En mitad del mar Caspio, una isla hecha por la mano del hombre -con increíbles torres de acero, tuberías oxidadas, puentes de madera y edificios mastodónticos de la era soviética- recibe a quienes logran llegar hasta ella: bienvenidos a Neft Dashlari.
La ciudad flotante de Neft Dashlari, ubicada a 55 kilómetros de Bakú, capital de Azerbaiyán, es un emblemático proyecto que dio inicio a la explotación de los yacimientos petrolíferos en el mar Caspio. Neft Dashlari, traducida como “Rocas petrolíferas” y conocida en inglés como “Oil Rocks”, no es una plataforma convencional de petróleo: es una ciudad completa sobre el agua, construida sobre barcos hundidos, plataformas interconectadas y kilómetros de puentes metálicos.

Qué es Neft Dashlari y dónde se encuentra
Neft Daşları, ubicado en Azerbaiyán y a 100 kilómetros de la capital Bakú, fue la primera plataforma petrolífera marina del mundo.
La ciudad de Neft Daşları, traducido del azerí como “Rocas Petrolíferas”, es un asentamiento industrial único en su tipo, situado en el corazón del mar Caspio, cerca de la capital Bakú.
La particularidad del lugar es que se trata de una ciudad flotante construida en 1949 durante la era soviética en la que se desafían las convenciones tradicionales, ya que se erige sobre una serie de plataformas conectadas que flotan sobre el agua.
A primera vista, Neft Dashlari parece más una escena de ciencia ficción que una ciudad real: una red laberíntica de plataformas petroleras, caminos elevados y estructuras oxidadas que se extiende por kilómetros sobre el mar Caspio, el lago más grande del mundo.
Sus dimensiones y su complejidad hicieron que el asentamiento recibiera denominaciones como “la octava maravilla del mundo”, “la isla de los siete barcos” y “la isla de las maravillas”. También ostenta el récord de la plataforma marina más antigua del mundo.
Cómo surgió la ciudad petrolera
La historia de Neft Daşları se remonta a 1949, cuando Josef Stalin ordenó su construcción tras el descubrimiento de vastos yacimientos de petróleo bajo el lecho marino del mar Caspio, el lago más grande del mundo.
La idea de crear esta ciudad surgió durante la II Guerra Mundial, cuando la Unión Soviética enfrentaba una creciente demanda de petróleo para abastecer su maquinaria militar.
Durante la Segunda Guerra Mundial fue crucial para su estrategia energética puesto que gran parte del petróleo que se usaba en el Frente Oriental provenía de Bakú.
Su historia comienza en los años 40 con una exploración del lecho marino, después de que un avión detectara manchas de aceite en la superficie del mar. Descubrieron que la zona era un punto prolífico de petróleo.
La ciudad fue concebida como una respuesta audaz a la creciente demanda de petróleo durante la posguerra, y su edificación sobre barcos hundidos a propósito le otorga una estructura única y misteriosa.
Neft Dashlari se creó inicialmente como parte de un plan quinquenal dirigido por Stalin, es decir, los proyectos a 5 años para el desarrollo de su economía, especialmente de su industria, que fueron insignia de la burocracia soviética.
La construcción arrancó tras una primera exploración petrolera exitosa, el 7 de noviembre de 1949. La zona resultó tener una de las mayores reservas petroleras de Asia Central.
La primera perforación en alta mar
Inicialmente, Neft Dashlari comenzó como un pequeño pozo de perforación acompañado de una modesta vivienda para los trabajadores.
La primera exploración petrolera se remonta a 1949 con una plataforma mínima y una casa, dando lugar a la primera producción de petróleo en alta mar del mundo y la más grande del momento.
Inicialmente, se utilizó un buque de guerra hundido como base para la primera perforación. Así, Neft Dashlari se convirtió en la primera plataforma petrolera marina del mundo.
“El 7 de noviembre, el pozo produjo un chorro de petróleo (100 toneladas por día), lo que marcó la primera producción de petróleo en alta mar del mundo”, señala la página de SOCAR, la empresa estatal petrolera de Azerbaiyán que maneja la ciudad flotante.
“Azerbaiyán es el primero en explotar yacimientos petrolíferos en la parte abierta del mar Caspio”, recoge la página de SOCAR, la empresa estatal petrolera de Azerbaiyán.
