El proyecto de disposición de lodos de salmonera en las cercanías de Torres del Paine ha generado preocupación entre habitantes de la provincia de Última Esperanza, ganaderos, agricultores, operadores turísticos, comunidades Kawésqar, pescadores y movimientos sociales.
El debate se relaciona con el transporte, tratamiento e irrigación de residuos orgánicos y químicos en terrenos de la Estancia Lourdes, a aproximadamente 15 kilómetros del límite del Parque Nacional Torres del Paine. La discusión también involucra la compatibilidad entre la expansión de la industria salmonera, la ganadería, la agricultura, el turismo y la protección de los ecosistemas patagónicos.

Transporte de residuos por la ruta turística
Uno de los impactos inmediatos para la vida social y económica de los habitantes de la provincia de Ultima Esperanza, derivará del tráfico de los camiones que trasladarán por 120 kms los residuos orgánicos y químicos desde las pisciculturas salmoneras de río Hollemberg hasta el vertedero de la Estancia Lourdes.
Lo sorprendente es que estos transportes de material biológico, utilizarán la misma ruta por donde circulan miles de turistas nacionales e internacionales durante la temporada alta de visitas, caminos que también son utilizados para la realización de circuitos de turismo de intereses especiales ( ej. observación de aves, fotografía paisajística, etc).
La circulación de camiones con residuos por este corredor puede generar inquietud en los sectores productivos que dependen de la calidad paisajística, ambiental y sanitaria del territorio. Ganaderos y agricultores locales se encuentran preocupados por los potenciales impactos provenientes de los lodos que se irrigarán en las praderas de la Estancia Lourdes.
Posibles efectos sobre suelos y aguas
Entre las preocupaciones expresadas se encuentra la contaminación por cloruros y metales pesados de cuerpos de aguas superficiales, como lo son el lago Toro (el más grande de la Patagonia) y el río de Las Chinas, o la posibilidad de contaminar las napas subterráneas.
A lo anterior se suma el hecho que los poderosos viento patagónicos,- junto con difundir olores-, también lo hagan con las partículas de polvo que contienen sales y metales pesados, contaminando suelos, campos ganaderos y aguas superficiales.
La posibilidad de dispersión de partículas adquiere especial importancia en una zona caracterizada por fuertes vientos. Los vientos fuertes son muy comunes en el verano y pueden alcanzar ráfagas de hasta 120 kms por hora.
Tania González, directora regional de la Dirección General de Aguas (DGA), señaló que “de acuerdo a la información entregada por los titulares, sumada a la que tenemos de estas zonas, vimos que no hay afectación, y que por eso no hubo problema en aprobarlo desde el área que nos compete” (ibid)
Elementos que preocupan a las actividades rurales
- Contaminación por cloruros.
- Presencia de cadmio, zinc y otros metales pesados.
- Dispersión de sales y partículas mediante el viento.
- Posible afectación de cuerpos de agua superficiales.
- Posible contaminación de napas subterráneas.
- Impactos sobre suelos y campos ganaderos.
- Generación de olores.
Composición de los lodos de salmonera
Tanto el empresariado salmonero como los funcionarios del SEA regional, quieren hacer creer a la población que los lodos no son residuos orgánicos y químicos, sino inocuos “mejoradores de suelo” o “insumos”.
La realidad es que estos lodos presentan altas concentraciones de cadmio y zinc, junto a otros minerales pesados, así como sales y químicos productos de los procesos de alevinaje y smoltificación.
Ello obliga a analizar sus efectos contaminadores en los suelos, aguas y la salud pública y animal.
| Componente o característica | Ámbito de preocupación |
|---|---|
| Cadmio | Suelos, aguas, salud pública y animal |
| Zinc | Suelos, aguas, salud pública y animal |
| Sales | Suelos, aguas superficiales y napas subterráneas |
| Químicos de alevinaje y smoltificación | Evaluación de efectos contaminadores |
| Partículas de polvo | Campos ganaderos, suelos y aguas superficiales |
Olores, vectores y fauna oportunista
Los operadores y guías de turismo, junto a ganaderos, alertan sobre las plagas de vectores,- roedores e insectos que atraerá el vertedero -, así como la llegada de especies carroñeras y oportunistas tales, como caranchos (Caracara plancus) y bandadas de gaviotas dominicanas (Larus dominicana), las que junto con desplazar a la avifauna local, afectarán a las pariciones de corderos.
Los posibles cambios en la disponibilidad de alimento y en la presencia de especies oportunistas constituyen una preocupación adicional para la fauna local y para las actividades ganaderas. La llegada de caranchos y gaviotas dominicanas podría alterar las relaciones existentes entre la avifauna, los animales domésticos y la fauna silvestre.

