El arte concreto es una tendencia dentro de la pintura abstracta que se desarrolló durante los años 1930 a partir de la obra de De Stijl, los futuristas y Kandinsky en torno al pintor suizo Max Bill (1908-1994).
El arte concreto es un movimiento artístico con un fuerte énfasis en la abstracción.
En el léxico de la historia del arte, pocos términos son tan malinterpretados como «Arte Concreto».
Para los no iniciados, la palabra implica peso, solidez o quizás el material industrial gris en sí.
Sin embargo, en el mundo del arte, significa algo mucho más radical: un rechazo a la idea de que el arte debe ser «sobre» algo más.
Mientras que la abstracción tradicional abstrae de la realidad -tomando un árbol y reduciéndolo a líneas-, el Arte Concreto construye una nueva realidad.
Sostiene que una línea, un color o un plano es una cosa real, tan concreta como una silla o una piedra.

Qué significa el arte concreto
El concepto de Arte Concreto es mucho menos complejo de lo que muchos suponen.
No es ni constructivista ni abstracto.
Precisamente porque no imita sentimientos, es un arte sensorialmente perceptible.
El observador puede concentrarse plenamente en la interacción de formas y colores.
En lugar de plasmar una experiencia en un material, puede interactuar con el material mismo.
El manifiesto explicó que el arte resultante no debe ser referencial en la medida en que sus componentes no deban referirse, o aludir a, las entidades que normalmente se encuentran en el mundo natural y visible.
Esta es una distinción de la abstracción en general: en un sentido más general, el «arte abstracto» podría incluir y con frecuencia incluye la «abstracción de formas en la naturaleza», pero el «arte concreto» estaba destinado a emanar directamente de la mente y, por consiguiente, para ser más «cerebral» que el arte abstracto en general.
El arte concreto a menudo está compuesto de características visuales básicas como planos, colores y formas.
El sentimiento tiende a estar ausente del arte concreto.
La «mano» del artista puede ser difícil de detectar en obras de arte concreto.
El arte concreto puede parecer, en algunos casos, haber sido realizado por una máquina.
El arte concreto a menudo tiene una referencia visual fundamental a la geometría, mientras que el arte abstracto más general puede encontrar su base en los componentes del mundo natural.
Una formulación de una descripción del arte concreto podría incluir una considerable dependencia de las cualidades formales de una obra de arte.
En el arte concreto, una ecuación matemática puede servir como punto de partida.
Origen del movimiento y el manifiesto de Theo van Doesburg
La expresión arte concreto fue introducida por primera vez por Theo van Doesburg en su «Manifiesto de arte concreto» (1930).
El artista Theo van Doesburg, estrechamente asociado con el movimiento artístico De Stijl, acuñó el término «arte concreto» ya que en 1930 fundó el grupo Art Concret y articuló sus características en un manifiesto titulado «The Basis of Concrete Art», firmado por otros cuatro artistas del grupo, entre ellos Otto G. Carlsund, Jean Hélion y Leon Tutundjian.
El artista holandés Theo van Doesburg proclamó el concepto de arte concreto en 1924, y en 1930 fue introducido en el programa ese mismo año por el grupo de arte Art Concret.
Van Doesburg se había hecho prominente alrededor de 1917, cuando cofundó De Stijl con Piet Mondrian.
Pero él y Mondrian pronto se separaron, porque Mondrian, como muchos otros artistas abstractos, estaba fuertemente influenciado por la espiritualidad utópica.
Van Doesburg quería escapar de todas esas influencias, junto con todas las referencias naturalistas o figurativas.
En su opinión, el término «abstracto» aplicado al arte tenía connotaciones negativas; en su lugar prefería el término más positivo «concreto».
A continuación, van Doesburg procedió a proponer un grupo rival, Art Concret, que defendía un arte abstracto geométrico estrechamente relacionado con la estética del neoplasticismo.
El grupo fue efímero y solo se exhibió en tres ocasiones en 1930 como parte de exposiciones colectivas más grandes, la primera en el Salon des Surindépendents en junio, seguida de Production Paris 1930 en Zürich y en agosto la exposición AC: Internationell utställning av postkubistisk konst -Exposición internacional de arte post-cubista- en Estocolmo, curada por Carlsund.
En el catálogo de este último, Carlsund afirma que el programa del grupo «es claro: purismo absoluto».
Los principios del Manifiesto de Arte Concreto
El manifiesto estableció seis principios:
- «El arte es universal.
