El ambiente de áreas destinadas a la prestación de servicios de salud pocas veces está asociado con la transmisión de enfermedades. Sin embargo, en poblaciones de pacientes inmunocomprometidos o cuando por falta de precaución se favorece la exposición a patógenos ambientales, el riesgo de infecciones nosocomiales aumenta en detrimento de los pacientes o aparición de enfermedades entre los trabajadores de la salud.
Los residuos y detritos generados en las obras se constituyen en factores de riesgo exógenos para los pacientes y, como tal, pueden ser causa de infecciones nosocomiales. La prevención debe comenzar antes de la demolición, construcción, renovación, mantenimiento o refacción y mantenerse durante todo el proyecto hasta la habilitación segura de las áreas intervenidas.
Participación del comité de control de infecciones
La guía hace especial énfasis en la participación del comité de control de infecciones desde la fase de planeación de las obras e introduce el término ICRA, por su sigla en inglés de Infection Control Risk Assessment, para soportar la importancia de la valoración del riesgo.
Un ICRA funcional aportará el diseño proactivo de estrategias que minimicen las fuentes ambientales de microbios y la prevención de enfermedades.
El compromiso de cada institución es identificar estos factores e implementar las medidas necesarias para su prevención.
Se ha trabajado a través de comunicaciones frecuentes en la necesidad de notificar con anticipación al comité de control de infecciones y a jefes de servicio en áreas de hospitalización para que analicen la necesidad de reubicar pacientes de riesgo y verificar que los aislamientos y sellamientos de las áreas garanticen lo mejor posible la no dispersión de polvo y escombros fuera del área de la obra.
Sin embargo, cuando dichas reparaciones se hacen con contratistas externos el proceso no se desarrolla fluidamente, por lo cual requiere ajustes básicamente en la comunicación.
En la institución se ha diseñado una lista de chequeo para la verificación del cumplimiento de dichas estrategias.
Valoración del riesgo antes de iniciar la obra
Antes de empezar el proyecto, organizar un ICRA para definir los alcances de la obra y la necesidad de medidas de barrera.
El riesgo potencial de exposición para los trabajadores se evalúa también con base en el tipo de construcción y el tiempo de duración.
El proyecto se puede categorizar en términos de menor o mayor riesgo según la necesidad de precauciones de barrera.
Los servicios que no pueden ser cerrados o que están adyacentes a una construcción grande requieren especial atención.
La planeación debe contemplar la asignación de un espacio físico para el grupo de contratistas, almacenamiento de equipos y área de limpieza.
Un lugar para almacenamiento de los materiales de la construcción debe quedar definido desde la planeación.
La prevención de los riesgos en la construcción debe apoyarse en la normativa vigente, los protocolos de seguridad de cada empresa y las condiciones reales de cada obra.
La planificación y evaluación de riesgos es fundamental para controlar los riesgos en la construcción antes de iniciar una obra o una actividad específica.
En esta etapa se deben identificar los peligros, evaluar el nivel de riesgo y definir las medidas de control necesarias.
Clasificación de riesgos relacionados con la construcción y demolición
Los principales riesgos en la construcción están relacionados con las condiciones del área de trabajo, el uso de herramientas, la manipulación de materiales, la circulación de maquinaria y la organización de la obra.
Los riesgos en la construcción también pueden clasificarse según su origen.
- Son aquellos que pueden provocar accidentes inmediatos, como caídas, golpes, cortes, atrapamientos, derrumbes, caída de objetos, atropellos o contacto con maquinaria.
- Incluyen la exposición a ruido, vibraciones, calor, frío, radiación solar, humedad, iluminación deficiente o condiciones climáticas adversas.
- Los riesgos químicos también forman parte de los riesgos en la construcción, ya que en este sector se utilizan productos como cemento, pinturas, adhesivos, solventes, resinas, desencofrantes, selladores y otros materiales que pueden afectar la piel, los ojos o las vías respiratorias.
- Se producen por posturas forzadas, movimientos repetitivos, manipulación manual de cargas o uso prolongado de herramientas.
- Los riesgos biológicos también forman parte de los riesgos en la construcción, especialmente en obras al aire libre, excavaciones, zonas húmedas, espacios con residuos o lugares con presencia de insectos, hongos, bacterias, roedores o animales.
- Los riesgos psicosociales también forman parte de los riesgos en la construcción, ya que la presión por cumplir plazos, jornadas extensas, falta de descanso, mala comunicación o exceso de carga laboral pueden aumentar la posibilidad de errores.
Las caídas desde altura son uno de los accidentes más graves en construcción.
Pueden ocurrir en andamios, escaleras, techos, plataformas, bordes de losas, cubiertas o zonas sin protección perimetral.
