Cerradura de puerta rota: qué hacer para abrirla y evitar daños

No hay nada más frustrante que llegar a casa o a tu negocio y darte cuenta de que la cerradura está rota, dejándote fuera.

Ya sea por el desgaste, un mal uso o un intento de robo, las cerraduras pueden fallar en el momento más inoportuno.

Abrir una cerradura cuando está rota o atascada es un trabajo que puede resultar desesperante si no sabemos cómo proceder.

En el mundo no existe nada perfecto ni que dure para siempre. Por tanto, no poder abrir una cerradura es un problema que tarde o temprano le sucede a cualquiera.

Antes de lanzarte a abrirla, asegúrate de que el problema no sea la llave. Antes de comenzar, ten en cuenta que estas técnicas son útiles solo si tienes permiso para acceder.

Por qué puede romperse o bloquearse una cerradura

Cuando no podemos abrir una cerradura suele deberse a que alguna de sus piezas se ha secado o está oxidada.

Sin embargo, algunas veces hay algo suelto que impide que la llave pase.

Además de problemas con la llave, podemos tener dificultades con el pestillo.

En algún momento, la cerradura de una puerta puede romperse o bloquearse, impidiendo su correcto funcionamiento.

Desgaste de la cerradura y de la llave

Seguramente abres y cierras con llave la puerta de tu casa varias veces al día.

Esto supone un uso continuado que acaba desgastando la cerradura, de forma que si no la cambiamos cada cierto tiempo, corremos el riesgo de que su mecanismo deje de funcionar adecuadamente.

El uso y el desgaste puede provocar qué, con el paso de los años, la cerradura de tu vivienda se oxide y la llave se parta en el interior.

  • Baja calidad de la llave: si están fabricadas con materiales de baja calidad es más probable que se partan.
  • Falta de mantenimiento: si la cerradura está sucia o sin lubricar puede provocar fricción con la llave y, a la larga, provocar que se rompa.
  • Desgaste: el paso del tiempo, el uso diario y las condiciones climáticas pueden provocar que la cerradura y la llave se debiliten, aumentando las probabilidades de que se rompa.
  • Cerradura o llave desalineadas: esto puede hacer que tengas que aplicar fuerza para girar la llave, favoreciendo que se pueda llegar a romper.

Problemas de alineación y del pestillo

Si no es posible abrir una cerradura porque aquel está atascado, debemos comprobar las bisagras de la puerta.

Tal vez el problema sea que no están bien encajadas y la cerradura se ha desalineado.

Una puerta desalineada puede dificultar la entrada de la llave, impedir que el pestillo se retraiga o hacer que sea necesario aplicar demasiada fuerza.

Comprobaciones iniciales antes de manipular la cerradura

La primera pregunta que debemos hacernos al no poder abrir una cerradura porque la llave no gira es, obviamente, si estamos utilizando la correcta.

Cuando no podemos abrir una cerradura, puede deberse a varios motivos.

Si realizar movimientos mientras intentas girar no es suficiente para abrir una cerradura, prueba a usar lubricación.

Actuar rápido y no manipularla en exceso ayuda a evitar problemas mayores.

Cuando la llave no gira

A veces, la cerradura no está completamente rota, sino que está atascada.

Aplica un poco de lubricante específico para cerraduras en el bombín.

Es posible comprar en cualquier ferretería sprays de polvo de grafito.

Con ellos el mecanismo de acción recuperará la movilidad.

Si la llave no está rota, tienes qué aplicar aceite en el bombín y moverla suavemente hasta extraerla.

No intentes forzar la llave: si ya no entra o no gira fácilmente, no intentes forzarla ya qué se podría romper o dañar la cerradura.

En estos casos, intenta revisar si el sistema de apertura está limpio o si la llave está dañada.

Cuando la llave no entra

Si el problema es que no podemos abrir la cerradura porque la llave no entra, debemos tirar con cuidado hacia nosotros para extraerla.

Hay que evitar hacer palanca o tirar de forma descontrolada.

Si la llave se dobla o se rompe, tendremos dos problemas.

No poder abrir una cerradura porque la llave no entra puede deberse a que está demasiado fría.

La segunda opción es recurrir de nuevo a los sprays para engrasar la cerradura.

Por último, si se trata de una copia de llave nueva, quizás se deba a que han quedado restos de metal.

Qué hacer si la cerradura de la puerta está rota

Si la cerradura no está completamente bloqueada, pueden probarse algunas actuaciones sencillas, siempre con cuidado y únicamente cuando se tenga permiso para acceder al inmueble.

Aplicar lubricante específico

A veces, la cerradura no está completamente rota, sino que está atascada.

Aplica un poco de lubricante específico para cerraduras en el bombín.

Si realizar movimientos mientras intentas girar no es suficiente para abrir una cerradura, prueba a usar lubricación.