- Una obra de arte debe ser concebida y moldeada enteramente por la mente antes de su ejecución.
- No debe recibir ningún dato formal de la naturaleza, sensualidad o sentimentalismo.
- Queremos excluir el lirismo, el drama, el simbolismo, etc.
- La pintura debe estar construida enteramente con elementos puramente plásticos, es decir, superficies y colores.
- Un elemento pictórico no tiene ningún significado más allá de “sí mismo”; como consecuencia, una pintura no tiene ningún significado más allá de “sí misma”.
- La construcción de una pintura, así como la de sus elementos, debe ser simple y visualmente controlable.
- La técnica pictórica debe ser mecánica, es decir, exacta, anti-impresionista».
La obra de arte debe estar totalmente diseñada y diseñada en la mente antes de ejecutarse.
No debe contener nada de las condiciones formales de la naturaleza, los sentidos y los sentimientos.
Queremos desactivar el lirismo, el drama, simbolismo, etc.
La imagen debe construirse exclusivamente de elementos plásticos, es decir, a partir de superficies y colores.
Un elemento de imagen no tiene otro significado que él mismo.
En busca de la pureza, los artistas se vieron obligados a destruir la forma natural.
Van Doesburg murió un año después de que se publicara el Manifiesto del Arte Concreto, por lo que no estuvo el tiempo suficiente para defenderlo de la multitud de críticos que lo atacaron en las décadas siguientes.
Las quejas de esos críticos se centraban principalmente en lo que percibían como la frialdad, falta de alma y esterilidad del Arte Concreto.
Pero, por supuesto, esa fue la intención del movimiento desde el principio.
Arte concreto, abstracción geométrica y otros movimientos
Junto con el Suprematismo, Constructivismo, De Stijl, Neo-Arte Concreto y Minimalismo, Arte Concreto es uno de media docena de movimientos de arte abstracto geométrico que surgieron en el siglo XX, aproximadamente entre 1913 y 1970.
Pero es claramente diferente de todos los demás en esta lista.
La diferencia puede no ser fácilmente aparente.
Visualmente, los seis movimientos produjeron obras similares.
La diferencia esencial entre ellos fue casi enteramente semántica, es decir, la intención y el significado subyacentes a cada uno eran únicos.
| Movimiento | Uso de la abstracción geométrica |
|---|---|
| Suprematismo | Comunicar la supremacía del sentimiento o percepción pura. |
| Constructivismo | Construir nuevos símbolos útiles para un mundo moderno. |
| De Stijl | Explorar la armonía intrínseca del universo. |
| Arte Concreto | Crear elementos puramente plásticos sin significado simbólico, emocional, espiritual o naturalista. |
| Neo-Arte Concreto | Explorar el potencial fenomenológico que surge cuando las personas interactúan con el arte. |
El Suprematismo usaba la abstracción geométrica para comunicar la «supremacía del sentimiento o percepción pura».
El Constructivismo la usaba para construir nuevos símbolos útiles para un mundo moderno.
De Stijl usaba elementos geométricos para explorar la armonía intrínseca del universo.
El Arte Concreto era puramente plástico: cada elemento visual que empleaba se creaba de manera mecánica y carecía de cualquier significado simbólico, emocional, espiritual o naturalista.
El Neo-Arte Concreto usaba el mismo lenguaje visual que el Arte Concreto, pero rechazaba su pura plasticidad, enfocándose en cambio en el potencial fenomenológico que surge cuando las personas interactúan con el arte.
De todos estos movimientos, solo uno, el arte concreto, puede reclamar ser puramente abstracto.
Antecedentes: De Stijl, futurismo, Bauhaus y cubismo
El arte concreto tiene numerosos precedentes, no solo en el arte en sí, sino también en las matemáticas y las ciencias naturales.
Está estrechamente relacionado, por ejemplo, con la Bauhaus o el cubismo.
El punto de partida formal del movimiento suele situarse en el cuadro «Cuadrado negro» de Kazimir Malevich, de 1915.
Casi al mismo tiempo, el movimiento De Stijl en los Países Bajos exploró conceptos estéticos similares.
La tendencia hacia un arte puro y plástico echó raíces en Europa alrededor de mediados del siglo XIX.
Fue entonces cuando pintores asociados con movimientos como el Impresionismo y el Divisionismo comenzaron a aislar elementos como la luz y el color como cosas dignas de consideración individual.
