Barnizar madera es una de las actividades más comunes entre quienes disfrutan de las manualidades y la decoración autodidacta. En el caso de la madera terciada, una preparación cuidadosa permite conseguir una superficie uniforme, protegida y con un acabado limpio.
Primero deberás conocer muy bien las características de la madera ya que no son todas iguales. Los aspectos que más debes revisar son su textura, porosidad, densidad y nivel de desgaste.
Qué barniz elegir para madera terciada
Como se dijo anteriormente, la elección del barniz dependerá 100% del tipo de madera con el que trabajemos. Si se trata de un mueble o una madera sensible, se recomienda usar un barniz de calidad.
Se encuentran diferentes tipos de barnices, protectores o aceites para madera en el mercado.
| Producto | Características principales | Uso recomendado |
|---|---|---|
| Barniz madera exterior | Destaca por su resistencia ante los rayos UVA, ofreciendo una capa protectora a la madera con un acabado brillante. | Maderas expuestas al exterior. |
| Lasur madera exterior | Producto destinado a proteger la madera exterior. | Elementos de madera situados al aire libre. |
| Aceite de teca | Cuida y nutre las propiedades naturales de la madera, evitando el desgaste y realzando la belleza de esta. | Maderas sin barnizar. |
| Barniz sintético con filtro UV | Ofrece una alta protección frente a la exposición solar. | Maderas que estarán expuestas al exterior. |
| Barniz poliuretánico | Destaca por su resistencia y dureza. | Pisos de madera, peldaños, tarimas o muebles que recibirán un uso intenso. |
Si hablamos de maderas que estarán expuestas al exterior, opta por un barniz sintético que cuente con filtro UV. Recuerda que el sol, la lluvia y el viento son factores que exigen una alta protección para la madera.
Si lo que quieres es barnizar pisos de madera, peldaños, tarimas o cualquier otro mueble que recibirá un uso intenso, el barniz poliuretánico es la mejor elección, por su resistencia y dureza. Es apto para casos de alto tránsito y roce.
El aceite de teca es el producto más indicado para tratar maderas sin barnizar.
Cómo afecta el barniz al color de la madera
Es posible que ya sepas que la mayoría de los acabados para madera, a excepción de las ceras y los barnices al agua, provocan al aplicarlos en la madera lo que llamamos el efecto ámbar o efecto mojado, (ya que dejan la madera con el tono que tiene cuando la mojamos, lo que es muy útil para saber cómo va a quedar una madera antes de aplicarle el aceite).
Esto puede ser un problema estético para los que nos gusta proteger la madera con aceites, si es que no te gusta esta coloración que generan. ¡Ya que también puede ser que te guste!
A nosotros nos gusta mucho en las maderas más oscuras, como el nogal, y en maderas medias como el roble o el castaño.
Antes de elegir el producto, conviene tener presente que el resultado final dependerá tanto del acabado como de la madera empleada y de la técnica de aplicación.
Preparar el lugar de trabajo
Ahora que ya tienes tu barniz, es momento de preparar el área de trabajo. Debería ser bajo techo, pero luminosa y con buena circulación de aire.
También es importante el clima: no barnices los días de lluvia ni de viento.
Los mejores días son los más cálidos, más o menos con una temperatura superior a 20ºC.
Los mejores son los días cálidos, con temperaturas a partir de los 20°C.
Limpia tu espacio antes y después de lijar (punto 3) para que quede libre de polvo y de cualquier partícula que vuele por el aire y pueda adherirse al barniz durante la aplicación y el secado.
Prepara el lugar de trabajo.
Utiliza brochas adecuadas.
Usa guantes de protección.
Revisar y preparar la madera terciada
Ya sea una madera virgen o una que ya tiene alguna capa de barniz o pintura, debes preparar la superficie.
Una vez preparado el sitio de trabajo, pasamos a la acción. Ya sea madera sin tratar o ya barnizada o pintada, se debe pasar una lija fina con mucha suavidad.
