Servicio Médico Legal: excavación, identificación y análisis de cuerpos humanos

El Servicio Médico Legal (SML) cumple una función esencial en la investigación de muertes, la identificación de cuerpos humanos y el esclarecimiento de casos relacionados con los derechos humanos. Aunque la imagen pública de la institución suele estar asociada principalmente a las autopsias, el trabajo del organismo incluye también el análisis de osamentas, restos esqueletizados, fragmentos óseos, evidencias asociadas a cuerpos y muestras genéticas de familiares.

La excavación y el estudio de restos humanos requieren procedimientos especializados, documentación rigurosa y, cuando corresponde, pericias ordenadas por un tribunal. Estas labores permiten establecer la identidad de una persona, determinar la data de los restos, analizar las circunstancias de una muerte y devolver respuestas a familias que durante años han buscado a sus seres queridos.

Excavación arqueológica de restos humanos

El trabajo del Servicio Médico Legal más allá de las autopsias

“En general la gente identifica al SML por las autopsias, porque es lo más mediático o que llama mas la atención, pero eso representa no mucho más allá del 10 por ciento del total de nuestras actividades.

Así, el trabajo de autopsias y vinculado a la muerte ocupa no más allá de entre un 10 y 20 por ciento del total de servicios prestados por la institución.

“Hay un montón de temas que estamos desarrollando, que estamos dando respuestas, pero no con la oportunidad que nosotros quisiéramos y ahí tenemos un desafío enorme. Si bien es cierto que para eso tenemos que mejorar algunos de nuestros procesos, y estamos en eso, también requerimos más recursos.

Entre las labores desarrolladas por el SML se encuentran la identificación de cuerpos, el estudio de osamentas, el análisis de evidencias encontradas junto a restos humanos, la elaboración de perfiles genéticos y la atención médico-legal a víctimas de delitos.

La morgue y el nacimiento de la institución

La muerte fue, durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX, el hito que marcó el nacimiento de la institución y que permitió darle forma.

Desde ahí hasta 1883 funcionó en una pequeña habitación dentro de un cuartel de policía ubicado en la calle Amunategui.

Ese mismo año también deja de ser denominada como “morgue” y asume el nombre de Instituto Médico Legal.

En este contexto, la morgue y posteriormente el Instituto Médico Legal jugaron un rol clave evitando la propagación de virus y enfermedades a través de la descomposición de los cuerpos.

Continuando con las actividades de celebración de los 100 años, el Servicio Médico Legal acaba de publicar un libro donde repasa su historia.

La sala de autopsias y los instrumentos médico-legales

A simple vista parecen objetos caseros: un cucharón, un cuchillo pequeño, una mini pimer, una pesa de verduras, un napoleón, unas mangueras.

Están limpios, ubicados uno al lado de otro en riguroso orden, a los pies de una camilla metálica, al centro de una sala.

El piso parece el fondo de una bañera, sin esquinas, aunque de cerámica.

La sala despliega la misma forma de bañera, semicircular.

Es una sala de clases.

Cucharón, cuchillo pequeño, minipimmer, pesa de verduras, napoleón y mangueras, son en realidad: un instrumento para sacar fluidos de los cuerpos, un bisturí, una máquina para abrir cráneos, una herramienta médica para pesar órganos del cuerpo, un aparato para cortar costillas y huesos y unas mangueras limpiar los restos.

Por segundo año consecutivo, el Servicio Médico Legal abrió sus puertas en el día del patrimonio.

Ese día, la fila para ver la sala mantuvo una rotación aproximada de 200 o 300 personas.

Una médico forense explicaba para qué servía cada uno de los implementos y qué se hacía con los órganos de un cadáver.

El público apostado en las graderías, observa en silencio hasta la ronda de preguntas.

Hay tópicos frecuentes: la propia experiencia, el suicidio, los mitos.

¿De qué color es el cerebro?

¿Por qué los cuerpos están hinchados en los velatorios?

¿Qué pasa con la gente que se ahorca/dispara/toma veneno?

¿Alguna vez se le ha movido un cuerpo en medio de un procedimiento?

