Los morteros son el equivalente a la artillería en las pequeñas unidades. Su función principal consiste en proporcionar fuegos indirectos de respuesta rápida a unidades de infantería, caballería, fuerzas mecanizadas y agrupamientos tácticos que operan en terrenos donde la artillería convencional puede tener más dificultades para actuar.
El interés por los calibres de 81 y 120 mm se explica por su combinación de movilidad, potencia, disponibilidad de munición y capacidad para batir objetivos ocultos detrás de obstáculos del terreno. En el caso de Hezbollah, ambos calibres forman parte de un arsenal más amplio que incluye cohetes, armas antitanque, drones y armas ligeras. En el caso de Israel, los morteros se integran en un sistema militar con plataformas protegidas, observación avanzada, dirección digital del tiro y una estructura de apoyo de fuego más amplia.
Qué diferencia a un mortero de 81 mm de uno de 120 mm
Actualmente, los modelos más utilizados son de uso manual y de avancarga, tanto los de 81/82 mm como los de 120 mm.
El calibre de 81 mm ofrece un equilibrio favorable entre peso, movilidad y potencia. Desde el punto de vista de la efectividad del fuego de mortero, sus valores expresados en letalidad no son nada desdeñables. Las granadas de mortero disponen de una muy buena fragmentación, siendo proyectiles de bajo peso comparado con los proyectiles de artillería, y por tanto con menor huella logística, que permite batir áreas importantes.
El calibre de 120 mm proporciona una granada más pesada, con mayor efecto sobre el objetivo y mejores posibilidades para atacar posiciones protegidas. Su inconveniente principal es que exige una estructura de transporte, manipulación y apoyo más robusta, especialmente cuando el sistema se emplea desmontado.
| Calibre | Ejemplo de granada | Radio letal | Características generales |
|---|---|---|---|
| 120 mm | M57 HE | 30 metros | Mayor potencia y exigencias logísticas superiores |
| 81 mm | M821 HE | 19 metros | Equilibrio entre movilidad y eficacia |
| 81 mm | M374 HE | 17 metros | Menor radio letal dentro de los ejemplos citados |
Así, un proyectil 120 mm HE tipo M57 tiene un radio letal de 30 metros, el de 81 mm HE M821 19 metros y el de 81 mm HE M374 17 metros, siendo posible emplear espoletas de impacto, o de proximidad, para conseguir efectos en función del tipo de objetivos.
Son valores bastante inferiores a los 100 metros que proporciona una granada de 155 mm, aunque con peor distribución, que a la postre reduce el área letal notablemente, pero aun así significativos.
Tipos de morteros y configuraciones de empleo
En este trabajo, haremos un repaso de los diferentes tipos de morteros existentes en la actualidad, centrándonos principalmente en los morteros de 120 mm embarcados en plataformas de todos los tipos y categorías.
Por consiguiente, trataremos los modelos montados en torre, los instalados a barbeta en el suelo del vehículo, tanto de avancarga como de retrocarga, así como los plegados sobre la plataforma.
Morteros manuales y de avancarga
Los morteros manuales y de avancarga son especialmente comunes en unidades ligeras. Pueden desmontarse en varios componentes y transportarse con relativa facilidad, aunque el desplazamiento, el montaje, la orientación y la carga dependen en gran medida de los sirvientes.
Los morteros pueden ser lanzados desde un tubo sobre un trípode.
Esta configuración facilita el empleo en posiciones preparadas, zonas urbanizadas, áreas montañosas y otros entornos donde un vehículo de grandes dimensiones puede tener problemas de maniobra. Sin embargo, los operadores quedan expuestos al fuego enemigo durante la preparación, la carga, el disparo y el desplazamiento posterior.
Morteros embarcados
Especialmente estudiados para unidades acorazadas/mecanizadas, tanto sobre vehículos de ruedas 6×6/8×8 como de cadenas, son de retrocarga y, generalmente, emplean equipos de carga automáticos o semi-automáticos, lo que les proporciona una gran rapidez de entrada en posición y para efectuar el tiro.