Emisiones y gases de efecto invernadero
¿Vertedero de lodo: emisor neto de gases de efecto invernadero?
En forma paralela, el tratamiento de las agua residuales y la dispersión de la fracción sólida de los lodos en el vertedero, además de generar malos olores, serán aportadores netos de gases de efecto invernadero, como lo son el CO2 y el metano (23 veces más dañino para la capa de ozono que el C02).
Por ello, ¿La autoridad ha evaluado el aporte de este vertedero privado a la huella de carbono de una región tan prístina y clave para el planeta como lo es Magallanes?
La preocupación por la huella de carbono se vincula con el carácter ambientalmente sensible del territorio y con la importancia internacional de Torres del Paine. Declarado como la Octava Maravilla del Mundo y Reserva de la Biósfera por Unesco, el macizo Paine es conocido como una de las montañas más bellas del planeta.
La propuesta de utilizar lodos como mejoradores de suelo
Frente a los crecientes cuestionamientos de la comunidad de Puerto Natales, operadores y guías de turismo, ganaderos, comunidades Kawesqar, pescadores y movimientos sociales, -lo cual significó una masiva marcha de rechazo por la calles de esta ciudad patagónica el 25 de junio pasado- , Oscar Garay, gerente de farming de Acuimag, señaló que el proyecto de vertedero “está lejos de ser contaminante y que, por el contrario, busca generar un efecto positivo” (ibid.).
Bajo la óptica que éste es un negocio entre privados, Garay indicó que la ocupación de la Estancia Lourdes se debe a que el propietario desea mejorar la calidad de su suelo con los lodos de salmón, ya que está “desarrollando agricultura orgánica y holística (sic) en la zona”.
El gerente de Acuimag aseveró que “Los suelos de acá son bastante malos, la capa vegetal es muy pequeña, y después hay arena, arcilla y roca. Estamos haciendo algo que va a mejorar su calidad”.(ibid.)
Esta explicación es cuestionada por quienes solicitan analizar los lodos como residuos industriales con potenciales efectos sobre los suelos, las aguas, la salud pública, la salud animal y las actividades productivas.
Expansión salmonera y aumento de residuos
Lo que no señala Garay, es que la industria de monocultivos salmoneros se encuentra en pleno proceso de expansión productiva y territorial en Magallanes, pretendiendo triplicar en los próximos 4 años las actual producciones, de manera de alcanzar las 100.000 tons anuales.
Esto implicará el crecimiento exponencial de los desechos industriales líquidos y sólidos en el área, con insospechadas consecuencias sanitarias y ambientales.
Importante es recordar que la región de Magallanes en general y Puerto Natales en particular, no cuentan con vertederos con permisos sanitarios específicos para la recepción de desechos industriales.
| Aspecto | Dato señalado |
|---|---|
| Distancia de transporte | 120 kms |
| Origen de los residuos | Pisciculturas salmoneras de río Hollemberg |
| Destino | Vertedero de la Estancia Lourdes |
| Producción proyectada | 100.000 tons anuales |
| Proyección de crecimiento | Triplicar en los próximos 4 años las actual producciones |
| Permisos sanitarios específicos | Puerto Natales y la región de Magallanes no cuentan con vertederos con permisos sanitarios específicos para desechos industriales |
Torres del Paine y su importancia ambiental
Formada hace 12 millones de años, es poesía geológica e imán para los amantes del trekking y escalada, convirtiéndolo en el tercer parque más visitado del país.
El circuito completo, llamado “Circuito Macizo Paine”, así como la “W”, están dentro de las caminatas imperdibles de Chile y el mundo.
Ofrecen un espectáculo de lagos turquesa, glaciares, bosques y extensas pampas, hábitat de especies como el Puma, Huemul, Ñandú y Guanaco.
El parque tiene 14 tipos de ecosistemas y presenta más de 270 especies vegetales.
Hacia el oeste, la influencia del Campo de Hielo se traduce en más precipitaciones, las que desaparecen a medida que se avanza al este.
Los principales tipos vegetaciones son el Matorral Preandino, el Bosque Magallánico, la Estepa Patagónica y el Desierto Andino.
En primavera los Notros, Neneos y Matas grises florecen y se pueden encontrar otras hermosas especies como el Capachito y el Zapatito de la Virgen, además de distintas especies de Orquídeas.

Fauna y hábitats del parque
El Puma es uno de los símbolos del parque, que habitan en mayor concentración en el sector este y en los alrededores del Lago Sarmiento.
