Qué se agrega a la pintura para hacerla más fluida

La respuesta depende del tipo de pintura. Para hacer más fluida la pintura al óleo se utilizan principalmente disolventes, como la trementina o el aguarrás mineral, y aceites, como el aceite de linaza. En la pintura acrílica, el diluyente habitual es el agua, aunque también pueden emplearse agua destilada, medium acrílico o thinner específico.

No se puede dar una fórmula exacta ni el número concreto de gotas para diluir una pintura. Cada marca de pintura tiene su consistencia o densidad, no es lo mismo la pintura de Scale 75 respecto a la de Games Workshop.

Qué se añade al óleo para hacerlo más fluido

La pintura al óleo, como su nombre indica, es una pintura con una base aceitosa y de consistencia espesa. Por estas razones, los cuadros tardan mucho más en secar que con otras técnicas.

El óleo se puede emplear sin diluir, tal y como sale del bote, según los resultados que desees lograr. Si lo utilizas de esta manera, obtienes una pincelada gruesa, que adquiere textura fácilmente. Muy adecuado para los resultados expresivos en los que el trazo y el material toman un mayor protagonismo.

Dicho esto, pintar sin diluir en todas las capas tiene sus limitaciones. El tiempo de secado se alarga de forma considerable, la pintura no fluye bien para cubrir grandes zonas y resulta difícil conseguir transiciones suaves en el modelado de color.

Antes de entrar en cada disolvente o aceite, conviene entender la distinción básica: existen medios magros -los disolventes, como la trementina para óleo o el aguarrás- y medios grasos -los aceites-. Los primeros aceleran el secado y reducen la consistencia de la pintura sin añadir brillo. Los segundos aportan fluidez, aumentan el brillo y ralentizan el secado.

Disolventes para diluir la pintura al óleo

Para disolver el óleo para pintar hay tres disolventes principales que se ofrecen en el mercado con diferentes precios.

Trementina

La trementina es el disolvente tradicional y el más utilizado. Es incolora y tiene un olor muy fuerte que no siempre es agradable, por lo que, siempre que se utilice, se debe pintar en un lugar que esté bien ventilado.

La esencia de trementina rectificada es la versión más pura, con mayor capacidad disolvente y mejor comportamiento en las mezclas.

Un consejo práctico: para las primeras capas, donde necesitas mucha fluidez y poco aceite, la esencia trementina rectificada es tu mejor aliada.

Aguarrás mineral o white spirit

El aguarrás mineral o white spirit se considera el sustituto ideal de la trementina porque es más económico. Además, no es necesario adquirirlo en tiendas de arte especializadas, ya que se puede comprar en ferreterías, por ejemplo.

La trementina aguarrás da mejor resultado en mezclas finas y en la imprimatura. El white spirit o aguarrás mineral es una opción más económica para limpiar pinceles al final de la sesión.

Aun así, no son la solución ideal porque enmascaran su toxicidad y no se recomienda utilizarlos en espacios donde no haya ventilación ninguna.

Aceites que aportan fluidez al óleo

No obstante, para diluir el óleo no solo basta con un disolvente como la trementina o el aguarrás. En realidad, estos disolventes se usan en conjunto con una cantidad de aceite que va variando en función del resultado que se desee con la pintura.

Aceite de linaza

El aceite de linaza es el aceite más utilizado en pintura óleo y hay buenas razones para ello. Su mayor ventaja es que aumenta el brillo y la transparencia de los colores, lo que lo hace ideal para capas medias e intermedias.

Se extrae de la semilla de lino. Es el más común y el que más usan los pintores y artistas que trabajan con óleo. Esto se debe a que es económico, seca más rápido y hace que los cuadros duren más. Una vez seco, este aceite forma una capa muy resistente que protege las pinturas.

Su principal inconveniente es que amarillea con el tiempo, especialmente si el cuadro se guarda en lugares oscuros. El único problema es que tiende a ser amarillento, por eso tiene que usarse con moderación en los colores claros a los que puede teñir.

Lo encontrarás en tres variedades: refinado -el más común y fácil de conseguir-, polimerizado -más espeso, con mayor poder aglutinante, ideal para veladuras- y prensado en frío -más puro, con menos tendencia al amarilleo-.