Pero el tema y el significado seguían siendo importantes para la gente en ese momento, si no para los propios artistas, al menos para sus mecenas.
Incluso Kandinsky y Malevich hicieron obras que referenciaban fuentes externas de significado, como la espiritualidad y el simbolismo.
No fue hasta 1930 que el primer europeo logró verbalizar con éxito el deseo de abrazar una forma verdaderamente carente de significado, pura, de arte visual abstracto.
Ese artista fue el pintor y escritor holandés Theo van Doesburg.
El grupo se posicionó explícitamente en contra de las representaciones realistas y la fascinación por lo inexplicable propia del dadaísmo.
También buscaron contrarrestar la postura antirracional del surrealismo.
Matemáticas, proporción y pensamiento científico
El arte concreto se propuso encontrar, sobre bases científicas, una «expresión pura de medida y ley armoniosas», como lo formuló Max Bill.
Por lo tanto, no sorprende que el principio matemático de la proporción áurea desempeñe un papel fundamental en esta forma de arte.
A lo largo de la historia, artistas individuales y movimientos artísticos enteros han considerado repetidamente esta proporción particularmente atractiva, armoniosa o interesante.
No existe evidencia objetiva que lo respalde.
El origen de este principio no está claro.
Sin embargo, se encuentran referencias al mismo, por ejemplo, en Grecia, al menos desde el siglo IV a. C.
En Europa, la proporción áurea se asocia a menudo con la llamada sucesión de Fibonacci.
El matemático italiano la utilizó para describir el crecimiento de una población de conejos.
El físico Johannes Kepler señaló posteriormente que las proporciones de los números de Fibonacci consecutivos se aproximan a la proporción áurea de forma arbitrariamente cercana.
La conexión general de Fibonacci con la proporción áurea es notable.
Al igual que el principio de la proporción áurea en sí, la secuencia de números era conocida mucho antes de su época, tanto en la antigua Grecia como en la India.
Se cree que la proporción áurea se ha utilizado en el arte y la arquitectura durante al menos 4000 años.
En la antigua Grecia, la relación entre altura y anchura se basaba en este principio, al igual que la disposición de las columnas.

Pitágoras y la relación entre arte y ciencia
Pitágoras de Samos sigue siendo una figura enigmática para los estudiosos.
Algunos lo elogian como pionero de las ciencias naturales, las matemáticas y la filosofía griegas, mientras que otros lo consideran principalmente un activista religioso.
Aquí también se hace evidente el doble papel histórico de Pitágoras de Samos.
En la Antigüedad tardía y la Edad Media, se creía ampliamente que Pitágoras era el fundador de las matemáticas.
Se le atribuía especialmente el descubrimiento del teorema de Pitágoras.
Lo especial de la demostración del teorema de Pitágoras de Leonardo da Vinci es que presenta un enfoque óptico-lógico.
Si imaginas un triángulo rectángulo con vértices A, B y C, y asumes que el ángulo recto está en C, puedes visualizar los dos cuadrados de los lados más cortos -catetos-, cuyas diagonales forman una línea g que pasa por el punto C.
El triángulo original se refleja entonces en la línea g.
Ahora, el triángulo original se duplica de nuevo y se une al lado opuesto del cuadrado imaginario sobre la hipotenusa.
Aquí también, el cuadrado sobre la hipotenusa, junto con los dos triángulos, forma un hexágono.
Dado que un hexágono está formado por el cuadrado de la hipotenusa y dos triángulos originales, y el otro por estos últimos más dos cuadrados de los catetos, los cuatro triángulos pueden simplemente descartarse, manteniendo la razón de las áreas de los hexágonos.
Este es solo un breve resumen de la influencia de los principios matemáticos y científicos en el arte y en nuestra sensibilidad estética en general.
La formulación de Max Bill
Max Bill llevó esta idea más allá, organizando la primera exposición internacional en 1944.
El objetivo del arte concreto, el artista y escultor suizo Max Bill, se expresó en 1949 de la siguiente manera: «El arte concreto se impone la tarea de crear valores espirituales que estén listos para ser consumidos de la misma manera que una persona crea objetos materiales para el mismo».
Max Bill formuló en 1949, en su introducción al catálogo de la exposición Arte concreto de Zurich, que «el objetivo del arte concreto es desarrollar objetos para uso intelectual, así como el hombre crea objetos para el uso material».
El arte concreto en su consecuencia final es la expresión pura de la medida y la ley armoniosas.
