicke y la afasia de Broca fueron los primeros subtipos identificados dentro de estas dos categorías.
Afasia de Wernicke
La afasia de recepción, sensitiva, fluente o de Wernicke se caracteriza por una alteración predominante de la comprensión. Los pacientes no pueden comprender las palabras ni reconocer los símbolos auditivos, visuales o táctiles.
El daño al lóbulo temporal puede dar origen a la afasia de Wernicke, el tipo más fácilmente reconocible de afasia fluente. Las personas con afasia de Wernicke pueden hablar con fluidez en oraciones largas y completas que no tienen mucho sentido, añadiendo palabras innecesarias e incluso inventándolas.
La comprensión auditiva y escrita está deteriorada. Los pacientes cometen errores en la lectura y la escritura es fluida, pero tiene muchos errores y tiende a carecer de palabras sustantivas.
La afasia sensitiva agrupa las formas en las que predomina la alteración de la comprensión, con una producción verbal fluida pero incoherente.
Afasia global
La afasia global se desarrolla por un daño a grandes porciones de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje.
Las personas con afasia global tienen grandes dificultades para comunicarse y pueden tener una capacidad extremadamente limitada para producir y comprender el lenguaje. Es posible que ni siquiera puedan decir unas pocas palabras o que repitan un conjunto limitado de palabras o frases.
Afasia de conducción
La afasia de conducción es una afasia fluente en la que una persona tiene dificultad para repetir palabras y frases sencillas.
Si bien su fluidez y su capacidad para expresarse y para comprender a los demás son mejores que las de las personas con afasia de Wernicke, aún suelen tener deficiencias en esas áreas.
Afasia transcortical motora
Existe otra afasia con expresión igualmente reducida en la que la repetición se conserva de manera llamativa: la afasia transcortical motora.
En esta forma, la lesión se localiza por fuera del circuito perisilviano, habitualmente en el territorio frontal limítrofe entre la arteria cerebral anterior y la arteria cerebral media.
El paciente apenas inicia el habla por sí mismo, pero si el examinador le pide que repita una oración, lo hace con sorprendente corrección. Esta diferencia en la repetición ayuda a distinguirla de la afasia de Broca.
Otros subtipos
Otros subtipos incluyen la afasia transcortical sensorial o mixta, la afasia anómica, la afasia muy leve o latente y las presentaciones mixtas o no especificadas de afasia.
Ningún sistema de clasificación de las afasias es ideal. A menudo, describir los tipos de déficits es la forma más precisa para describir una afasia particular.
Diagnóstico de la afasia de Broca
El diagnóstico generalmente lo realiza un neurólogo o un logopeda especializado. El médico que trate a una persona por una lesión cerebral, como un ataque al cerebro, puede ser el primero en identificar la afasia.
Asimismo, un médico que diagnostica a una persona con una enfermedad progresiva podría identificar la afasia progresiva primaria.
Historia clínica
Se examina el historial médico del paciente, prestando atención a eventos recientes como un ictus, un traumatismo craneal, una cirugía cerebral, una infección o la aparición progresiva de cambios en el lenguaje.
Exploración clínica del lenguaje
El médico puede evaluar brevemente la capacidad de la persona para comprender y producir lenguaje, evaluando su capacidad para seguir órdenes, responder preguntas, nombrar objetos y mantener una conversación.
Por lo general, la interacción verbal permite identificar las afasias en forma general. Sin embargo, el médico debe intentar diferenciar las afasias de los problemas de comunicación que surgen de una disartria grave o de un deterioro de la audición, la visión o la capacidad motora para escribir.
Las pruebas realizadas junto a la cama del paciente para identificar los déficits específicos deben incluir una evaluación de:
- Palabra espontánea: se evalúa la fluidez, la cantidad de palabras pronunciadas, la capacidad para iniciar el habla, la presencia de errores espontáneos, las pausas para encontrar palabras, las vacilaciones y la prosodia.
- Denominación: se solicita al paciente que nombre objetos.
- Repetición: se pide al paciente que repita frases complejas desde el punto de vista gramatical.
- Comprensión: se pide al paciente que señale objetos que el médico nombra, que lleve a cabo órdenes de uno o varios pasos y que responda preguntas simples y complejas con un sí o un no.
- Lectura y escritura: se pide al paciente que escriba de forma espontánea y que lea en voz alta; también se evalúan la comprensión lectora, el deletreo y la escritura al dictado.
Evaluación neuropsicológica y logopédica
Si el médico sospecha que existe afasia o afasia progresiva primaria, se deberá remitir al paciente a un patólogo del habla-lenguaje para realizar una evaluación completa de sus capacidades de comunicación.