Dentro de los riesgos en la construcción, las caídas al mismo nivel suelen producirse por tropiezos, superficies irregulares, materiales en zonas de paso, cables sueltos, pisos húmedos o falta de orden y limpieza.
El uso de herramientas manuales, eléctricas o de corte puede provocar heridas, cortes, golpes, lesiones en manos y accidentes por proyección de partículas.
La caída de herramientas, piezas, fijaciones, estructuras o materiales desde zonas elevadas es uno de los riesgos en la construcción que representa mayor peligro para los trabajadores que se encuentran debajo.
Los atrapamientos pueden ocurrir durante el uso de maquinaria pesada, equipos de carga, herramientas mecánicas o al manipular materiales de gran tamaño.
El riesgo eléctrico es uno de los riesgos en la construcción que requiere mayor control, ya que en las obras suelen existir instalaciones eléctricas temporales, extensiones, tableros provisionales y herramientas conectadas a la red.
Los cables en mal estado, conexiones improvisadas o equipos sin mantención pueden provocar descargas eléctricas, quemaduras o incendios.
Los atropellos y accidentes con vehículos también forman parte de los riesgos en la construcción, ya que la circulación de camiones, grúas, retroexcavadoras, montacargas y otros equipos puede generar choques, golpes o lesiones a trabajadores.
Levantar, empujar, cargar o trasladar materiales pesados de forma incorrecta puede provocar lesiones musculares, dolores lumbares y problemas articulares.
La exposición al ruido y vibraciones forma parte de los riesgos en la construcción, especialmente en trabajos con demoliciones, compresores, martillos eléctricos, sierras, taladros y maquinaria pesada.
Están asociados a polvo, partículas en suspensión, exposición al sol, lluvia, viento, barro, desniveles o malas condiciones del terreno.
El uso incorrecto de materiales, fijaciones, soportes o accesorios puede comprometer la estabilidad de una instalación y generar fallas durante la ejecución o después de terminada la obra.
Aislamiento del área de trabajo
El enfoque antes de iniciar la obra está dirigido al aislamiento del área.
El área debe ser aislada tanto como el proyecto lo requiera.
Proyectos pequeños y de corta duración que generan mínimo polvo pueden usar plástico a prueba de fuego para sellar desde el techo hasta el piso dejando un excedente de aproximadamente 60 cm para el acceso al área.
Proyectos grandes necesitan un vestíbulo de entrada para el cambio de ropa y almacenamiento de herramientas.
El área de entrada debe tener marco de la puerta.
El sello debe ser mantenido en todo el perímetro de paredes y entradas.
Mientras se construye la barrera rígida puede ser usada una barrera plástica.
Las barreras alrededor de la construcción se revisan permanentemente para mantener la protección al área donde están los pacientes.
Las áreas adyacentes deben verificarse para comprobar el estado de integridad de los sellos de penetración.

Control del polvo, escombros y partículas aerotransportadas
Una obra desordenada aumenta el riesgo de tropiezos, caídas, golpes, cortes, incendios y pérdida de control sobre los materiales.
La limpieza de la zona en construcción debe realizarse frecuentemente de acuerdo con la producción de desechos.
Las áreas adyacentes se humedecen y lavan según necesidad.
El control de tráfico requiere establecer vías de entrada y salida, las cuales deben estar libres de escombros.
Las zonas de trabajo y su entrada deben limpiarse diariamente.
Las herramientas y equipo deben ser limpiadas con compresa húmeda antes de sacarlas del área.
La ropa de trabajo debe estar libre de grasa o detritos antes de salir del área de construcción.
Los elementos de protección personal, como máscaras y guantes, deben ser usados apropiadamente.
Usar muestras de partículas aerotransportadas como herramienta para evaluar la integridad de la barrera.
Los residuos y detritos generados en las obras se constituyen en factores de riesgo exógenos para los pacientes y, como tal, pueden ser causa de infecciones nosocomiales.
Protección de pacientes, trabajadores y áreas adyacentes
Los servicios que no pueden ser cerrados o que están adyacentes a una construcción grande requieren especial atención.
La protección debe considerar especialmente a las poblaciones de pacientes inmunocomprometidos.
Se debe usar vigilancia activa y monitorear infecciones por aerotransportados en pacientes inmunocomprometidos.
También se deben revisar periódicamente los datos de microbiología, histopatología y estudios posmortem para identificar casos adicionales.
Es importante limitar los desplazamientos repetitivos para la realización de procedimientos diagnósticos o terapéuticos.
Se debe proveer al personal de la obra con entradas designadas, corredores y elevadores siempre que sea viable o práctico.
También se deben proporcionar servicios esenciales, por ejemplo baños, y servicios convenientes, ejemplo máquinas distribuidoras automáticas.