Es posible comprar en cualquier ferretería sprays de polvo de grafito.

Con ellos el mecanismo de acción recuperará la movilidad.

Intentar liberar el pestillo

Con una tarjeta rígida (como una tarjeta de crédito vieja), intenta deslizarla entre la puerta y el marco, justo a la altura del pestillo.

Si no está completamente bloqueado, este truco puede ayudarte a liberarlo.

Si no es posible abrir una cerradura porque aquel está atascado, debemos comprobar las bisagras de la puerta.

Tal vez el problema sea que no están bien encajadas y la cerradura se ha desalineado.

Retirar el bombín desde el interior

Si tienes herramientas y un poco de habilidad, puedes quitar el bombín roto desde el interior.

Retira el tornillo que lo sujeta (en el canto de la puerta), inserta la llave y gírala hasta encontrar el punto de extracción.

Para facilitarnos la tarea, lo primero que deberemos hacer es devolver el cilindro a una posición completa de cerrado/abierto.

Si no puedes retirar la cerradura por completo, es posible que el mecanismo esté bloqueado.

Usar herramientas específicas

Si te encuentras con una rotura total o has manipulado la cerradura antes, usar herramientas específicas como extractores de bombines puede ser de gran ayuda.

Si después de intentarlo sigues sin poder abrir la cerradura, no insistas: podrías causar más daños.

Si esto tampoco es suficiente, habrá que llamar a un cerrajero.

Cómo extraer una llave rota del bombín

¿Qué hacer si la llave se rompe dentro de la cerradura?

Lo primero es evitar forzar la cerradura.

Puedes intentar extraer el trozo de llave con unas pinzas finas o un extractor específico.

Si no sobresale, lo más recomendable es contactar con un cerrajero.

Aunque parece qué nunca va a ocurrir, las particiones de llaves en el interior del bombín son más habituales de lo qué te puedes imaginar; además, suelen ocurrir en el momento más inoportuno.

Si la llave sobresale

Si tienes la suerte de ver cómo una parte de la llave rota ha quedado por fuera del ojo de la cerradura, recurre a unos alicates de punta fina.

Estos te permitirán agarrar el extremo saliente y hacer fuerza hacia ti para liberar el mecanismo.

Si la llave partida sobresale de la cerradura, con unos alicates de punta fina podrás extraerla.

Colocar el cilindro en la posición adecuada

Coloca la cerradura en posición de desbloqueo: lo primero qué tienes qué hacer es situar el cilindro de la cerradura en la posición inicial, en vertical; de lo contrario, tendrás que utilizar un destornillador fino para girarlo y ponerlo de esta manera.

Para facilitarnos la tarea, lo primero que deberemos hacer es devolver el cilindro a una posición completa de cerrado/abierto.

Además, ten en cuenta que la llave se puede partir mientras está la puerta abierta o mientras está cerrada.

Lubricar el mecanismo

Lubrica la cerradura: lo más recomendable es usar un poco de aceite, con unas gotas basta para reducir los puntos de fricción del bombín y qué la llave partida pueda salir fácilmente y sin desmontar el mecanismo.

Si tienes a mano, utiliza algo de aceite para cerraduras para lubricarla y ayudar a que la pieza atrapada resbale hacia fuera.

Extraer la llave con un clip

Si no es así, puedes intentar sacar la llave con un clip metálico, introduciendo el alambre en la parte superior de la cerradura enganchando la llave partida y sacándola con un movimiento delicado pero firme.

Clip metálico en forma de gancho: son delgados y flexibles, de modo qué es una opción bastante viable.

Lo primero qué tienes qué hacer sería engrasar la cerradura, para qué de esta forma la llave se deslice y sea más fácil qué salga.

Una vez hecho, tienes qué introducir el alambre, moldeado previamente, desdoblando el clip en línea recta con una pequeña curva en el extremo.

A continuación, tienes qué introducir el gancho en la cerradura y, con paciencia, enganchar la llave para extraerla.

Usar otra llave

Si la idea de desmontar el bombín no te convence de primeras, puedes probar inicialmente con introducir otra llave -a ser posible, una copia de la que se ha roto- para tratar de que empuje hacia fuera la pieza que obstruye la cerradura.

Esta opción te ahorrará un quebradero de cabeza, pero te obligará a comprar otro bombín.

Desmontar el bombín con la puerta abierta

Esta es la situación más accesible, porque no nos causa tanta molestia como si la puerta estuviera cerrada.

Dado que tenemos acceso a los dos lados de la puerta, la opción más sencilla será desmontar el bombín.

Una vez que lo tengamos en nuestras manos, podremos intentar extraer la pieza rota que está en su interior de un par de formas.