En cuanto al secado: el aceite linaza seca en uno o dos días en capas finas, aunque en capas gruesas puede tardar más.

Aceite de amapola o adormidera

El aceite de amapola o adormidera se utiliza para los colores claros porque tiene la ventaja de que apenas aporta color amarillo a las pinturas. Sin embargo, seca muy lento y no protege tanto como el aceite de linaza.

El aceite de adormidera, también llamado aceite de amapola, es el aceite recomendado para trabajar con blancos y azules, colores que con el linaza tienden a adquirir ese tono amarillento indeseado.

Aceite de nuez

El aceite de nuez es un aceite que ya está en desuso, pero que antaño fue muy empleado por pintores.

Aceite de cártamo

El aceite de cártamo se emplea a menudo para trabajar con colores claros porque tampoco amarillea mucho. Sin embargo, es un aceite de secado lento, igual que el de amapola.

Este dato es importante porque después de dar una capa de color mezclado con este aceite, no podrás aplicar otra encima con aceite de linaza.

Standoil

El standoil es un aceite de linaza polimerizado a alta temperatura. Es más espeso que el aceite de linaza convencional y amarillea menos.

Resulta ideal para veladuras muy transparentes en las capas finales, ya que da una superficie lisa casi sin marcas de pincel.

Medios alquídicos y barnices

Si alguna vez has oído hablar del Liquin para óleo y te has preguntado qué es exactamente, aquí va la respuesta: es un medio alquídico fabricado por Winsor & Newton que combina propiedades de disolvente y de aceite en un solo producto.

Esto lo hace especialmente útil cuando quieres trabajar en capas con rapidez, sin esperar días entre sesión y sesión.

Conviene usarlo en capas medias y finales, especialmente si trabajas con veladuras o si necesitas pintar varios días seguidos sin perder tiempo.

Una advertencia práctica: el Liquin no es reversible una vez seco, así que úsalo con criterio.

Los barnices de retoque son un caso aparte: no se usan para diluir la pintura sino para reactivar capas que han perdido brillo o que presentan zonas apagadas, ese fenómeno que los pintores llaman «hundido».

Proporción de disolvente y aceite según la capa

Saber diluir el óleo es imprescindible para que puedas dar diferentes capas de pintura a tus cuadros. Las capas de fondo, normalmente, van más diluidas, son menos aceitosas y llevan más disolvente.

Si tuvieras que quedarte con una sola norma técnica del óleo, esta sería: las capas más magras siempre van debajo y las más grasas, encima.

El aceite de la pintura seca por oxidación, y una capa más grasa, con más aceite, tarda más en secar que una magra. Si pones una capa grasa debajo y una magra encima, la de arriba secará antes, se tensará y acabará agrietando o desprendiendo la inferior.

CapaMezcla recomendadaResultado
Primera capaSolo trementina o aguarrás, sin aceiteImprimatura o dibujo tonal más fino y fluido
Capas intermediasProporción de disolvente mayor que de aceiteModelado y transiciones de color
Capas finales y veladurasLa proporción de aceite y disolvente se invierteMayor brillo, transparencia y suavidad

Primera capa, imprimatura o dibujo tonal: solo trementina o aguarrás, sin aceite.

Capas intermedias: una mezcla con proporción de disolvente mayor que de aceite.

Capas finales y veladuras: la proporción se invierte.

Cuando llegues a la última capa lo ideal es que en tu recipiente tengas un medio que sea una mezcla con la mitad de aceite y la mitad de disolvente.

Estas proporciones son orientativas; cada pintor las ajusta según su manera de trabajar y los efectos que busca.

En realidad, con el tiempo verás que se convierte en algo mecánico e intuitivo dependiendo de la capa de pintura que estés aplicando.

Cómo preparar el óleo diluido

Prepara un recipiente pequeño, donde puedas mojar fácilmente el pincel, y échale una cantidad de disolvente.

Para la primera capa, que suele ser más fina y fluida, se utiliza la pintura al óleo diluida solo con el disolvente.

Moja el pincel en el disolvente. Mezcla el pincel con el color de la paleta de forma homogénea y ya puedes pintar.