Otras ventajas que cabe destacar son la protección permanente de los operadores, que pueden actuar incluso en zonas contaminadas, y disponer de capacidad para efectuar Disparos Múltiples de Impacto Simultáneo, es decir que, con un solo mortero, pueden dispararse varias granadas, cambiando el ángulo de tiro y la carga de proyección, que batirán el mismo objetivo de forma simultánea.
Hasta la fecha, este tipo de morteros utilizan mayoritariamente mecanismos de dirección y elevación manuales, realizándose la puntería mediante el uso de un goniómetro; sin embargo, existe la tendencia a incorporarles direcciones de tiro digitales, por lo que cada vez se exigen modelos más automatizados.
De hecho, todos los morteros embarcados diseñados hoy en día incorporan estos equipos, si bien, es recomendable mantener la posibilidad de realizar el tiro degradado ante posibles averías o, incluso, para utilizar los morteros desde el suelo.

Morteros instalados a barbeta
Los sistemas de este tipo son los más utilizados en la actualidad por los blindados de cadenas, prácticamente todas las familias acorazadas disponen de algún modelo, utilizando una plataforma circular o una viga de refuerzo transversal.
Lo más habitual es que tengan un bípode con ruedas, que circula por un raíl, mientras que el esfuerzo de retroceso se transmite a lo largo de los dos trenes de rodaje del vehículo, por lo que no necesitan ningún tipo de apoyo externo.
Dada su configuración, poseen un ángulo de giro horizontal de unos 20º a 40º a izquierda y otros tantos a derecha, de manera que, una vez designado el objetivo, se orienta la plataforma en la dirección aproximada, introduciendo después las modificaciones necesarias para realizar la puntería, mediante los mandos del mortero.
Aunque se hicieron varios intentos por montar algunos de estos sistemas sobre blindados de ruedas, como el BMR español y el VAB francés, lo cierto es que no obtuvieron resultados aceptables, pues la suspensión de los vehículos sufría daños apreciables.
Morteros en torre
Los cañones-morteros están diseñados para ser empleados tanto con puntería directa como indirecta. Generalmente, van instalados en torre y son de retrocarga, aunque también existen modelos colocados sobre un afuste, especialmente algunos ejemplares de calibre medio, 81 y 82 mm.
También tienen la opción de poder hacer fuego con puntería directa, generalmente a distancias de 1.000/1.200 metros, utilizando distintas granadas contra blancos blindados, por ejemplo, carga hueca e, incluso, flecha.
El sistema AMOS de Patria fue el primer sistema diseñado con dos tubos y grandes prestaciones, incluyendo un sistema automático de carga.
Entre los sistemas de este tipo se encuentran el AMS II y su versión modernizada TMS de BAE System, NEMO y AMOS, dos tubos, de Patria, Mjölner sueco, también bitubo, RAK de HSW, Polonia, 2S9 Anona-S y su versión rayada y modernizada 2S42 Lotos, 2S23 Nona-SVK y 2S31 Vena rusos, PL005 y su variante de exportación SM6 chinos, TMUSAS turco, y el prototipo para el NLOS-M del programa FCS norteamericano, entre otros.
Como ejemplos destacados de calibres menores, se pueden citar los modelos franceses del antiguo GIAT, actual Nexter, y Panhard, AMC 81, AAML y ERC con armas de 60 y 81 mm, y el 2S41 Drok ruso.
El Auto-ametralladora Panhard HE 60 francés fue el primer portamortero de 60 mm en torre que entró en servicio.
Morteros sobre vehículos de ruedas
Por razones obvias, incluso los de 120 mm, pueden ser montados en blindados de ruedas 6×6/8×8 y de cadenas, existiendo ya varios prototipos sobre vehículos ligeros de tracción 4×4, como el SRAMS de Singapur o el Spear israelí, que normalmente utilizan una reja o patas de apoyo en la parte posterior del vehículo e, incluso, centrales.
Curiosamente, hace unos años, en Azerbayán, fue presentada la versión Spear Mk 2 sobre un chasis Sandcat 4×4, cuya configuración es similar a la del Cardom, por lo que cabe suponer que fue identificada erróneamente o el modelo inicial ha presentado algunos problemas durante su desarrollo.
Aparte de los equipos destacados, es obligado mencionar el Thales 2R2M francés, de tubo rayado, y el Bighorn suizo así como su versión modernizada Cobra, del que parece ser que están diseñando una variante con dos armas paralelas.