Se recomienda lijar en el sentido de las vetas, así no se raya la superficie.
Tras quitar todos los herrajes o accesorios del mueble que no quieras que se machen, lija toda la superficie en el sentido de la veta.
Primeramente, alisa la madera con un papel de lija de grano grueso del número 60.
Una vez que está terminado, pasa una brocha seca y luego un trapo húmedo para quitar el polvo.
A continuación, pasa un trapo húmedo para quitar el polvo.
Elimina el polvo.
Si es muy vieja primero deberás limpiarla, pasándole una lija y luego un trapo con detergente para eliminar los restos.
Por su parte, el nivel de porosidad te permitirá elegir el barniz indicado. Cuanto más porosa sea la madera, mayor cantidad de barniz necesitarás.
Se calcula aproximadamente 1 kg de barniz por cada 10 m³.
Reparar grietas, agujeros e imperfecciones
¿Tienes una puerta de madera antigua y con grietas?
Si el mueble contiene grietas o agujeros, séllalos con masilla para madera con la ayuda de una espátula.
Seguidamente, con una lija fina como la que has utilizado para alisar anteriormente, iguala la zona y vuelve a pasar un trapo húmedo para quitar toda la suciedad.
Para los huecos puedes utilizar un cepillo de latón.
Finalmente, vuelve a lijar de nuevo la superficie para quitar las impurezas de las partículas de polvo y procede a barnizar la madera exterior.
Eliminar un acabado antiguo
Si la madera terciada ya tiene pintura o barniz deteriorado, es importante retirar el acabado viejo para evitar una superficie irregular.
Decapar la pintura o el barniz viejo para no crear una superposición de capas gruesas en el mueble.
El decapado puedes realizarlo con lija, con productos disolventes o decapantes o bien, con una pistola de calor.
Esta última opción se utiliza si la capa de pintura es muy gruesa.
Con la ayuda de una espátula, rasca todas las partes planas de la madera para asegurar la limpieza.
Finalmente, vuelve a lijar de nuevo la superficie para quitar las impurezas de las partículas de polvo y procede a barnizar la madera exterior.
Aplicar tapaporos
El sellador o tapaporos se pasa por la madera lijada con una brocha suave, como si la estuviésemos pintando.
Tras lijar la madera suavemente y con la ayuda de una brocha suave, aplica una capa muy fina de tapaporos en toda la superficie que desees barnizar.
Es un paso especialmente indicado para maderas muy densas o para pisos. En los demás casos se puede aplicar directamente el barniz y saltar este paso.
El tapaporos ayuda a preparar la superficie antes del barnizado y permite trabajar sobre una madera lijada y limpia.
Preparar el barniz
Lee bien la etiqueta y las indicaciones del fabricante respecto a la dilución del producto.
Mezcla el barniz con un poco de aguarrás.
En nuestra sección de disolventes y decapantes podrás encontrar aguarrás para diluir el barniz que hará que se penetre perfectamente a la madera.
Suele rebajarse con un 10 a 20 % de disolvente, según la marca.
La proporción concreta debe determinarse siguiendo las indicaciones del fabricante, ya que puede variar según el producto.
Aplicar la primera capa
Llegó el momento de pasar la primera capa de barniz en tu madera.
Aplica la primera capa.
Asegúrate de cubrir la totalidad de la superficie con una primera mano de barniz y que las últimas pinceladas que des sean en la misma dirección que las vetas de la madera, así queda prolija.
Aplica una capa de barniz sin diluir.
La decisión de la brocha también es importante. Procura usar una plana de buen tamaño, y reserva un pincel pequeño y redondo para darle el toque final a los detalles más mínimos.
Habría como siempre diferentes maneras de aplicarlo.
Podríamos extenderlo con brocha o con rodillo dejando una pequeña capa y dejarlo secar, pero de esta manera blanquearemos ligeramente la madera, ya que aunque el producto lleva muy poca cantidad de pigmentos, dejaremos mucha cantidad formando película sobre la madera.