Tú tendrás que controlar la fluidez de la pintura. Para eso, al recipiente con el disolvente tendrás que ir aplicando cada vez más cantidades de aceite y formar lo que se conoce como «medio».

Cuando diluis mucho el óleo con disolvente, la pintura se vuelve transparente y los colores del fondo traspasan. Cuando usas poca dilución o pintas directamente del tubo, el color es opaco y cubre bien.

El modelado de volúmenes, las transiciones de luz a sombra, se trabajan mejor con una dilución media: suficiente aceite para que el pincel deslice bien y los colores se mezclen sobre el lienzo, pero no tanto como para que pierdan cobertura.

Un consejo que damos en el taller: si quieres que dos colores se fundan suavemente, trabájalos con una dilución similar y en la misma sesión, antes de que sequen.

Seguridad y limpieza de los disolventes

Tanto la trementina como el aguarrás mineral son productos inflamables y de cierta toxicidad. Ventila siempre el espacio donde pintes.

No tires los disolventes usados por el desagüe. Guárdalos en un tarro cerrado; el pigmento se deposita en el fondo y el disolvente de arriba se puede reutilizar para limpiar.

Los disolventes sin olor no son inocuos, solo tienen menor umbral olfativo.

La sesión de pintura no termina cuando dejas el pincel: termina cuando los pinceles están limpios.

Sumerge el pincel en trementina o aguarrás mineral y muévelo contra el fondo del tarro para disolver los restos de pintura.

Qué se agrega a la pintura acrílica para hacerla más fluida

Todos sabéis que hay muchas marcas de pintura acrílica, y cada empresa ofrece su extenso catálogo con las propiedades específicas de sus gamas. Por tanto hay muchos tipos de pintura, aunque todas tengan un denominador común, que son acrílicas.

A partir de aquí, hemos de analizar las propiedades físicas de cada pintura que tenemos entre nuestras manos: densidad, opacidad, dilución, saturación, etc.

Retomando lo que decíamos antes, es muy aconsejable diluir la pintura que usemos al pintar nuestras figuras por diferentes motivos.

Para acabar solo recordar que toda pintura que sale de un bote, debe ser diluida. Desde la mínima humedad del pincel para que la pintura fluya, hasta la dilución más absoluta del filtro.

Agua

La pintura acrílica se diluye con agua o cualquier líquido que su base sea acuosa, como podría ser el agua del grifo, la Coca-Cola, el caldo de pollo o la cerveza, pero no hagáis inventos que os veo venir.

El agua diluye la pintura rompiendo su cadena molecular de resina-pigmento al ser un elemento neutro, convirtiéndolo en una cadena de moléculas para así llamarlo de resina-pigmento-agua.

Depositar una cantidad en la paleta, y con una mínima cantidad de agua, la humedad que tiene el pincel después de mojarlo y secarlo levemente, es suficiente para extender la pintura, hacerla menos densa y cremosa con una textura más fina, para que no deje trazos al pasar el pincel sobre la figura, ni nos dé brillos indeseados.

Agua destilada

El agua destilada normalmente sirve como reactivo químico en la industria, pero en la medicina sirve para casi todo, ya que es un agua tratada mediante la destilación, donde pierde todas las sales minerales, microorganismos y electrolitos.

Medium acrílico

El medium acrílico es lo que llamamos la resina acrílica o “moco”, por lo que, si diluimos pintura acrílica con medium, lo que conseguimos es diluirla manteniendo el binomio resina-pigmento, pero aumentando la resina.

De esta manera quedaría resina-resina-pigmento, con una dispersión perfecta, pero con un acabado según el tipo de medium usado, brillante, satinado, mate o neutro, ya que este medium suele incluir aditivos.

Thinner

El thinner como tal es un médium, ya que para que funcione debe mezclarse con una pintura, por lo que a la pintura le suma sus propiedades.

El thinner es un diluyente muy líquido para que la pintura sea más fluida y tenga un proceso de secado más lento manteniendo sus cualidades.

Muchas tiendas de artículos de arte tienen aditivos para pinturas marca de la casa, que están diseñados para mezclarse con pinturas acrílicas. Liquitex y Goldex son dos marcas conocidas de aditivos para pinturas.