Otros modelos claramente inspirados en los anteriores, son el rayado ST 120 de varias empresas surcoreanas y el Aselsan Alkar turco.
Estos modelos disponen de un cargador semiautomático que eleva la granada por encima del tubo y la emboca usando una especie de elevador electrohidráulico.
Excepto cuando usamos vehículos con techo abierto, la mayoría de armas disponen de un ángulo horizontal limitado, lo cual es suficiente para las acciones de combate más habituales y, además, tiene la ventaja de que no es necesaria la utilización de juntas rotativas o anillos colectores que, además de su precio elevado, presentan bastantes complicaciones.
Morteros plegados sobre la plataforma
Este tipo de equipos utilizan morteros básicos que, en lugar de llevarse desmontados en un remolque, son transportados plegados horizontalmente sobre la plataforma, vehículo o remolque, y, para hacer fuego, son abatidos mediante un mecanismo hidráulico que apoya la placa base en el suelo, devolviéndola a su posición original una vez terminada la operación.
Entre los más destacados podemos citar el Alakrán español, Phamton y M326 norteamericanos, Soltam israelí, Patriot ruso y Dongfeng chino.
Todos ellos van montados sobre vehículos ligeros 4×4, excepto el Soltam y el M326 desarrollado a petición de la Infantería de Marina norteamericana, que emplean un remolque.
Aunque estos morteros están siendo ampliamente probados, especialmente para fuerzas ligeras, lo cierto es que por ahora no están teniendo demasiada aceptación ya que, si bien ofrecen buenas prestaciones de rapidez y facilidad de manejo, lo cierto es que nunca podrán entrar en posición ni abrir fuego en el mismo tiempo que los sistemas embarcados y, además, el cargador o cargadores, siempre tendrán que exponerse al fuego enemigo.
Por otra parte, en terrenos demasiado duros o demasiado blandos, la placa base puede presentar problemas, no clavarse bien o hacerlo demasiado, por ejemplo.
Eficacia de las granadas de mortero
La eficacia de una granada de mortero no depende únicamente de su calibre. También intervienen el tipo de carga, la espoleta, la precisión del sistema, la calidad de la observación, la rapidez de cálculo de los datos de tiro y la posibilidad de concentrar varias granadas sobre el mismo punto.
Si bien normalmente la precisión del disparo de mortero es otro hándicap, los avances en la digitalización de los fuegos de artillería son capaces de mejorar notablemente la precisión y letalidad de los sistemas de fuego indirecto.
Esto aplicado al M-113 en versión portamortero, M1064, permitió incrementar la precisión, dejándola en 75 m.
La diferencia en alcance también es importante. En este caso nos vale comparar un proyectil de 105 mm HE, con un peso de 15,7 kg, sin contar la carga de proyección, y que tiene un alcance de hasta 17 km., con una granada de mortero de 120 mm.
El mortero, sin embargo, aporta otras ventajas: puede desplegarse con unidades pequeñas, ocultarse con mayor facilidad, utilizar trayectorias muy elevadas y batir objetivos situados detrás de edificios, elevaciones, muros, trincheras y otros obstáculos.
Tipos de espoleta y efecto sobre el objetivo
Las granadas de mortero pueden emplear espoletas de impacto o de proximidad, para conseguir efectos en función del tipo de objetivos.
La espoleta de impacto concentra el efecto en el punto donde la granada golpea el terreno o una estructura. La de proximidad permite aumentar la dispersión de fragmentos sobre personal descubierto o posiciones con protección limitada.
La combinación de una granada de fragmentación, una espoleta adecuada y una dirección de tiro digital puede mejorar notablemente el rendimiento de un sistema de 81 o 120 mm.
Disparos Múltiples de Impacto Simultáneo
Los sistemas automáticos pueden conseguir el impacto simultáneo de una andanada de proyectiles, lo que tiene un efecto devastador sobre unidades de infantería o vehículos ligeramente protegidos.
Con un solo mortero, pueden dispararse varias granadas, cambiando el ángulo de tiro y la carga de proyección, que batirán el mismo objetivo de forma simultánea.