La exploración neuropsicológica formal por parte de un neuropsicólogo o de un fonoaudiólogo puede detectar niveles más finos de disfunción y ayudar en la planificación del tratamiento y la evaluación del potencial de recuperación.
Existen diversas pruebas formales para diagnosticar una afasia, como el Boston Diagnostic Aphasia Examination, la Western Aphasia Battery, el Boston Naming Test, el Token Test y el Action Naming Test.
Pruebas de imagen cerebral
La resonancia magnética y la tomografía computarizada pueden identificar daños en el área de Broca. Las técnicas de imagen cerebral, como la TC y la RM, con protocolos angiográficos o sin ellos, son necesarias para caracterizar la lesión, por ejemplo, un infarto, una hemorragia o una masa.
La mayoría de las personas con sospechas de que tienen afasia o afasia progresiva primaria se someterán a una exploración diagnóstica para confirmar la presencia y la ubicación de la lesión o la degeneración cerebral.
Se realizan otros estudios para determinar la causa de la lesión, por ejemplo, una evaluación de un accidente cerebrovascular, según esté indicado.

Tratamiento de la afasia motora de Broca
El tratamiento busca mejorar la capacidad de comunicación del paciente, ayudarle a utilizar las habilidades lingüísticas que conserva, recuperar en la medida de lo posible las capacidades perdidas y aprender formas alternativas de comunicación.
El tratamiento de la causa puede ser muy eficaz en determinadas lesiones. No existe un tratamiento específico para todos los casos, aunque la terapia fonoaudiológica puede favorecer la recuperación.
Terapia del lenguaje y del habla
La terapia del lenguaje es la intervención más frecuente y efectiva. Un logopeda trabaja con el paciente para practicar la articulación, la formación de frases y la comprensión del lenguaje.
Las sesiones pueden ser individuales o grupales, y es crucial la implicación continua del paciente en el proceso de rehabilitación.
La terapia del habla y el lenguaje mejora la comunicación en muchas personas con afasia después de un accidente cerebrovascular. Durante todas las fases de la recuperación, el patólogo del habla-lenguaje ayuda a los pacientes a recuperar y mejorar su capacidad para comunicarse.
La terapia puede orientarse a distintos componentes del lenguaje:
- Producción y articulación de palabras.
- Construcción de frases.
- Recuperación del vocabulario.
- Procesamiento de verbos.
- Morfosintaxis.
- Comprensión oral y escrita.
- Repetición.
- Lectura y escritura.
- Conversación y comunicación funcional.
Ejercicios de producción y morfosintaxis
Para trabajar la producción con morfosintaxis es importante presentar al paciente actividades que le permitan formar una palabra dividida en sílabas tomando en cuenta el grado de dificultad.
La morfosintaxis de una oración sería el siguiente nivel a trabajar en la expresión verbal del paciente, en la cual el «reaprendizaje» constaría de colocar el léxico en el orden correcto para producir un enunciado con sentido.
Otra actividad que ayuda a estimular la comprensión morfosintáctica es «Frases orales verdaderas o falsas». Consiste en leer un enunciado y responder verdadero o falso a la pregunta que aparece en la pantalla.
Las actividades computarizadas dan al rehabilitador mayor variedad de ejercicios, ayudan a cumplir los objetivos establecidos y además permiten al paciente conocer e identificar el nivel de dificultad que va alcanzando y el cumplimiento de metas.
Comunicación aumentativa y alternativa
La terapia para la afasia también puede enseñar otras formas de comunicación, como gestos, imágenes, cuadernos o dispositivos electrónicos.
Las terapias de comunicación aumentativa y alternativa incluyen el uso de dispositivos electrónicos o tarjetas con imágenes para facilitar la comunicación.
Las personas que no pueden recuperar las habilidades básicas del lenguaje y sus cuidadores a veces pueden transmitir mensajes con dispositivos de comunicación aumentativos, como un libro o una tabla de comunicación que contiene dibujos o símbolos de las necesidades básicas del paciente.
Las aplicaciones de generación de voz en dispositivos móviles, como teléfonos celulares y tabletas electrónicas, pueden ofrecer formas alternativas de comunicación.
Tecnología y teleterapia
La tecnología ofrece nuevas herramientas a las personas con afasia. Las reuniones virtuales con patólogos del habla-lenguaje brindan a los pacientes la flexibilidad y la comodidad de recibir terapia en su hogar a través de una computadora.
Los programas y ejercicios computarizados pueden ampliar la variedad de actividades de rehabilitación, facilitar la práctica y permitir un seguimiento del nivel de dificultad alcanzado.