Organiza sistemas y da vida a estas reglas con medios artísticos.
El arte concreto difiere del abstraccionismo y del constructivismo principalmente porque se desarrolla al estudiar las leyes de las matemáticas y el pensamiento científico, en primer lugar la armonía de las figuras geométricas, concentrándose en la interacción de la forma y el color en el dibujo y en los estudios de las posibilidades de transferencia de color.
De acuerdo con las ideas de los artistas de esta dirección, la obra de arte primero tuvo que «madurar» por completo en la imaginación del maestro, y solo entonces se transfirió al lienzo.
Debe protegerse de las influencias de la naturaleza, los sentimientos y la razón: el lirismo y la tragedia de los acontecimientos momentáneos, el simbolismo, etc.
El desarrollo internacional del arte concreto
Fructificó en el norte de Italia y en Francia en los años 1940 y 1950 a través de la obra de grupos como Movimento d'arte concreta (MAC) y Espace.
Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial (1945), se desarrolla el neoconcretismo o pintura neoconcreta, en paralelo con el informalismo.
Cultiva una pintura abstracta del tipo «borde duro».
Si bien Abstraction-Création era una agrupación de todas las tendencias modernistas, hubo algunos dentro de ella que llevaron la idea del arte de inspiración matemática y el término «arte concreto» a otros países cuando se mudaron a otros lugares.
Una figura clave entre ellos fue Joaquín Torres García, quien regresó a Sudamérica en 1934 y fue mentor de artistas allí.
Algunos de ellos fundaron el grupo Arte Concreto Invención en Buenos Aires en 1945.
En París, el reconocimiento de este enfoque resultó en varias exposiciones, de las cuales la primera se tituló Art Concret y se celebró en la Gallerie René Drouin durante el verano de 1945.
Descrita como «la primera gran exposición de arte abstracto posterior a la Segunda Guerra Mundial», presentó artistas de la generación anterior de abstraccionistas: Jean Arp, Sophie Taeuber-Arp, Sonia Delaunay, César Domela, Otto Freundlich, Jean Gorin, Auguste Herbin, Wassily Kandinsky, Alberto Magnelli, Piet Mondrian, Antoine Pevsner y van Doesburg.
El Movimento d'Arte Concreta en Italia
Este movimiento artístico fue fundado el año 1948 en Milán por los artistas Atanasio Soldati, Gillo Dorfles y Bruno Munari, caracterizándose por la influencia de la pintura abstracta, particularmente del Futurismo y la Bauhaus.
Este movimiento fue fundado en 1948, en Milán, por los artistas Atanasio Soldati, Gillo Dorfles y Bruno Munari, influidos por la pintura abstracta, especialmente por el Futurismo y la Bauhaus.
La abstracción, que había ido cobrando fuerza silenciosamente en Italia entre las dos guerras mundiales, apareció oficialmente en el Movimento d’arte concreta (MAC) en 1948.
Su principal exponente, Alberto Magnelli, había sido miembro de Abstraction-Création y llevaba muchos años viviendo en Francia.
Sin embargo, unos setenta pintores nativos estuvieron representados en la exposición Arte astratta e concreta in Italia, celebrada tres años después en la Galería Nacional de Roma.
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Nombre del grupo | Movimento d’arte concreta (MAC) |
| Ciudad de fundación | Milán |
| Año de fundación | 1948 |
| Fundadores | Atanasio Soldati, Gillo Dorfles y Bruno Munari |
| Influencias | Futurismo y Bauhaus |
| Exposición posterior | Arte astratta e concreta in Italia |
| Lugar de la exposición | Galería Nacional de Roma |
| Fecha de la exposición | Tres años después |
El MAC representó una de las principales vías de consolidación de la abstracción geométrica en Italia durante la posguerra.
Su actividad se relacionó con la circulación internacional de ideas procedentes de De Stijl, la Bauhaus, el futurismo, Abstraction-Création y las teorías de Max Bill.
El arte concreto italiano se caracterizó por la investigación de las relaciones entre forma, color, medida y estructura.
En este contexto, la obra no debía depender de la representación de objetos reconocibles, sino organizar sus propios elementos visuales.
Artistas y obras vinculadas al contexto italiano
Atanasio Soldati
Atanasio Soldati fue uno de los fundadores del Movimento d’arte concreta en Milán en 1948.
Su participación situó la pintura abstracta italiana dentro de un programa colectivo dedicado a la forma geométrica, el color y la construcción visual.