La forense es sumamente paciente.

Responde una a una las preguntas.

La gente sale contenta, con una suerte de extraña euforia.

Ninguna otra de las seis actividades que programó para ese día el Servicio tuvo tanta fila, ni tanta expectación.

Sala de autopsias e instrumentos forenses

Identificación de cuerpos y reconstrucción de los hechos

El trabajo médico-legal no se limita a describir lesiones o establecer una causa de muerte. También puede permitir identificar a una persona desaparecida, corregir una acusación injusta y restituir la dignidad de una familia.

El 5 de febrero de 1909 se incendió el edificio de la Legación Alemana, predecesora de la embajada de ese país.

El canciller de ese país, Guillermo Beckert, había asaltado la caja fuerte, asesinado al portero Exequiel Tapia, e incendiado el inmueble, dejando pistas que hacían suponer no sólo su propia muerte, sino que además incriminaban al portero.

“En ese momento, todas las evidencias “subjetivas” apuntaban a que había habido un empleado chileno de un nivel socioeconómico bajo, como culpable de un asesinato y robo y que para ocultar eso, entonces provoca un incendio.

“Nosotros volvimos el tema a su realidad, identificamos al muerto, al desaparecido y con eso no solamente restituimos la justicia, sino que aliviamos a la familia de esa persona falsamente acusada. De un día para otros se transformaron en familia de un ladrón y asesino, y nosotros restituimos a esa persona y a esa familia la dignidad. No es solamente un tema de la ciencia.

La identificación médico-legal puede tener consecuencias judiciales, históricas y familiares. En algunos casos, el análisis de restos permite determinar quién era la persona fallecida; en otros, contribuye a establecer que alguien considerado muerto no era la persona desaparecida o que una acusación se basaba en una interpretación equivocada de los hechos.

Excavación de cuerpos y recuperación de osamentas

La excavación de restos humanos debe realizarse de manera ordenada y documentada. El levantamiento de osamentas, fragmentos óseos y evidencias asociadas forma parte de un procedimiento que busca preservar la información contenida en el lugar del hallazgo.

En el Día del Patrimonio hubo una sección especial para hablar del reconocimiento de los cuerpos.

Una funcionaria explica que según el protocolo, cuando se encuentran osamentas deben evaluar su data con la prueba de carbono 14.

Otro funcionario explica cómo se realizan análisis en la ropa y en las especies que se encuentran cercanas al cuerpo u osamentas y muestra cómo se guardan en bolsas herméticas, con un sello que afirma la inviolabilidad de la evidencia.

La ropa y los objetos localizados junto a los restos pueden aportar información relevante para la identificación y para la reconstrucción de las circunstancias del hallazgo. Por esa razón, estos elementos deben conservarse como evidencia y mantenerse protegidos de alteraciones.

En la última estación del recorrido hay una caja de arena con huesos de yeso y cartuchos de bala.

Una mujer pregunta si las pistas y formas de levantamiento se hacen como en la serie de televisión norteamericana CSI.

El funcionario no sabe si reír.

La excavación y el levantamiento no consisten únicamente en retirar huesos del terreno. Es necesario observar la disposición de los restos, registrar los elementos cercanos, conservar las evidencias y establecer una cadena de custodia que permita que los análisis posteriores tengan validez.

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Análisis de restos esqueletizados

El Servicio Médico Legal (SML) comenzó este año el análisis de 1.162 “restos esqueletizados” que se mantenían en custodia en diversas sedes de esa repartición pública, en algunos casos por más de veinte años.

El reporte, titulado “Labor pericial en Derechos Humanos e implementación del Plan Nacional de Búsqueda (Servicio Médico Legal Período mayo 2023-mayo 2024)”, detalla que en abril de este año se logró consolidar por primera vez la existencia de estos materiales biológicos, que incluyen desde osamentas hasta restos mezclados.

El Servicio Médico Legal (SML) envió al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos un informe en el que precisa que se trata de osamentas, fragmentos óseos y restos mezclados correspondientes a más de un individuo en algunos casos.