Musicoterapia y actividades sociales
Algunos pacientes pueden beneficiarse de intervenciones complementarias. Cantar puede estimular áreas del cerebro que ayudan a mejorar la fluidez verbal.
Participar en actividades como clubes de lectura, grupos de tecnología, coros y clubes de arte y teatro puede ayudar a las personas con afasia a recuperar la confianza y la autoestima social, además de mejorar sus habilidades de comunicación y su bienestar general.
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Pronóstico y recuperación
El pronóstico de la afasia de Broca depende de varios factores, incluidos la causa, la gravedad del daño cerebral, el tamaño y la localización de las lesiones, la extensión del trastorno del lenguaje, la edad y la salud general del paciente, la rapidez con la que se inicie la rehabilitación y la respuesta al tratamiento.
| Factor | Relación con la recuperación |
|---|---|
| Causa | La recuperación depende de la causa. |
| Tamaño y localización de la lesión | La recuperación depende del tamaño y la localización de las lesiones. |
| Extensión del trastorno del lenguaje | La gravedad de la alteración influye en el pronóstico. |
| Edad y salud general | También pueden influir en el nivel de mejoría. |
| Acceso y respuesta a la terapia | La rehabilitación puede favorecer la comunicación y la recuperación. |
Después de una causa no progresiva de afasia, como un ataque al cerebro u otro tipo de lesión cerebral, ocurren grandes cambios en el cerebro que pueden ayudar a la recuperación.
Como resultado, las personas con afasia a menudo ven mejoras significativas en sus habilidades de lenguaje y comunicación durante los primeros meses, incluso sin tratamiento.
Sin embargo, en muchos casos persiste algo de afasia después de este período inicial de recuperación. Esto se denomina afasia crónica.
Las investigaciones han demostrado que las habilidades del lenguaje y de la comunicación pueden seguir mejorando durante muchos años después de la lesión cerebral y, a veces, van acompañadas de una nueva actividad en el tejido cerebral cercano al área dañada.
Aunque muchas personas experimentan mejoras significativas con la terapia del lenguaje, es posible que algunos síntomas persistan a lo largo del tiempo.
La afasia por causas no progresivas, como un ataque al cerebro u otra lesión cerebral, se describe con mayor frecuencia según las categorías y los subtipos asociados con un ataque al cerebro.
En cambio, cuando la afasia forma parte de un trastorno progresivo, puede empeorar progresivamente. Las personas con afasia progresiva primaria suelen beneficiarse de la terapia del habla y el lenguaje, por lo que siempre deben ser remitidas a un patólogo del habla-lenguaje, no sólo para obtener ayuda con el diagnóstico, sino también para el tratamiento.
Cómo pueden ayudar los familiares y cuidadores
La participación de la familia suele ser un componente esencial del tratamiento de la afasia, ya que permite que los familiares aprendan cuál es la mejor manera de comunicarse con su ser querido.
Un programa de terapia eficaz incluirá la capacitación de los compañeros de comunicación como uno de los elementos esenciales.
Para facilitar la comunicación, se recomienda:
- Hablar despacio y con claridad.
- Usar frases cortas y simples.
- Repetir las palabras o anotar las palabras clave para aclarar el significado, según sea necesario.
- Mantener un tono de conversación natural, que sea apropiado para un adulto.
- Ser paciente y evitar interrumpir.
- Darle a la persona con afasia suficiente tiempo para hablar.
- Minimizar las distracciones, como la radio o la televisión a todo volumen.
- Incluir a la persona con afasia en las conversaciones.
- Solicitar y valorar la opinión de la persona con afasia, especialmente sobre asuntos familiares.
- Fomentar cualquier tipo de comunicación, ya sea hablada o mediante gestos, señales o dibujos.
- Utilizar gestos o dibujos para apoyar el lenguaje.
- Evitar corregir el habla de la persona.
- Ayudar a la persona a participar en actividades fuera del hogar.
- Buscar grupos de apoyo, como clubes sobre ataques al cerebro, grupos sobre afasia y campamentos intensivos, entre otros.
En la mayoría de las ciudades principales existen grupos de apoyo sobre ataques al cerebro, formados por personas que han tenido este problema médico. Estos grupos pueden ayudar a las personas y a sus familias a adaptarse a los cambios de vida que acompañan a un ataque al cerebro y la afasia.
La afasia de Broca afecta profundamente la capacidad de comunicación, pero con la intervención adecuada muchas personas logran mejoras significativas. La rehabilitación, la participación familiar y el uso de recursos alternativos pueden ayudar a mantener una comunicación funcional durante el proceso de recuperación.