Su principal presa es el Guanaco, los que se distribuyen especialmente en los alrededores de laguna Amarga, Azul y Sarmiento.
Zorro Culpeo, Chilla, Chingues y Armadillos también son otros de los animales posibles de avistar, mientras que en el oeste se encuentran ejemplares de Huemul.
Si de animales prehistóricos se trata, en enero del 2017 en las cercanías del glaciar Tyndall se encontraron fósiles de Ictiosaurios marinos que habitaron la zona hace más de 70 millones de años.
Turismo, paisaje y actividades económicas
Visitar algunas de las cascadas del Paine, como el Salto Grande o la Cascada Paine.
Navegar, ya sea en embarcaciones o en Kayak, hasta el glaciar Grey por entre los témpanos y apreciar el cordón Olguín en días despejados.
Visitar el Lago Sarmiento, en cuyo borde se pueden encontrar extrañas y primitivas formaciones de carbonato de Calcio, muy parecidas al coral, denominadas trombolitos, relacionadas con las primeras expresiones de vida del planeta.
Realizar alguno de los senderos de trekking.
Los más emblemáticos son el Valle del Francés, Base de las Torres y Glaciar Grey las que pueden hacerse por el día o en su conjunto en el circuito conocido como la “W”, el que en 5 días recorre 76 kms.
Para los amantes del trekking, el circuito Paine, más conocido como la “O”, permite recorrer en alrededor de ocho días los 93 kms.
La importancia turística del área explica la preocupación de operadores y guías por el uso de las mismas rutas para el tránsito de camiones con residuos y por los posibles efectos sobre el paisaje, los olores, la fauna y la experiencia de los visitantes.
Acceso al parque y condiciones para visitantes
Desde Punta Arenas, hay que dirigirse 250 kms. hacia el norte por la Ruta 9 la que se encuentra pavimentada.
También es posible acceder desde Argentina por el paso fronterizo Río Don Guillermo, ubicado en Villa Cerro Castillo, a 350 kms. de Calafate.
Desde Cerro Castillo, hay 52 kms. hasta la portería Sarmiento.
Distintas aerolíneas tienen vuelos diarios a Punta Arenas y además LATAM vuela directo a Puerto Natales en temporada alta.
No es necesario reservar para ingresar al parque, pero sí es obligatorio contar con reserva para alojar en campamentos o refugios de montaña ubicados en los Circuitos de trekking.
El sistema de reservas de www.parquetorresdelpaine.cl es sólo para los campamentos gratuitos gestionados por CONAF.
La entrada de ingreso al parque tienen un valor de $11.000 para chilenos y $21.000 para extranjeros.
El Parque Torres del Paine no cuenta con cajeros automáticos, por ende recomendamos sacar efectivo en Puerto Natales.
Enero y febrero son los meses de más alta demanda, te recomendamos evitar este período en caso prefieras encontrar menos gente en los senderos.
Para los circuitos de trekking, calcula siempre tu ración de comida para al menos un día más en caso de cierre de los pasos por mal clima o cualquier imprevisto físico o de salud que tengas.
Restauración de bosques y presión ambiental
Cerca de 200 mil lengas han sido plantadas en diversos sectores del Parque Torres del Paine desde 2012 en el proceso de reforestación de zonas dañadas por el incendio forestal que afectó 17.600 hectáreas entre diciembre de 2011 y febrero de 2012, del cual fue acusado el ciudadano israelí Rotem Singer.
«El proceso de reforestación ha tenido un buen avance este año. A través de nuestra ONG reunimos cerca de 20 mil plantas de lenga y logramos plantar unas cinco mil», destaca el presidente de Agrupación de Medio Ambiente (AMA) Torres del Paine Mauricio Kusanovic.
Agrega que la empresa «Cencosud lideró otra campaña donde la CONAF le pasó las plántulas y se terminó de reforestar hace muy poco. Entiendo que se reunieron cerca de cien mil lengas y se hizo en dos etapas».
El ejecutivo se refiere al reciente proceso de restauración de áreas afectadas por incendio forestal y que significó la plantación de 105 mil plántulas de lenga: 60 mil de ellas a cuenta de la campaña de Cencosud y otras 45 mil en un trabajo desarrollado por Vialidad como compensación reparatoria por intervención en la apertura del camino a Yendegaia, en Tierra del Fuego.
Desde 2012 a 2014 se han plantado 99.203 plantas de lenga, en los sectores de río Olguín rio Paine, cuesta Las Margaritas lago Pehoé y sector Pudeto.
CONAF informó que para 2016 está asegurada la producción de 80 mil nuevas plantas de lenga pero aún no hay fecha de término para la restauración.