Esta capacidad no convierte al mortero en una pieza de artillería pesada, pero sí permite concentrar en pocos segundos un volumen de fuego considerable sobre un área reducida.
El empleo de morteros en un entorno tradicional y asimétrico
Combate tradicional
Las unidades se enfrentan en combates con otras enemigas de características similares.
En este caso, los morteros embarcados deben integrarse en las mismas plataformas de las unidades a las que apoyan, blindados de ruedas 6×6/8×8 o de cadenas.
La protección, la movilidad y la capacidad de acompañar a las unidades maniobrando resultan prioritarias. Los sistemas de retrocarga y carga automática o semi-automática ofrecen ventajas importantes en rapidez de entrada en posición, permanencia bajo protección y salida de la posición de fuego.
Combate asimétrico
Un ejército o coalición internacional lucha contra un enemigo no convencional en zonas generalmente elegidas y conocidas perfectamente por él y, a menudo, de difícil maniobrabilidad, terreno montañoso, zonas urbanizadas, boscosas, con caminos poco accesibles, etc.
En consecuencia, los morteros que se utilicen en este tipo de operaciones deberán utilizar plataformas muy móviles, especialmente de configuración 4×4/6×6, y estar dotados de los medios necesarios, sobre todo dirección de tiro y elementos de puntería, para poder actuar aislados de forma totalmente autónoma y en apoyo de pequeños agrupamientos tácticos organizados al efecto.
Así mismo, algunas direcciones de tiro no han sido diseñadas para el empleo autónomo de cada elemento aislado o, incluso, con uno o varios observadores.
Aunque ese problema debe ser fácilmente solucionable mediante software, también sería conveniente rediseñar la dirección de tiro y crear un sistema de observación con un conjunto de sensores en mástil, como el adquirido por el Ejército español dentro del programa Vehículo de Exploración y Reconocimiento Terrestre, VERT, derivado del Vehículo de Observación de Artillería, OAV, que fue diseñado dentro del programa Pizarro Fase II.
Hezbollah: arsenal de 81 y 120 mm
El IDF ha incautado masas de armas de Hezbollah en casi dos meses de combates en el terreno en Líbano, incluidos lanzacohetes, vehículos con ametralladoras montadas, misiles antitanque, rifles y lanzadores de RPG.
Las armas van desde aquellas suministradas por Irán hasta armas de origen ruso. Algunas son viejas, probablemente de décadas pasadas, y algunas fueron encontradas en cajas, sin abrir por el grupo terrorista.
En general, Hezbollah perdió grandes cantidades de armas en el sur del Líbano, incluyendo cohetes, morteros y armas antitanque. Estas habían sido almacenadas en hogares y pueblos que fueron tomados por las FDI.
Hezbollah probablemente dejó estas armas en varias áreas para poder usarlas en cualquier momento.
Morteros de 81 mm de Hezbollah
Hezbollah también adquirió una gran cantidad de morteros de 81 mm. Estos tienen fechas de fabricación de 2009, 2011, 2012 y probablemente otras fechas.
Los morteros también son de corto alcance, y Hezbollah los utilizó anteriormente en la guerra contra Israel.
Una vez que Hezbollah fue replegado de la frontera, parece haber reducido su uso de morteros. Sin embargo, está claro que el grupo adquirió una cantidad significativa de estos proyectiles.
Algunos de los morteros encontrados y fotografiados después de ser incautados en Líbano por las FDI parecían nuevos, como si hubieran sido traficados a Hezbollah y llevaran años en desuso.
La disponibilidad de grandes cantidades de granadas de 81 mm muestra la importancia de este calibre para una fuerza no convencional. Sus municiones pueden almacenarse de manera relativamente sencilla, distribuirse entre distintas posiciones y emplearse desde tubos sobre trípodes.

Morteros de 120 mm de Hezbollah
También se incluyen tubos para morteros de 120 mm, que también adquirió Hezbollah.
El calibre de 120 mm ofrece una capacidad de fuego superior al 81 mm, pero requiere más espacio, peso y medios de transporte. Su presencia indica que Hezbollah no dependía únicamente de armas ligeras y fácilmente portátiles, sino que mantenía también sistemas capaces de proporcionar un efecto mayor sobre posiciones y concentraciones de tropas.