Desde entonces, el complejo creció de forma exponencial, conectando nuevas plataformas mediante puentes y sumando barcos hundidos como cimientos.
La ingeniería de una ciudad sobre el agua
Neft Dashlari no fue construida sobre una isla natural. Su estructura se levantó mediante una combinación de cascos de barcos, pilares metálicos fijados al fondo marino, plataformas de perforación y puentes elevados.
La estructura metálica que sirvió durante décadas para mantener a flote la ciudad se extendió progresivamente a medida que se incorporaban nuevos pozos, viviendas e instalaciones industriales.
La ciudad se fue levantando con ingenio y pericia. Se hundieron barcos en desuso para utilizar sus armazones como base y montar sobre ellos los pilares de los edificios.
Para favorecer la construcción de la plataforma marina se hundieron deliberadamente 7 barcos fuera de servicio con el fin de usar su armazón como cimiento y, sobre ellos, se montaron los pilares de los edificios.
La estructura de Neft Daşları fue construida sobre los restos de siete barcos desmantelados, una estrategia ideada para reducir el impacto de las olas y los vientos fuertes.
La bahía artificial y la “isla de los siete barcos”
“En 1951, para proteger la isla del viento y las olas, se desmantelaron seis barcos adicionales de las empresas Khazartanker y Khazardonanma y se trajeron aquí medio hundidos, y se creó una bahía artificial alrededor de la isla”, explica la página de SOCAR.
Se creó una bahía artificial con barcos hundidos.
“Los camarotes y bodegas del barco se utilizaban como comedor, puesto médico, dormitorios y otros usos para los miembros de la tripulación de perforación”, agrega.
Uno de estos barcos fue el petrolero Zoroaster, el primero que se hizo en el mundo. Su creador, Ludvig Nobel -hermano de Albert Nobel-, lo fabricó como una solución al transporte del petróleo a fines del siglo XIX.
De ahí que entre las diversas denominaciones que ha tenido Neft Dshlari estuviera el nombre de “La isla de los siete barcos”.
Más tarde, esta isla artificial se hizo famosa con el nombre que tiene actualmente.
Puentes, pozos y oleoductos
La BBC detalla que Neft Dashlari está construida a varios metros sobre la superficie del mar sobre pilares con postes metálicos fijados al fondo del mar.
“En última instancia, constaba de casi 2.000 pozos y unos 320 sitios de producción, conectados por más de 160 kilómetros de puentes y más de 90 kilómetros de oleoductos y gasoductos”.
El yacimiento Oil Rocks es de unos 12 km de largo y 6 km de ancho, y en la zona se han excavado unos 2.000 pozos y casi 200 kilómetros de pasos elevados.
Para los años 50, Neft Daşları era una de las joyas de la industria petrolera soviética. Su construcción representó una hazaña de la ingeniería: más de 2.000 pozos y cerca de 320 sitios de producción conectados a través de 300 kilómetros de puentes sostenidos sobre pilares de acero hundidos en el lecho marino.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Ubicación | A unos 55 kilómetros de Bakú |
| Inicio de la construcción | 1949 |
| Pozos excavados | Casi 2.000 pozos |
| Sitios de producción | Unos 320 sitios de producción |
| Producción acumulada | Casi 180 millones de toneladas de petróleo |
| Récord de producción | 7,6 millones de toneladas en 1967 |
| Extensión del yacimiento | Unos 12 km de largo y 6 km de ancho |
Una ciudad completa en medio del mar Caspio
Inicialmente, el complejo estaba compuesto por una plataforma de extracción y una pequeña casa para los trabajadores, pero la ingeniería soviética transformó gradualmente el enclave en un asentamiento industrial y residencial de grandes dimensiones.
Lo que primero fue una pequeña plataforma para la extracción con una mínima casa para que los trabajadores se alojaran allí, derivó en una gran construcción a partir de 1951.
Con el tiempo, se expandió rápidamente para convertirse en una extensa red de plataformas interconectadas que albergan instalaciones industriales, residenciales y recreativas.
Neft Dashlari creció como una ciudad en forma de pulpo gigantesco sobre el mar.
Con el paso del tiempo llegó a tener dos centrales eléctricas, casas de dos plantas y zonas residenciales de nueve plantas con parque, incluida una casa de baños.