Aplicar el barniz con paño, brocha o rodillo
Sin embargo, os recomendamos más aplicarlo con un paño, extendiendo el producto lo máximo posible y retirando el exceso antes de que seque con un paño seco.
De esta manera apenas dejaremos película sobre la superficie y el aspecto del acabado va a ser mucho más invisible, manteniendo lo máximo posible el color original de la madera.
La aplicación con brocha o rodillo puede dejar una pequeña capa sobre la superficie, mientras que el uso de un paño permite extender más el producto y retirar el exceso.
En el vídeo que aparece abajo, realizamos una muestra sobre diferentes maderas, una más rojiza como el sapelly, otra muy blanca como el haya y una intermedia como el roble, aplicando el producto de las dos maneras que os hemos explicado para que podáis ver cómo afecta la técnica y la madera empleada en el resultado final, y así anticiparos a posibles errores y tengáis más información para poder elegir el producto o el tipo de madera que más os interesa para vuestros proyectos.
Barniz a Mano con Brocha y Muñeca (Mona de Algodón) #barniz #muebles #carpinteria
Lijar entre capas
Para que las próximas capas de barniz se adhieran y le otorguen a la madera un aspecto de mayor suavidad y brillo, será necesario lijar entre mano y mano.
Además, el lijado entre mano y mano ayuda a preparar la superficie para la siguiente capa y hacer que ésta adhiera mejor.
Vuelve a lijar la superficie.
Lija la superficie en el sentido de las vetas.
Después de lijar, elimina nuevamente el polvo antes de continuar con la siguiente capa.
Aplicar las capas siguientes
Continúa el proceso de barnizado, a partir de aquí ya sin necesidad de diluir el producto, sino aplicándolo directamente desde el envase.
Aplica las capas de barniz.
Una vez limpia y seca, barniza la madera exterior.
Puedes hacerlo con el mismo color de la madera, con barniz para madera exterior de diferentes colores o con barniz para madera exterior incoloro.
Si lo deseas, puedes ir aplicando capas hasta que consigas el brillo que quieras.
La cantidad de manos dependerá del brillo y la protección que busques para tus maderas.
A modo orientativo, ten en cuenta que para muebles en buen estado ya barnizados basta con una mano.
Para los muebles nuevos, tanto de interior como de exterior se recomienda al menos tres capas.
Respeta todos los tiempos de secado.
Recuerda esperar al menos un día entre mano y mano para que seque bien.
Secado y mantenimiento
Para lograr un buen acabado de tus muebles de madera, es clave el tiempo de secado final.
Para esto consulta las indicaciones del fabricante y respeta los plazos antes de tocar, rozar o poner algún elemento por encima.
En muchos casos, el secado final puede lograrse recién a los 7 días.
Renueva el barniz al menos cada dos años.
Finalmente, recuerda que para mantener la madera en buen estado, con aspecto brillante y protegida de los agentes externos, será necesario que renueves el barniz al menos cada dos años.
Estabilidad frente a la luz
Antes de terminar queríamos hablaros de uno de los beneficios de usar este acabado que mantiene el color original a base de añadir pigmentación blanca, es que es mucho más estable a la luz, que otras opciones para conseguir este efecto como los barnices al agua, que sus resinas son completamente transparentes y no alteran nada el tono de la madera, pero sin embargo la luz solar afecta muy rápidamente, ya sea amarilleando la resina del barniz o incluso la propia madera que está debajo del barniz, que también va alterando su color.
La estabilidad frente a la luz es especialmente importante cuando la madera terciada estará cerca de ventanas, en terrazas cubiertas o en espacios exteriores protegidos.

Una preparación cuidadosa, la elección del producto adecuado, el lijado entre capas y el respeto de los tiempos de secado permiten obtener un acabado más uniforme y duradero.