Gillo Dorfles
Gillo Dorfles fue uno de los artistas que fundaron el movimiento en Milán.
Su presencia vinculó la práctica artística del MAC con una reflexión más amplia sobre la cultura visual, el diseño y la modernidad.
Bruno Munari
Bruno Munari fue uno de los fundadores del MAC y participó en la renovación de los lenguajes visuales italianos.
El movimiento se caracterizó por la influencia de la pintura abstracta, particularmente del Futurismo y la Bauhaus.
Alberto Magnelli
Alberto Magnelli fue el principal exponente del Movimento d’arte concreta.
Había sido miembro de Abstraction-Création y llevaba muchos años viviendo en Francia.
Su trayectoria conectó la abstracción italiana con los circuitos internacionales del arte concreto y de la abstracción geométrica.
La circulación de las ideas concretas en Sudamérica
Los expositores se presentan agrupados: por Arte Concreto-Invención figuran Espinosa, Girola, Hlito, Iommi, Maldonado, Melé, Molenberg, Prati, Sousa, Vardánega y Villalba; por Madí, Arden Quin, Blaszko y Rothfuss; entre los independientes, Del Prete, Forte y Yente.
En 1949 se repite el Salón de Nuevas Realidades en Van Riel.
En un folleto aparece como 2° Salón Argentino de arte no-figurativo. Abstracto, Concreto, Madí-Madinemsor.
Ocupando tres salas de la Galería Van Riel se realiza, al año siguiente, el Salón de Nuevas Realidades.
Este título, traducción del nombre de la asociación francesa, delata el deseo de formar parte del movimiento abstracto internacional.
Ernesto Rogers, director de Domus, importante publicación de arquitectura y diseño, pronuncia en el transcurso del Salón la conferencia «Ubicación del Arte Concreto».
Su texto fue transcripto en el primer número de Ciclo, revista diseñada por Maldonado.
Precisamente Rogers lo contacta con Max Bill, a quien comienza a tratar en su viaje a Europa, así como a los artistas Georges Vantongerloo, Friedrich Vordemberge-Gildewart y Richard Lohse.
Se vincula además con arquitectos y diseñadores modernos, itinerario que desemboca en 1954, por invitación de Max Bill, en su incorporación a la escuela de diseño de Ulm y en el abandono de la práctica pictórica.
Previamente, en 1951, empieza a editar en Buenos Aires, junto a Alfredo Hlito y el arquitecto Carlos Méndez Mosquera, la «revista de cultura visual» Nueva Visión, cuyo noveno y último número aparece en 1957.
Del arte concreto al neoconcretismo
El público contemporáneo no puede evitar encontrar significado en el Arte Concreto.
La intención del artista a menudo nos importa poco, porque vemos la obra en el contexto de la historia del arte y de nuestras historias personales.
Eso es algo que artistas brasileños como Lygia Pape, Hélio Oiticica y Lygia Clark, quienes establecieron el Movimiento Neo-Concreto, también comprendieron.
Sabían que incluso si un color, una forma o una línea no hacen referencia a nada más que a sí mismos, adquieren un nuevo significado cuando los experimentamos por nosotros mismos.
El Neo-Arte Concreto usaba el mismo lenguaje visual que el Arte Concreto, pero rechazaba su pura plasticidad, enfocándose en cambio en el potencial fenomenológico que surge cuando las personas interactúan con el arte.
De este modo, el debate entre arte concreto y neoconcreto no se limita a la apariencia visual de las obras.
Visualmente, los movimientos podían producir obras similares.
La diferencia esencial se encontraba en la intención, la experiencia del espectador y el significado atribuido a la relación entre la obra y quien la observa.
Obras concretas y prácticas contemporáneas
Las estrictas reglas establecidas en el manifiesto de Van Doesburg de 1930, que exigen precisión mecánica y la eliminación del sentimentalismo, pueden parecer rígidas hoy.
Sin embargo, el espíritu central del movimiento prospera en la práctica contemporánea.
Tilman
Tilman es un heredero directo de la tradición Concreta y cita explícitamente el movimiento como una inspiración principal.
Sus «entornos construidos» y objetos apilados no representan el mundo; son nuevos objetos que entran en él.
Arvid Boecker
Los fundadores de Abstraction-Création llamaron famosamente a un arte «concebido por la mente» y ejecutado con precisión mecánica, eliminando el ego romántico del artista.
El pintor alemán Arvid Boecker encarna este enfoque «científico» de la creación.