En 1960 se construyó el edificio de la Escuela Petrolera de Bakú.
La ciudad flotante contaba con alojamientos, instalaciones médicas, escuelas, centros comerciales y áreas de ocio para sus habitantes.
- Bloques de edificios para los trabajadores.
- Una panadería.
- Tiendas.
- Centros médicos.
- Escuelas.
- Bibliotecas.
- Un cine.
- Un teatro.
- Un helipuerto.
- Un campo de fútbol.
- Dos centrales eléctricas.
- Un parque y una casa de baños.
En sus días de gloria llegó a albergar a más de 5.000 trabajadores, con viviendas, escuelas, bibliotecas, un cine y hasta un estadio de fútbol construido sobre una plataforma.
En su mejor momento llegó a albergar a 5.000 personas con bloques de edificios, tiendas, centros médicos, un teatro, un helipuerto e incluso un campo de fútbol.
Además, “en los muelles de acero se han plantado árboles y se ha construido un parque”.
Cómo era la vida en Neft Dashlari
Neft Daşları ha sido el hogar de una comunidad en medio del mar Caspio. Este asentamiento ofrecía a sus habitantes una vida que combinaba trabajo y ocio en un entorno completamente industrial.
A pesar de las duras condiciones climáticas y la lejanía de la tierra firme, los residentes contaban con instalaciones que les permitían llevar una vida relativamente normal.
La ciudad flotante estaba equipada con viviendas adecuadas para los trabajadores y sus familias, además de tiendas que abastecían las necesidades básicas.
Incluso existe un teatro y un campo de fútbol.
En sus inicios, la isla llegó a tener unos 5.000 trabajadores.
Hoy, según los datos de Gahramanli, hay unos 3.000 trabajadores que durante 15 días están en el mar y 15 días en tierra.
Otra estimación señala que de los más de 5.000 habitantes que solía tener, hoy solo quedan alrededor de 2.500, y los trabajadores operan en turnos de 15 días en el mar y 15 días en tierra.
El último censo de 2008 da una cifra de unos 2.000 habitantes que viven en este entorno tan peculiar.
Las diferencias entre estas cifras responden a momentos y fuentes distintos: la población y el número de trabajadores han variado con el declive de la actividad petrolera y con los sistemas de turnos.
Condiciones climáticas y riesgos laborales
Sin embargo, las condiciones de vida y trabajo en la ciudad flotante eran duras.
Los trabajadores enfrentaban un clima extremo, con temperaturas que oscilaban entre -20 °C en invierno y 40 °C en verano.
Durante el invierno hacía 20 grados bajo cero, y en verano 40 grados.
Además, el aislamiento en alta mar y los riesgos asociados a la extracción petrolera hacían de Neft Dashlari un infierno para los trabajadores.
La fuerza del mar siempre fue un desafío. En varias ocasiones, tormentas han golpeado la ciudad, y su infraestructura ha sufrido daños graves, con puentes y caminos destruidos.
La producción petrolera y su importancia histórica
Neft Dashlari, conocida como la ciudad flotante del mar Caspio, ha sido un pilar fundamental en la producción de petróleo desde su creación en 1949.
Este asentamiento fue diseñado para explotar los vastos yacimientos de petróleo descubiertos bajo el lecho marino.
Durante el régimen soviético, Azerbaiyán fue una de las principales fuentes de petróleo del país.
En su momento más productivo, Neft Dashlari llegó a producir más de 2 millones de toneladas de crudo al año, lo que fue crucial para la recuperación económica de la posguerra y el avance de la industrialización soviética.
Este lugar llegó a proporcionar casi el 60% de la producción de petróleo marino a toda la URSS.
Según SOCAR, la isla fue una joya de la corona de la producción petrolera del Caspio y ha producido casi 180 millones de toneladas de petróleo en sus 75 años de existencia.
En su apogeo en 1967, extrajo un récord de 7,6 millones de toneladas.
A lo largo de sus más de 75 años de historia, ha producido 180 millones de toneladas de petróleo, alcanzando un récord de 7,6 millones de toneladas en 1967.
A día de hoy, la producción diaria de petróleo es menor, de unas casi 3.000 toneladas, según las cifras ofrecidas por SOCAR para enero de este año.