En un entorno de combate en el sur del Líbano, el empleo de morteros de 120 mm puede verse condicionado por la necesidad de ocultar el tubo, transportar las granadas, preparar la posición y abandonar el lugar antes de que llegue el fuego de respuesta.
Vehículos y movilidad de Hezbollah
Hezbollah utilizó una variedad de vehículos para montar lanzacohetes y armas, algunos encontrados en pueblos del sur de Líbano.
Los vehículos incluyen vehículos todo terreno que Hezbollah podría utilizar para mover rápidamente sus fuerzas a posición para lanzar misiles antitanque y varios camiones civiles reutilizados para transportar lanzacohetes y ametralladoras.
Hezbollah a menudo elegía camionetas Toyota para montar sus armas, pero también utilizaba Jeeps y camionetas Chevy y GMC.
Aunque la información disponible se refiere especialmente a lanzacohetes y armas antitanque, la utilización de vehículos civiles muestra el valor que una fuerza irregular concede a la movilidad, la ocultación y la dispersión.
Los camiones permiten a Hezbollah mover rápidamente estos sistemas al frente y disparar desde varias ubicaciones.
Los camiones también suelen parecer vehículos civiles en la mayoría de los casos, por lo que se puede disfrazar fácilmente el lanzador en la parte trasera colocando algo encima, como una alfombra o manta.
Una vez que Israel comenzó su operación terrestre y campaña aérea contra Hezbollah, probablemente fue difícil para el grupo terrorista mover estos sistemas, lo que dejó muchos de los camiones para ser encontrados y confiscados.
Cohetes de 107 mm y su relación con los morteros
Hezbollah utiliza cohetes de 107 mm, que tienen un peso de 18 kg. y tienen aproximadamente la longitud de un brazo de persona.
Los misiles son comunes entre los grupos respaldados por Irán.
Los cohetes no tienen un alcance largo, probablemente alrededor de siete millas.
Los cohetes encontrados en Líbano parecen ser de un tipo muy típico fabricado en Irán. Esto se evidencia por el color de la carcasa de la munición y otros detalles, como la fecha de fabricación impresa en el lateral.
Algunos cohetes indican que fueron fabricados en 2007, lo que significa que Irán suministró estos a Hezbollah después de la Segunda Guerra del Líbano en 2006 para reabastecer sus existencias.
En 2006, Hezbollah tenía alrededor de 13,000 cohetes. Para 2023, tenían 150,000.
El cohete de 107 mm también es fácil de transportar. Pueden ser cargados en cajas, transportados y fácilmente disfrazados como algo distinto a cohetes.
Mover miles de estos cohetes no es muy difícil. Esto explica, en parte, el gran arsenal que Hezbollah adquirió.
Frecuentemente, Hezbollah colocaba estos cohetes dentro de tubos listos para disparar.
Usualmente, estos están en tubos que consisten de 12 tubos, para poder ser disparados en una ráfaga de 12 o 24 cohetes a la vez.
Probablemente pueden ser disparados de forma remota desde una posición fija en el suelo, o pueden ser disparados desde un montaje en un camión.
A diferencia de los cohetes de 107 mm, los morteros de 81 y 120 mm permiten variar la trayectoria y aprovechar mejor la observación de los objetivos ocultos. Los cohetes montados en vehículos, por su parte, ofrecen una descarga rápida y una logística relativamente sencilla, aunque con menor flexibilidad para corregir el fuego una vez efectuado el lanzamiento.

Israel: protección, precisión y respuesta contra el fuego indirecto
En el caso israelí, los morteros deben analizarse dentro de una arquitectura de fuegos que combina unidades terrestres, observadores, sensores, aviación, artillería y sistemas digitales de dirección de tiro.
La eficacia de un mortero no depende sólo de la granada. La identificación del objetivo, la transmisión de sus coordenadas, el cálculo de los datos de tiro, la selección de la espoleta y la rapidez para cambiar de posición pueden ser tan importantes como el radio letal de la munición.
Los morteros embarcados permiten mantener protegidos a los operadores, actuar en zonas contaminadas y reducir el tiempo de exposición durante la entrada y salida de la posición.