Tras elaborar un primer catastro, que generó muchas dudas, se solicitó revisar los antecedentes de nuevo.

Recién un año después, en abril de 2024, el SML logró consolidar que en sus dependencias mantenía en custodia un total de 1.162 restos esqueletizados que debían ser periciados para establecer su interés médico legal.

La información fue entregada al Comité de Seguimiento y Participación del Plan Nacional de Búsqueda.

En ese sentido, el organismo añadió en su reporte que aún hay pericias ordenadas por tribunales y que están sin realizar o sin resultados desde el año 2019.

Elemento analizadoInformación disponible
Restos esqueletizados1.162
Tipos de materiales biológicosOsamentas, fragmentos óseos y restos mezclados
Periodo de custodiaEn algunos casos, más de veinte años
Pericias pendientesOrdenadas por tribunales, sin realizar o sin resultados desde el año 2019
Consolidación del catastroAbril de 2024

La importancia de la orden judicial

El servicio detalló en ese documento que, para poder realizar los análisis de esos restos, las pericias deben ser ordenadas por un tribunal.

La existencia de restos bajo custodia no significa por sí sola que puedan ser analizados inmediatamente. La investigación debe contar con una solicitud formal y con la autorización correspondiente para que el organismo realice las pericias destinadas a establecer su interés médico legal.

La intervención judicial permite definir el objetivo del análisis, resguardar la evidencia y vincular los resultados con una investigación específica. También facilita que los informes puedan ser incorporados a procesos relacionados con desapariciones, muertes no esclarecidas o investigaciones de derechos humanos.

El Patio 29 y la identificación de detenidos desaparecidos

Durante la Dictadura, el Patio 29 fue utilizado por agentes del Estado para enterrar cuerpos de ejecutados políticos y detenidos desaparecidos.

A principios de los noventa, se autorizó la exhumación del sitio dejando como resultado un total de osamentas correspondientes a 126 personas, de las cuales 96 fueron identificadas.

La exhumación de un sitio de estas características exige combinar el trabajo de campo con estudios antropológicos, médicos y genéticos. Cada resto, fragmento y elemento asociado puede contribuir a establecer la identidad de una persona y a reconstruir lo ocurrido.

Los casos de derechos humanos muestran que la excavación y el análisis de cuerpos humanos no constituyen únicamente una tarea técnica. También están relacionados con el derecho de las familias a conocer el destino de sus seres queridos y con la responsabilidad del Estado de investigar los hechos.

Patio de memoria y búsqueda de desaparecidos

El Banco de ADN y la búsqueda de la verdad

Desde 2014 el SML trabaja en la campaña “Una gota de sangre por la verdad y justicia”, que busca aumentar los registro del Banco de ADN creado por el organismo.

La idea es guardar un registro de ADN de los familiares de detenidos desaparecidos que permitan identificar los cuerpos que aún no se han clarificado, o aquellos que puedan encontrarse en el futuro.

Una parte importante de los recursos de la institución se han destinado a este programa, impulsado por la Presidenta Michelle Bachelet.

Juan de Dios Reyes explica que parte de estas medidas, consiste en una base de datos con perfil genético de personas que están siendo condenadas por diversos tipos de delito.

El análisis genético permite comparar muestras obtenidas de restos humanos con perfiles de familiares. Cuando existe una coincidencia suficientemente sólida, el resultado puede contribuir a establecer la identidad de una persona desaparecida.

El registro también puede ser útil cuando los restos se encuentran años después de la desaparición o cuando el estado de conservación dificulta otros métodos de identificación.

La identificación de Jorge Matute Johns

“Cuando finalmente, después de muchos años se encuentran unos restos humanos cerca de Concepción, nosotros mediante la ciencia identificamos que eran efectivamente los restos de Jorge Matute Johns.

A esa familia también nosotros le devolvimos a su hijo.

Ya no era un desaparecido.

Es la ciencia aplicada al servicio de las personas, de la justicia y de los derechos humanos.

Este caso muestra la importancia de conservar, estudiar e identificar restos humanos incluso cuando han pasado muchos años desde la desaparición. La ciencia médico-legal puede transformar restos no identificados en una respuesta concreta para una familia.