El futuro de esta ciudad flotante es incierto. La extracción de crudo continúa, aunque a menor escala, con una producción actual de alrededor de 3.000 toneladas diarias -una fracción de los niveles alcanzados en su época de auge en los años 60-.
Las cifras de producción corresponden a periodos diferentes: el récord de 7,6 millones de toneladas se registró en 1967, mientras que las casi 3.000 toneladas diarias corresponden a una etapa reciente de actividad reducida.
El lento declive de la ciudad flotante
La isla tuvo un enorme apogeo, sobre todo en la década de 1960. Pero a partir de la siguiente década, debido a los precios fluctuantes del petróleo y a la lenta decadencia del imperio soviético, fue cayendo su esplendor.
Neftar Dashla decayó al mismo tiempo que lo hacía la Unión Soviética.
Con la caída de la Unión Soviética en 1991, la importancia estratégica de Neft Dashlari disminuyó.
Con la aparición de nuevos yacimientos de petróleo en otros lugares del mar Caspio, su rol como productor principal disminuyó, y también lo hizo su población.
Las reservas de petróleo en el área comenzaron a agotarse, y la ciudad flotante perdió gran parte de su población y funcionalidad.
Con la entrada del siglo XXI, la producción bajó considerablemente, pero desmantelar la ciudad, según los economistas, conllevaba un coste muy elevado por lo que se apostó por dejarla.
Hoy en día, aunque sigue en funcionamiento, es una sombra de lo que fue.
De los 200 kilómetros de puentes metálicos que interconectaban las plataformas, muchos han colapsado o están en estado de abandono.
La infraestructura de la ciudad, golpeada por tormentas y abandono, hoy desafía las fuerzas naturales y crisis económicas.
Carreteras y estructuras deterioradas
A mediados de los años 70, en la ciudad había más de 2000 plataformas petroleras que estaban unidas por 300 kilómetros de caminos.
En los años 70 contaba con hasta 300 kilómetros de caminos.
En 2012 solo 45 de sus 300 kilómetros de carreteras eran transitables, según el medio alemán Der Spiegel.
De los 300 kilómetros de caminos que hubo en su día, hoy tan sólo son transitables unos 45 y es que muchos edificios han sido totalmente engullidos por el mar.
Según declaraciones a Bloomberg de la activista Mirvari Gahramanli, presidenta de la organización para la defensa de los derechos de los trabajadores petroleros en Azerbaiyán, “algunos de esos barcos aún son visibles en la superficie del agua donde fueron enterrados”.
Gahramanli también menciona el estado deteriorado de la ciudad y su infraestructura, con solo 40 kilómetros de caminos aún utilizables y múltiples áreas cerradas al estar en riesgo de colapso.
Las condiciones para los trabajadores son difíciles, y muchos alojamientos y equipos se encuentran en ruinas debido a la falta de mantenimiento.
Las cifras de caminos transitables difieren según el año y la fuente consultada: se han señalado 45 kilómetros en 2012 y cerca de 40 kilómetros en estimaciones posteriores.
La vida actual y las renovaciones
Solo unas pocas decenas de trabajadores permanecen allí, encargándose de las operaciones de extracción restantes y del mantenimiento mínimo del lugar.
Otras estimaciones sitúan en miles a los trabajadores que permanecen vinculados al complejo, organizados en turnos de 15 días en el mar y 15 días en tierra.
La falta de mantenimiento ya es palpable entre sus habitantes.
Neft Dashlari continúa viva y es que en el año 2009, en su 60 aniversario, las autoridades de Azerbaiyán decidieron renovarla.
Además de construir edificios y modernizar otros, se colocó un nuevo césped artificial en el campo de fútbol.
Estas remodelaciones dotaron de un poco más de vida a esta ciudad petrolífera.
A día de hoy, según cuenta Mirvari Gahramanli, siguen habiendo edificios residenciales, un departamento médico y sanitario y tiendas.
Contaminación y riesgos ambientales
Las operaciones de Neft Daşları han generado problemas ambientales en el mar Caspio.
La plataforma petrolera ha sido acusada de contaminar el entorno a través de derrames de crudo y la descarga de aguas residuales, un tema que organizaciones locales han denunciado durante años.