Los sistemas automatizados también pueden efectuar Disparos Múltiples de Impacto Simultáneo, una capacidad especialmente útil cuando se necesita concentrar rápidamente el fuego sobre una posición localizada.
La protección permanente de los operadores constituye una diferencia importante respecto a los tubos desplegados sobre trípodes o placas base en el suelo. En estos últimos, el cargador o cargadores siempre tendrán que exponerse al fuego enemigo.
El desafío de localizar las posiciones de mortero
Las fuerzas que emplean morteros de 81 o 120 mm necesitan ocultar sus tubos, dispersar las municiones y reducir el tiempo entre la llegada a la posición y la apertura del fuego.
Para el adversario, la prioridad consiste en localizar el tubo, identificar el vehículo o la posición de tiro y responder antes de que el sistema pueda desplazarse.
La movilidad de los vehículos 4×4, 6×6 y de cadenas proporciona diferentes soluciones. Los vehículos ligeros facilitan la circulación por caminos estrechos y terrenos difíciles; los vehículos blindados ofrecen mayor protección; y las plataformas de cadenas pueden absorber mejor los esfuerzos del retroceso cuando el sistema está instalado directamente sobre el vehículo.
La digitalización de los fuegos de artillería es capaz de mejorar notablemente la precisión y letalidad de los sistemas de fuego indirecto.
Limitaciones de los sistemas de 81 y 120 mm
Los morteros presentan limitaciones que deben valorarse junto con sus ventajas.
- Los sistemas manuales requieren más tiempo y esfuerzo de los sirvientes.
- Los tubos desmontados dejan expuestos a los operadores durante el montaje y la carga.
- Los vehículos ligeros pueden necesitar rejas o patas de apoyo para absorber el retroceso.
- Los sistemas embarcados pueden disponer de un ángulo horizontal limitado.
- Las placas base pueden presentar problemas en terrenos demasiado duros o demasiado blandos.
- Los equipos automáticos y las torres aumentan la complejidad y el precio.
- La precisión depende de la calidad de la observación y de la dirección de tiro.
Los sistemas descritos anteriormente normalmente carecen de sistemas de freno y recuperación, si bien existe una clara tendencia a instalarles equipos más o menos automáticos, con los que aumenta considerablemente su eficacia, como es el caso del citado Cardom.
De hecho, la mayor parte de los morteros diseñados en los últimos años pertenecen a esta categoría que, además, en algunos casos, cada vez más numerosos, también incorporan un sistema de carga, normalmente semi-automático.
Desarrollo de morteros pesados y obuses-mortero
Dejando aparte los morteros instalados en torre, en los últimos años están apareciendo diversas armas de retrocarga que, utilizando granadas de mortero, con o sin adaptadores, son instaladas en vehículos de diferente configuración, sobre todo de tracción 4×4 y 6×6.
Utilizan montajes similares a los de las piezas de artillería ATP instaladas en vehículos de ruedas, como la Caesar francesa o la ATMOS israelí, por citar sólo dos casos.
El Phlox fue presentado en 2016 y es realmente un obús-mortero de 120 mm, montado sobre un camión blindado Ural de tracción 6×6.
Según los diseñadores, ha sido estudiado para sustituir a las armas remolcadas del mismo calibre, tanto del Ejército ruso como de otros extranjeros.
Puede disparar diferentes tipos de municiones de hasta 13 Km de alcance, incluso las de artillería contracarro y guiadas Kilotov-2M.
El modelo Zauralets-D que, teóricamente, debería haber entrado en servicio para unidades aerotransportadas en 2019, va montado en un blindado ligero Volk de configuración 6×6, que tiene gran comunalidad con el modelo sobre orugas BMD-4.
Es definido como un arma de uso triple, cañón-obús-mortero, no habiéndose dado a conocer más detalles del mismo, aunque, de acuerdo con las fotografías disponibles, cabe suponer que ofrecerá similares prestaciones que el Phlox.
En el caso del SH-9 chino, podemos decir que lo denominan obús-mortero, con ángulos de tiro de 20º a 80º y giro horizontal de +/- 30º.
Puede disparar todo tipo de granadas con alcances de hasta 13,5 Km, en el caso de las asistidas por cohete BB-RAP.