Supervivencia de las plantaciones
Kusanovic, quien además es presidente de la Asociación de Hoteleros y Empresas Turísticas de Torres del Paine, admite que el éxito en la sobrevivencia de las plantas en la reserva supera el 60%.
«En algunos sectores tuvimos 90% de prendimiento, 70% en otro, del proceso de restauración de 20 mil plantas que hicimos como ONG junto con CONAF y Vialidad durante el año 2013», resalta.
Alejandra Silva, directora regional de CONAF, admite que el nivel de prendimiento en los primeros años de restauración (2012-2013) fue irregular, dependiendo de suelos menos favorables, influencia de viento y acción depredadora de la liebre.
Conflicto territorial y participación ciudadana
La reciente aprobación gubernamental de un vertedero de residuos industriales en las cercanías del parque nacional y reserva mundial de la biósfera de Torres del Paine, sólo puede ocurrir en una republiqueta salmonera.
Esto vuelve a evidenciar, tanto la incompatibilidad existente entre las actividades de turismo, los derechos de las comunidades locales y la expansión de éstos monocultivos industriales intensivos, como las complicidades existentes entre empresarios, políticos y funcionarios de los diversos servicios públicos regionales.
¿Es aceptable que la mega industria salmonera por la “vía de los hechos consumados”, como son las solicitudes de 450 nuevas concesiones costeras y de derechos de uso de agua dulce, estén modificando la actual vocación productiva de Magallanes (turismo, ganadería y servicios) y el uso de su territorio, sin que la ciudadanía, comunidades, pueblos originarios y sectores productivos locales sean informados, consultados ni participen en discusión alguna?
Hoy, la comunidad de Puerto Natales sabe que de continuar la actual “industrialización salmonera ” autoritaria sobre su territorio y recursos naturales (pesca, agua, territorio, mano de obra y borde costero), proceso a través del cual el distante Estado centralista y los sectores financieros nacionales e internacionales, intentan transformar a Magallanes para el 2030 en uno de los principales productores mundiales de salmón de cultivo, el destino de sus zonas costeras será el mismo que hoy caracteriza social, sanitaria y ambientalmente al archipiélago de Chiloé, convertido después de 25 años de ocupación, en un vertedero industrial.
Movilización de la comunidad de Puerto Natales
Frente a los crecientes cuestionamientos de la comunidad de Puerto Natales, operadores y guías de turismo, ganaderos, comunidades Kawesqar, pescadores y movimientos sociales, se realizó una masiva marcha de rechazo por la calles de esta ciudad patagónica el 25 de junio pasado.
La movilización expresa la preocupación por el uso del territorio, el transporte de residuos, la protección de las aguas, la salud animal, la continuidad de la ganadería y la imagen ambiental de una zona cuya economía depende en buena medida del turismo de naturaleza.
Para detener el avance de este “cáncer” que está destruyendo las costas del sur de Chile, sólo queda informarse, organizarse, movilizarse y presionar al gobierno central para lograr en una primera etapa, una moratoria a la expansión territorial y productiva de estos monocultivos industriales.
Ello sólo se podrá conseguir estableciendo una amplia alianza de movimientos sociales, comunidades costeras y pueblos originarios de Magallanes, Aysén, Chiloé, Valdivia, Los Ríos, Araucanía y Bio Bio.
Un papel complementario le cabe al trabajo de campaña coordinados con las organizaciones ciudadanas y de consumidores de salmón en los mercados internacionales, -especialmente Estados Unidos y la Unión Europea-, de manera que ambos puedan ejercer su derecho a optar informadamente al momento de comprar en supermercados y restaurantes, haciéndole sentir su rechazo a la destructiva e irresponsable industria salmonera que opera con base en Chile.
La salmonicultura, una industria con gran impacto ambiental
Relevancia de la vigilancia ambiental
La controversia en torno a las zanjas y la disposición de lodos por hectáreas en Torres del Paine se sitúa en una zona donde confluyen ecosistemas frágiles, actividades ganaderas, agricultura, turismo, rutas de acceso, áreas protegidas y comunidades locales.
El parque es hábitat de especies como el Puma, Huemul, Ñandú y Guanaco, y presenta más de 270 especies vegetales distribuidas en 14 tipos de ecosistemas.
En este contexto, las preocupaciones sobre cloruros, metales pesados, sales, químicos, olores, gases, vectores y especies oportunistas forman parte de una discusión más amplia sobre el modelo de desarrollo territorial de Magallanes.
La discusión también plantea la necesidad de que la ciudadanía, comunidades, pueblos originarios y sectores productivos locales sean informados, consultados y participen en las decisiones que afectan el territorio.