Aunque la empresa estatal SOCAR, propietaria de la plataforma, ha implementado sanciones internas para trabajadores involucrados en prácticas contaminantes, el problema persiste.
Además, las preocupaciones ambientales en torno al mar Caspio han aumentado el riesgo de hundimiento debido a su forma de construcción y la presión para reducir las operaciones industriales en la región.
Con la COP29 -la conferencia climática de las Naciones Unidas- programada para celebrarse en Bakú, el estado de Neft Dashlari es un tema que ha ganado relevancia.
Aunque se puede llegar en helicóptero o barco, por su naturaleza, no es un lugar ni de fácil acceso ni para turistas.
Un estudio publicado en Communications Earth & Environment señala que el mar Caspio puede llegar a bajar 18 metros hasta el año 2100, lo que supone una pérdida del 34 % de superficie de este mar.
En el estudio, los científicos advirtieron que esta masa de agua bajará entre 9 y 18 metros para finales de siglo, si las emisiones de gases contaminantes continúan a los niveles actuales.
Películas, documentales y valor cultural
Su estructura tan particular la convirtió en una curiosidad.
Incluso allí se filmaron algunas películas, como la de 1999 de James Bond, “El Mundo Nunca es Suficiente”, que protagonizó Pierce Brosnan.
Como curiosidad, en la página de SOCAR incluyen todas las películas filmadas en la zona, entre ellas, “El mundo nunca es suficiente”, de la franquicia de James Bond, a finales de los 90.
En los últimos años, Neft Dashlari también ha captado la atención de cineastas y fotógrafos que buscan documentar su singular arquitectura y el contraste entre su pasado glorioso y su presente desolado.
Marc Wolfensberger, cineasta suizo, quedó cautivado por la leyenda de esta ciudad flotante y emprendió un arduo camino para documentarla.
Al intentar llegar por primera vez en los años 90, dudaba si se trataba de un mito.
Tras ocho años de negociaciones con el gobierno de Azerbaiyán, finalmente logró regresar en 2008 para filmar su documental Oil Rocks: City Above the Sea.
El director Wolfensberger le dedicó un documental, Oil Rocks - Una ciudad sobre el mar, y planteó los escenarios que se abren para esta ciudad flotante una vez se acaben los hidrocarburos.
El cineasta describe su primer encuentro con la ciudad como algo “más allá de todo lo que había visto antes”.
Guardada por buques militares y rodeada de un laberinto de puentes y plataformas, Neft Dashlari parecía “una autopista en medio del mar, extendiéndose como un pulpo”.
Oil Rocks: Una ciudad sin igual - Informe especial de AnewZ
El futuro de Neft Dashlari
A pesar de su rica historia y su importancia en la industria petrolera, Neft Daşları enfrenta hoy en día el riesgo de desaparecer.
La ciudad ha visto disminuir su población y actividad industrial por el agotamiento de los recursos petroleros y el deterioro de las infraestructuras.
La producción petrolera es ahora marginal en comparación con otras regiones del país, pero la ciudad flotante representa un capítulo importante en la historia de la industria energética.
El futuro de esta ciudad flotante es incierto.
Con cada año que pasa, las opciones se vuelven más urgentes: desmantelar la ciudad tendría un costo elevado, mientras que convertirla en un destino turístico o museo, como algunos proponen, podría preservarla como un símbolo del legado petrolero del país.
Las opciones son un proyecto prohibitivo para desmantelar la ciudad, abandonarla o convertirla en un punto turístico y “allanar el camino para un gran desastre ecológico”, indican en el filme.
El gobierno de Azerbaiyán expresó interés en mantener Neft Dashlari como un sitio de interés histórico e industrial.
Aunque muchos abogan por su conservación como un balneario marino y centro turístico, considerando que los yacimientos de crudo podrían durar aún otros 20 años, asegurando la continuidad de este gigante de acero por un tiempo más.
“La ciudad tiene futuro como balneario marino y centro turístico”, afirma Mirvari Gahramanli.
La propuesta turística convive con importantes dificultades: el acceso es complejo, las estructuras se encuentran deterioradas y la transformación del enclave exigiría resolver previamente los riesgos industriales, ambientales y de seguridad.
Neft Dashlari es una de las construcciones más curiosas y ambiciosas de la ingeniería soviética que aún persisten.