Cómo ajustar la dilución en pintura acrílica

Lo primero que debes saber y hacer un pintor de miniaturas es que toda pintura debe ser diluida; nunca uséis o apliquéis pintura directa del bote.

Podríamos decir que la aplicación de una capa base es la que menor dilución requiere, ya que nos interesa cubrir y que la pintura tape la superficie.

La consistencia ideal es cuando, al añadir agua y arrastrar el pincel, manche la superficie donde incide el pincel mientras se acompaña, pero que en el trayecto vaya creando transparencias y acumulaciones de pintura en las partes más profundas.

Lavado

Es una técnica de área, donde aplicamos una gota de pintura diluida y la extendemos por donde nos interesa.

Dejamos la gota donde queremos que se acumule la pintura, creando así las sombras deseadas en las zonas más deprimidas y profundas.

Filtro

A diferencia del lavado, con el filtro no se deben dejar cúmulos de pintura, sino que se debe aplicar una capa muy fina y homogénea.

El filtro es la máxima expresión en dilución, ya que queremos “entonar” el color que tenemos debajo, creando transparencias muy sutiles.

Veladura

La veladura tiene un abanico muy amplio de consistencias y por lo tanto crea más confusión, ya que su dilución se encuentra entre la densidad de la capa base y la sutileza del filtro.

El objetivo de la veladura es crear capas semi-opacas para crear transiciones entre capas de color, por lo que, si diluimos mucho, deberemos hacer muchas capas, pero si diluimos en su justa medida, no deberemos hacer tantas capas para conseguir el objetivo deseado.

Perfilado

Para un buen perfilado es mejor usar una tinta que tiene una gran carga de pigmento y a su vez es muy líquida, favoreciendo el trazo intenso y continuo.

Recomiendo que se añada una gota de agua por cada gota de tinta; así se rebaja la intensidad del perfilado y no es tan exagerado.

Además, al añadir un diluyente rompemos la tensión superficial de la tinta, por lo que la pintura es más fluida.

Qué no debe confundirse con un diluyente

A veces, quizás necesites una pintura más espesa de lo que es cuando abres el bote. Esto ocurre cuando quieres cubrir un color más oscuro en la pared o convertir pintura escolar en pintura de dedos.

Puedes comprar un espesante para la pintura en una tienda de reformas del hogar. Lee las instrucciones en el envase de espesante para saber cuánto debes agregar.

Utiliza una vara de pintor para remover la pintura cuidadosamente y mezclar el espesante con la pintura. Notarás que se va espesando mientras remueves.

Pinta una parte de la pared para comprobar el espesor de la pintura. Déjala secar completamente antes de comprobar los resultados. La pintura no debería tener grietas ni estar pelándose.

Muchos compuestos en forma de gel contienen aditivos para imitar la arena o el estuco. Ve a la sección de aditivos para pinturas al óleo de una tienda de materiales artísticos.

Hay muchos productos diferentes para añadir textura o espesar pinturas. Elige el que más te convenga en función del aspecto que desees que tenga el cuadro.

Agrega los agentes espesantes despacio y en pequeñas cantidades hasta conseguir el espesor deseado. Lee las instrucciones del agente espesante antes de empezar.

Un poco de pintura de textura espesará la emulsión, mézclala con un batidor de mano viejo, preferiblemente hazlo afuera.

No utilices almidón de maíz como agente espesante para la pintura de paredes.

Para espesar la pintura, necesitarás harina de maíz, agua, una cacerola, pintura témpera y un recipiente hermético.

Agrega cuatro cucharadas de café de harina de maíz a tres tazas de agua en una cacerola. Remueve la mezcla hasta que esté homogénea.

Caliéntala a baja temperatura, removiendo con frecuencia. Cuando la mezcla esté suave y espesa, retírala de la fuente de calor y déjala enfriar.

Añade cuidadosamente la mezcla a la pintura témpera, removiendo de cuando en cuando. Utiliza un recipiente hermético para guardar la mezcla sobrante.

Una o dos gotas de aceite de Wintergreen evitarían la formación de moho debido a la harina o el almidón de maíz, pero es tóxico y debe manejarse con extremo cuidado. No es para uso de niños en absoluto.

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