Cadena de custodia y conservación de evidencias

El análisis de restos humanos depende tanto de las técnicas científicas como de la forma en que se recuperan, trasladan y almacenan los materiales.

Otro funcionario explica cómo se realizan análisis en la ropa y en las especies que se encuentran cercanas al cuerpo u osamentas y muestra cómo se guardan en bolsas herméticas, con un sello que afirma la inviolabilidad de la evidencia.

Las bolsas herméticas y los sellos de inviolabilidad permiten proteger los elementos recuperados y dejar constancia de su integridad. La ropa, los objetos, los fragmentos óseos y otros materiales deben mantenerse identificados y asociados con el lugar y las circunstancias del hallazgo.

El resguardo de la evidencia es especialmente importante en casos con restos mezclados o correspondientes a más de un individuo. En esas situaciones, la documentación debe permitir diferenciar los materiales y orientar los análisis posteriores.

Atención a víctimas y victimización secundaria

De nuevo en el día del Patrimonio.

En el patio del SML hay una camioneta de sexología.

Es amplia y en su interior hay un ecógrafo, una camilla ginecológica y avanzada tecnología que permite observar y tomar muestras del interior de las víctimas.

La camioneta está separada en dos ambientes.

En el primero, un psicólogo recibe y da contención a las víctimas.

“En lo primero que estamos concentrándonos es en dar una atención más adecuada a las víctimas, buscando evitar lo que se llama la victimización secundaria, vale decir, es que una cosa es sufrir una agresión y otra cosa es que cuando llegas a constatar las lesiones o el hecho en sí, estés en un ambiente y con un grupo de personas que no tiene una particular preparación para enfrentar una situación que es de mucho estrés, violencia, que se mantiene en el tiempo.

Esta revictimización estuvo durante mucho tiempo determinada por la obligación de las víctimas de someterse a exámenes periciales con distintos médicos y a tener que repetir el relato de su agresión un sinnúmero de veces.

La atención médico-legal busca reunir en un mismo proceso la toma de muestras, la observación clínica y el acompañamiento psicológico. De esta manera, se procura reducir la repetición innecesaria del relato y evitar que la persona vuelva a experimentar una situación de violencia durante la investigación.

La función social de la medicina legal

La medicina legal relaciona el conocimiento científico con las necesidades de la justicia y de las personas. El examen de un cuerpo, la excavación de una fosa, la identificación de una osamenta o la comparación de perfiles genéticos pueden convertirse en elementos decisivos para una investigación.

“Nosotros volvimos el tema a su realidad, identificamos al muerto, al desaparecido y con eso no solamente restituimos la justicia, sino que aliviamos a la familia de esa persona falsamente acusada.

De un día para otros se transformaron en familia de un ladrón y asesino, y nosotros restituimos a esa persona y a esa familia la dignidad.

No es solamente un tema de la ciencia.

La recuperación e identificación de cuerpos humanos tiene una dimensión familiar, judicial, sanitaria y humanitaria. El trabajo permite proteger la salud pública, esclarecer muertes, identificar personas desaparecidas, preservar la memoria y entregar respuestas a quienes esperan conocer qué ocurrió.

Desafíos pendientes del Servicio Médico Legal

Con todo, el SML tiene hoy dos asuntos pendientes.

“Hay un montón de temas que estamos desarrollando, que estamos dando respuestas, pero no con la oportunidad que nosotros quisiéramos y ahí tenemos un desafío enorme.

Si bien es cierto que para eso tenemos que mejorar algunos de nuestros procesos, y estamos en eso, también requerimos más recursos.

El análisis de los 1.162 restos esqueletizados y la existencia de pericias ordenadas por tribunales sin realizar o sin resultados desde el año 2019 muestran la magnitud de ese desafío.

La identificación de cuerpos y restos humanos exige recursos, personal especializado, instalaciones adecuadas, coordinación institucional y procedimientos capaces de conservar la evidencia durante largos periodos. Cuando cualquiera de estos elementos se retrasa, también puede retrasarse la respuesta para las familias y para los tribunales.

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