El personal de la obra debe contar con ropa de protección, como overoles, botas y cascos.
Ventilación, presión y sistemas de ingeniería
Los microorganismos pueden contaminar equipos como ventiladores, sistemas de aireación, sistemas de vacío y fuentes de agua que han sido apagados durante el periodo de la obra; al ser reactivados liberan la carga de agentes infecciosos que poseen.
Los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado para servicios de salud construidos recientemente y espacios renovados deben verificarse antes de ser ocupados y usados, con énfasis en la verificación de ventilación apropiada en quirófanos, cuartos de aislamiento por aerosol y aislamiento protector.
Se debe verificar el apropiado funcionamiento de sistemas de ventilación en el área afectada después del levantamiento de las barreras y antes de activar la presión negativa del cuarto o área.
Si los sistemas de suplencia de aire a áreas de alto riesgo, por ejemplo cuartos de aislamiento protector, no es óptima, usar filtros HEPA portátiles temporalmente hasta restaurar el sistema central.
También se debe revisar y monitorear la documentación de las diferencias de presión en la zona de la obra y los cuartos de aislamiento protector, para verificar su apropiado funcionamiento.
Se deben implementar medidas de ingeniería correctivas para restaurar las diferencias de presión apropiadas según necesidad.
Es necesario evitar el daño del sistema subterráneo de agua, por ejemplo tanques enterrados, para prevenir la contaminación del agua con polvo y suciedad.
Control de infecciones durante demoliciones y construcciones externas
Se deben implementar medidas de control de infecciones para actividades de construcción y demolición externas.
El control de tráfico requiere establecer vías de entrada y salida, las cuales deben estar libres de escombros.
El acceso al lugar de construcción debe limitarse para garantizar la protección del equipo pesado y la maquinaria contra robo y daños.
La identificación de los peligros potenciales de un sitio de construcción requiere una supervisión estricta mientras se realiza el trabajo.
Las condiciones climáticas desfavorables pueden provocar accidentes graves en las obras.
Están asociados a polvo, partículas en suspensión, exposición al sol, lluvia, viento, barro, desniveles o malas condiciones del terreno.
La circulación de camiones, grúas, retroexcavadoras, montacargas y otros equipos puede generar choques, golpes o lesiones a trabajadores.
Los productos químicos pueden provocar contaminación, incendios, explosiones y lesiones graves si no se almacenan, manipulan o utilizan con precaución.
Control de infecciones durante construcciones internas
Se deben implementar medidas de control de infecciones para las actividades de construcción internas.
Se deben realizar las medidas de control de infecciones relacionadas con el área de trabajo y de ingeniería que se necesitaron en las actividades internas.
Las barreras alrededor de la construcción se revisan permanentemente para mantener la protección al área donde están los pacientes.
La zona en construcción debe limpiarse frecuentemente de acuerdo con la producción de desechos.
Las áreas adyacentes se humedecen y lavan según necesidad.
Las herramientas y equipo deben ser limpiadas con compresa húmeda antes de sacarlas del área.
La ropa de trabajo debe estar libre de grasa o detritos antes de salir del área de construcción.
Los elementos de protección personal, máscaras y guantes, deben ser usados apropiadamente.
Equipos de protección personal y seguridad del trabajo
El casco, guantes, lentes, botas de seguridad, protección auditiva, mascarillas y arnés deben utilizarse según el tipo de tarea.
Si se anticipa la dispersión de un tipo específico de agentes infecciosos, químicos o vapores, se debe dotar a los trabajadores con elementos de protección específicos o prever la necesidad de vacunar a la población a riesgo.
La capacitación y supervisión constante ayuda a reducir los riesgos en la construcción, ya que los trabajadores deben conocer los peligros de sus tareas, el uso correcto de herramientas, los procedimientos de emergencia y las medidas preventivas de la obra.
Todos los que trabajan para usted deben saber lo que se espera que hagan.
Un SWMS, Declaración de método de trabajo seguro, debe prepararse e implementarse para todos los proyectos de alto riesgo antes del comienzo del trabajo.
La declaración debe describir claramente el alcance del trabajo y los riesgos potenciales involucrados junto con las formas de evitarlos o gestionarlos.
El SWMS debe mostrarse claramente en todo el sitio de construcción para que todos los protocolos de seguridad estén visibles en todo momento.
Debe existir un número de emergencia disponible las 24 horas junto con un mapa que lleve a la oficina.
Medidas preventivas y jerarquía de controles
Las medidas preventivas para los riesgos en la construcción deben aplicarse desde la planificación de la obra.
Una buena gestión preventiva considera la normativa vigente, el tipo de obra, la cantidad de trabajadores, la presencia de contratistas, el uso de maquinaria, las condiciones del terreno y los materiales de obra gruesa que serán utilizados.