La primera, aplicando algo de aceite lubricante para que la pieza resbale hacia fuera e introduciendo un objeto largo y fino -como una aguja de coser grande, una horquilla o el extremo de un clip de tamaño adecuado- por el otro lado para empujarla.

Imán potente

Si el trozo de llave no está muy dentro del mecanismo y está hecho principalmente de metal, tendrás la opción de probar suerte con un imán de cierta potencia.

Imán potente: la mayoría de las cerraduras están elaboradas con metal cobalto o níquel, de modo qué si el imán tiene la suficiente potencia será capaz de extraer la llave de forma rápida y sencilla.

Barra de silicona o adhesivo

En el caso de que la cerradura haya quedado en sentido vertical y de que tengas silicona en barra o pegamento, quizá te dé resultado este truco.

Implica algún riesgo para la cerradura y consiste en calentar hasta derretir uno de los extremos de la silicona en barra.

Luego, introduces esta parte en el hueco de la cerradura hasta donde puedas llegar y haces presión durante cerca de un minuto.

Si tienes a mano, utiliza algo de aceite para cerraduras para lubricarla y ayudar a que la pieza atrapada resbale hacia fuera.

Barra de silicona: lo único qué tienes qué hacer es derretir uno de los extremos y pegarla a la cerradura ejerciendo un poco de presión; a continuación tienes qué dejar secar, para qué se endurezca, y una vez hecho puedes estirar con cuidado y verás como el trozo de llave sale sin problemas.

Bolígrafo BIC y mechero

Bolígrafo BIC y un mechero: lo primero qué hay qué hacer es quitar la tinta del bolígrafo y derretir la punta con un mechero, pegando la carcasa a la entrada de la cerradura.

A continuación, tienes qué dejar qué seque durante unos minutos el plástico, de modo qué se adhiere a la llave y tirando hacia afuera conseguirás qué esta salga.

Extractor de llaves rotas

Extractor de llaves rotas: se trata de una herramienta pensada exclusivamente para extraer las llaves partidas del interior de la cerradura.

Se trata de la alternativa más recomendable, pero rara vez tendrás este material a tu alcance.

Taladro como último recurso

Si necesitas salir o entrar por la puerta de forma inmediata, puedes optar por una solución contundente como un taladro.

Si le montas una broca pequeña, podrás tratar de hacer un pequeño agujero en un lateral del trozo roto de llave, para así conseguir empujarla hacia fuera.

Este procedimiento puede dañar el bombín y debe reservarse para situaciones en las que no sea posible utilizar métodos menos agresivos.

Cómo desmontar y sustituir una cerradura rota

Si la cerradura está dañada y no es posible repararla, puede ser necesario desmontarla y colocar un mecanismo nuevo.

1. Reúne las herramientas necesarias

Antes de comenzar, asegúrate de tener todo lo que necesitas para retirar la cerradura sin causar más daños:

  • Destornilladores (plano y de estrella)
  • Pinzas o alicates
  • Taladro (en caso de que los tornillos estén atascados o la cerradura no ceda)
  • Un nuevo juego de cerradura para reemplazar el viejo. Asegúrate de que es compatible con tu puerta.

2. Evalúa el tipo de cerradura

Lo primero es identificar el tipo de cerradura que tienes instalada.

Las cerraduras de embutir, las cerraduras cilíndricas y las cerraduras tubulares son algunas de las más comunes.

Este paso es importante porque te ayudará a determinar cómo se desmonta.

Tipo de cerraduraUso habitual
CilíndricaComún en puertas de entrada.
De embutirUsadas en puertas interiores.
TubularFrecuente en puertas exteriores.

3. Accede a los tornillos de la cerradura

Dependiendo del tipo de cerradura, los tornillos estarán visibles en el escudo (la placa que rodea la cerradura) o detrás del tirador.

En algunos modelos, deberás retirar la maneta o pomo primero.

Desatornilla la maneta o pomo: si la cerradura tiene tornillos visibles, usa el destornillador adecuado para quitarlos.

En algunos casos, puede haber una pequeña ranura o botón que permite quitar la maneta.

4. Retira el escudo de la cerradura

Una vez que hayas retirado la maneta, tendrás acceso a la placa metálica que cubre la cerradura.

Afloja los tornillos y retira esta placa para acceder al mecanismo de la cerradura.

5. Quita el mecanismo interno

Ahora que has expuesto el mecanismo de la cerradura, deberás retirar el cilindro o el cuerpo de la cerradura.

Si la cerradura está rota, este paso puede ser más complicado, ya que algunas piezas podrían estar atascadas.

Usa un alicate o taladro si es necesario: si encuentras tornillos desgastados o atascados, puedes usar un taladro para quitarlos cuidadosamente.

6. Retira la caja de la cerradura

En el caso de una cerradura de embutir, necesitarás sacar la caja de la cerradura del interior de la puerta.