Dada la configuración general de estos sistemas, podríamos incluirlos perfectamente entre la artillería ligera ATP ya que también emplean municiones de artillería.
Tradicionalmente, los sistemas de morteros más pesados han sido utilizados por numerosos ejércitos más como armas de artillería que como morteros.
No olvidemos que el Ejército ruso aún utiliza, convenientemente modernizado, el modelo 2S4 Tulipán de 240 mm, de tipo plegable y con capacidad para disparar granadas nucleares.
Munición y abastecimiento
La disponibilidad de munición determina en gran medida la capacidad real de una unidad de morteros. Un sistema moderno puede ofrecer una elevada cadencia de tiro, pero su eficacia sostenida depende del número de granadas disponibles, de la capacidad de transporte y de la posibilidad de reabastecerse bajo presión.
El Ejército de Tierra ha encargado a la empresa Rheinmetall Expal un pedido de 17.000 granadas de mortero de 81 mm valorado en 7,9 millones de euros, impuestos incluidos.
El nuevo pedido completa el suministro de tres tipos de granadas de 81 mm: rompedor, 13.000 unidades, fumígena, 1.500 unidades, e iluminante, 2.500 unidades.
A finales de agosto, el Ejército de Tierra cerró con la firma especializada en la producción de munición de medio y gran calibre un pedido de otras 34.500 granadas de mortero de 120 mm por 22,8 millones de euros.
| Munición | Cantidad | Valor |
|---|---|---|
| Granadas de mortero de 81 mm | 17.000 | 7,9 millones de euros |
| Granadas de mortero de 120 mm | 34.500 | 22,8 millones de euros |
| 81 mm rompedor | 13.000 unidades | Parte del pedido de 81 mm |
| 81 mm fumígena | 1.500 unidades | Parte del pedido de 81 mm |
| 81 mm iluminante | 2.500 unidades | Parte del pedido de 81 mm |
La compañía entregará el lote de granadas en los próximos dos meses, un plazo relativamente corto, si se tiene en cuenta que las fábricas de munición están a pleno rendimiento en la actualidad, con el 30 de octubre como fecha límite.
El Ejército de Tierra cuenta en sus unidades de infantería y caballería con morteros de los calibres 60, 81 y 120 mm, fundamentales para el apoyo a las unidades.
Este tipo de arma se utiliza con frecuencia en la ejecución de ejercicios tácticos, incluidos en los denominados Planes Generales de Instrucción y Adiestramiento.
Perspectivas de empleo de los calibres 81 y 120 mm
Esta reflexión plantea la pregunta de cuál es el futuro de los morteros en las unidades mecanizadas/acorazadas españolas.
El empleo del calibre de 120 mm, en lugar del 81 mm en uso actual para determinadas funciones, aportaría una mayor capacidad de fuego, aunque exigiría plataformas, sistemas de carga y medios logísticos adecuados.
Este estudio ha sido realizado también por SDLE en unión de la empresa finlandesa Patria, a la vista de la versión del sistema integrada en el vehículo 6×6 de Patria, presentada al Ejército en Finlandia en una demostración dinámica con fuego real.
En el caso de incorporar la torre NEMO en el BMR, este podría considerarse un vehículo de transición, ya que la versatilidad del sistema de Patria permitiría el empleo de esas mismas torres cuando se dispusiera de la siguiente fase del Dragon.
Es de reseñar que el sistema Nemo es tan versátil que ha sido posible integrarlo en lanchas rápidas, capaces de hacer fuego en distintos estados de la mar.
La experiencia de Israel y Hezbollah muestra dos formas diferentes de aprovechar los morteros. Una fuerza irregular puede sacar partido de tubos de 81 y 120 mm distribuidos en posiciones ocultas, apoyados por vehículos civiles, depósitos dispersos y redes de abastecimiento. Un ejército con medios tecnológicos superiores puede potenciar esos mismos calibres mediante plataformas protegidas, sensores, dirección digital del tiro, observadores y procedimientos de respuesta rápida.
La diferencia esencial no reside únicamente en el calibre de la granada, sino en la integración del arma dentro del sistema de combate: movilidad, protección, observación, precisión, comunicaciones, munición disponible y capacidad para abandonar la posición después del fuego.