Esto se debe a que es más eficaz prevenir tantos riesgos para la salud como sea posible en lugar de controlarlos una vez que el trabajo está en marcha.
Control: cualquier riesgo restante.
Cuanto mayor sea el riesgo, mejores deberán ser estos controles.
Mantener la obra limpia, señalizada y con zonas de tránsito definidas es una medida básica para evitar caídas, golpes y accidentes con maquinaria.
Bajar los riesgos en la construcción no depende de una sola acción.
En una obra influye la planificación, el orden, la capacitación del equipo, la supervisión diaria y también la elección de los materiales que se van a usar.
Además de usar los elementos de protección y respetar las normas de seguridad, también hay que fijarse bien en las herramientas, accesorios, fijaciones y materiales que se instalan.
Vigilancia epidemiológica y aspergilosis
Los agentes infecciosos más frecuentes que son liberados en ambientes contaminados y cargados de polvo son Aspergillus sp., por lo cual es necesario realizar la limpieza adecuada antes de habilitar la habitación.
Si ocurren casos de aspergilosis u otras infecciones por hongos, establecer el diagnóstico con biopsias y cultivos si es posible.
Si ocurre un caso de aspergilosis adquirido en el servicio u otras enfermedades oportunistas transmitidas por hongos del ambiente durante o inmediatamente después de la construcción, implementar medidas de seguimiento apropiadas.
Se debe conducir una investigación prospectiva para casos adicionales e intensificar la revisión epidemiológica retrospectiva de los registros médicos y de laboratorio del hospital.
Si no hay evidencia epidemiológica de la existencia de transmisión en curso, continuar el mantenimiento de rutina en el área para prevenir enfermedades fúngicas adquiridas en el hospital.
Investigación ambiental y medidas correctivas
Si no hay evidencia epidemiológica de la existencia de transmisión de enfermedades fúngicas en curso, hacer la valoración del ambiente para encontrar y eliminar la fuente.
Se deben colectar muestras ambientales de potenciales fuentes de esporas de hongos transportados por el aire, preferiblemente usando equipo de muestreo de aire de alto volumen más que los platos tradicionales.
Si se detecta una fuente de hongos en el medio ambiente o una falla de ingeniería en el sistema de filtración o presión, realizar los correctivos lo más pronto posible para eliminar la fuente y la vía de entrada.
Usar un biocida antifúngico EPA registrado para descontaminar la estructura.
Si no se identifica fuente de hongos del medio ambiente, revise las medidas de control, incluyendo las de ingeniería, para identificar áreas potenciales para corregir o mejorar.
Si es posible, realizar tipificación molecular de aislamientos Aspergillus spp. de pacientes y del medio ambiente para comparar la identidad de las cepas.
Categorías de recomendación
| Categoría | Aplicación |
|---|---|
| Categoría IB | Fuertemente recomendada para implementación y soportada por estudios clínicos o epidemiológicos experimentales bien diseñados. |
| Categoría IB | Fuertemente recomendada para implementación y soportada por ciertos estudios clínicos o epidemiológicos experimentales y una fuerte racionalidad teórica. |
| Requisito normativo | Exigida por regulaciones estatales o federales o por estándares definidos por asociaciones representantes como las de la AIA, CDC, ICRA, etc. |
| Categoría II | Se sugiere su implementación. |
| No resuelta | No resuelta. |
Responsabilidades institucionales y contractuales
Incluye el personal del comité del control de infecciones para coordinar las obras del proyecto y considerar proactivamente medidas preventivas; producir y mantener resúmenes de las actividades del equipo.
Esto se debe hacer para el control de infecciones dentro de los contratos de construcción, con penalidades para quienes incumplan y mecanismos para asegurar periódicamente la corrección de problemas.
Implementar medidas de control de infecciones relevantes en la construcción, renovación, mantenimiento, demolición y refacción.
Las medidas de control deben integrarse en la planificación, los contratos, la supervisión de los contratistas y la lista de chequeo institucional.
La comunicación anticipada con el comité de control de infecciones y con los jefes de servicio permite analizar la necesidad de reubicar pacientes de riesgo y verificar que los aislamientos y sellamientos de las áreas garanticen lo mejor posible la no dispersión de polvo y escombros fuera del área de la obra.
Referencias técnicas mencionadas
- Barthley JM. APIC State-of-the-Art Report The role of infection control during construction in health care facilities.
- CDC. Guidelines for Environmental on infection Control in Health-Care Facilities.
- Opal SM, Asp AA, Cannady PB Jr, Morse PL, Burton LJ, Hammer PG II, Efficacy of infection control measures during a nosocomial outbreak of disseminated aspergillosis associated with hospital construction.