Usando racletas de serigrafía en lugar de pinceles tradicionales, elimina el gesto expresivo de la mano, tratando el lienzo como un sitio de construcción rigurosa.
Aplica capa tras capa de pintura al óleo en un proceso sistemático de adición y sustracción, creando obras donde el color no es una emoción, sino un peso y profundidad física.
Daniel Göttin
La obra de Göttin lleva el elemento «plástico» del Arte Concreto al espacio tridimensional.
Trabajando con materiales industriales como cinta, madera y metal, crea intervenciones específicas para el sitio que responden a la arquitectura de una habitación.
Ulla Pedersen
La artista danesa describe su propia práctica como una «exploración concreta del color, la materialidad, la forma y el equilibrio».
Su obra cumple con los criterios del movimiento para la controlabilidad visual, usando a menudo un proceso «reductivo» para combinar elementos positivos y negativos en nuevas configuraciones.
Brent Hallard
La obra de Hallard sobre aluminio y papel encarna la «claridad absoluta» que buscaba Van Doesburg.
Sus imágenes monocromáticas y semi-monocromáticas de formas geométricas rechazan la narrativa en favor de la precisión y exactitud.
Pierre Muckensturm
Aunque originalmente fue pintor figurativo, Muckensturm se pasó a la abstracción para capturar una sensación de «calma y constancia».
Sus pinturas al óleo y grabados a gran escala aíslan elementos gestuales, pero en lugar de usarlos para contar historias expresionistas, los trata como componentes estructurales.

El mercado actual del arte concreto
A mediados de la década de 2020, el mercado del arte ha presenciado un cambio silencioso pero decisivo.
Después de una década dominada por obras figurativas hiper-narrativas y políticamente cargadas, coleccionistas y diseñadores de interiores están girando cada vez más hacia la Abstracción Geométrica y el Minimalismo.
Esta tendencia no es solo estética; es psicológica.
El Arte Concreto se sitúa en la cima de este movimiento.
Porque se niega a hacer referencia al caótico mundo exterior, rechazando la política, la tragedia y la representación en favor de la forma pura, ofrece una estabilidad atemporal que lo aísla de los caprichos del arte impulsado por modas.
El mercado para los maestros originales de este movimiento ha experimentado un crecimiento constante y robusto, confirmando su estatus como una clase de activo «segura».
Mientras que Josef Albers suele encabezar los informes de mercado con su volumen confiable en subastas, su mercado de grabados solo ha triplicado su facturación desde 2015.
Resultados récord para Max Bill y Theo van Doesburg, cuya Contra-Composition VII alcanzó un récord de 4,1 millones de dólares, prueban el estatus blue-chip del género.
Para el coleccionista astuto, esta validación histórica sirve como una señal del mercado.
Cuando los «antecesores» de un movimiento se consolidan en estatus blue-chip, el enfoque del mercado naturalmente se amplía para encontrar a sus herederos vivos.
Al adquirir obras de practicantes vivos, como los presentados en IdeelArt, los coleccionistas participan en el capítulo actual de un diálogo histórico de un siglo.
Arquitectura, concreto y cultura visual italiana
La relación entre la cultura visual italiana y el concreto también puede observarse en la arquitectura brutalista.
Reconocidos mundialmente por registrar la arquitectura italiana, los fotógrafos Roberto Conte y Stefano Perego recorrieron, durante más de cinco años, toda la península de su país de origen, cubriendo cerca de 20.000 kilómetros para documentar la gran variedad de edificios brutalistas de diferentes tipos.
Concluidas principalmente entre los años 60 y 80 y caracterizadas por el uso de concreto armado aparente, así como por elementos estructurales claros y bien definidos, las construcciones delinean una estética esencial y única.
La exposición «Italia Brutalista: el arte del concreto» presentó fotografías de los italianos Roberto Conte y Stefano Perego en el Polo Cultural ItaliaNoRio, en una exposición inédita en Brasil.

La relación entre estas construcciones y el arte concreto no implica que arquitectura y pintura sean idénticas.
Sin embargo, ambas prácticas pueden compartir una atención rigurosa a la estructura, la materialidad, la geometría, la repetición y la claridad de los elementos.
En el arte concreto, una superficie, un color o una forma se presentan como entidades autónomas.
En la arquitectura brutalista, el concreto armado aparente y los elementos estructurales claros y bien definidos hacen visible la lógica constructiva del edificio.