Esto generalmente implica quitar más tornillos que sujetan la caja a la puerta.

7. Limpia el área y prepárala para la nueva cerradura

Una vez que hayas retirado la cerradura rota, es recomendable limpiar el área para eliminar cualquier residuo o polvo.

Luego, sigue las instrucciones del nuevo juego de cerraduras para instalar la nueva cerradura.

8. Reemplaza la cerradura

Coloca la nueva cerradura en la puerta, asegurándote de que el mecanismo encaje correctamente.

Vuelve a colocar los tornillos y la maneta, asegurándote de que todo quede firmemente sujeto y perfectamente alineado.

9. Prueba la cerradura

Antes de dar por finalizada la tarea, prueba varias veces la cerradura nueva para asegurarte de que funciona correctamente.

Cuándo llamar a un cerrajero profesional

Si la llave está completamente atascada, la cerradura no gira o has intentado abrirla sin éxito, lo mejor es acudir a un profesional para evitar romper el mecanismo por completo.

Si después de intentarlo sigues sin poder abrir la cerradura, no insistas: podrías causar más daños.

Si ninguno de estos métodos funciona, no dispones de los elementos necesarios o no quieres correr riesgos, lo más recomendable es qué te pongas en contacto con un cerrajero.

Si has probado los métodos caseros y no has resuelto el problema o la cerradura está dañada lo más recomendable es qué dejes esta tarea en manos de un experto.

En el peor de los casos, siempre podrás llamar de urgencia a un cerrajero para que se encargue de solucionar el problema.

Situaciones en las que conviene detenerse

  • La llave está completamente atascada.
  • La cerradura no gira.
  • La llave no sobresale y no puede extraerse con facilidad.
  • El bombín está dañado o bloqueado.
  • Los tornillos están desgastados o atascados.
  • La puerta está cerrada y no tienes acceso a los dos lados.
  • Has intentado abrirla sin éxito.

¿Se puede abrir una cerradura rota sin dañarla?

Sí, en muchos casos es posible abrirla sin causar daños utilizando herramientas adecuadas y técnicas profesionales.

Actuar rápido y no manipularla en exceso ayuda a evitar problemas mayores.

¿Forzar la cerradura puede empeorar el problema?

Sí. Aplicar demasiada fuerza puede dañar el bombín, partir más la llave o bloquear definitivamente la cerradura, aumentando el coste de la reparación.

Qué hacer después de extraer la llave rota

Analiza el estado de la cerradura: una vez tengas el trozo de llave roto en tu mano, tienes qué verificar qué la cerradura está bien o si ha sufrido algún daño.

Si está perfecta no sería necesario reemplazarla; si ha sufrido algún daño (o si está en mal estado) lo más recomendable sería qué la cambies para evitar problemas.

Lleva la llave a un profesional: en algunas ocasiones, la llave rota se puede reparar o, en caso de qué no admita reparación, se podría hacer una nueva.

¿Hay qué cambiar la cerradura después de sacar la llave partida?

Depende del estado de la cerradura; si has conseguido extraerla sin dañar el bombín no sería necesario.

Cómo evitar que vuelva a romperse

Realizar un mantenimiento periódico, usar lubricantes específicos y evitar llaves desgastadas son claves para alargar la vida útil de la cerradura y prevenir averías.

  • Lubrica las cerraduras: antes de qué una llave se rompa dentro de una cerradura esta comienza a avisar de qué no está funcionando correctamente; por ello, si ves qué te cuesta girar la llave, esto significa qué tu cerradura necesita lubricación.
  • Tienes qué emplear un lubricante adecuado, como grafito en polvo.
  • No intentes forzar la llave: si ya no entra o no gira fácilmente, no intentes forzarla ya qué se podría romper o dañar la cerradura.
  • Si el problema continúa, lo más recomendable es qué acudas a un cerrajero experto.
  • Cambia las llaves dañadas: el uso y el paso del tiempo pueden provocar qué las llaves se doblen o desgasten; lo más recomendable es qué las reemplaces por otras en perfectas condiciones.
  • Evita los llaveros pesados: la cerradura es un mecanismo qué se emplea a diario, varias veces al cabo del día; por tanto, cuánto menos peso adicional tenga la llave mejor.
  • Elige una alternativa electrónica: cada vez son más las personas qué optan por cambiar sus dispositivos tradicionales por cerraduras electrónicas.

Recuerda que puedes evitar que te ocurra este problema en tus cerraduras secundarias si instalas una cerradura inteligente con control por móvil.

De este modo, se olvidan de las llaves y de sus posibles roturas.

mecanismo interno de cerradura de puerta

Sacar una LLAVE ROTA de cerradura (trozo muy adentro)

tags: #cerradura #puerta #rota