Gatos apareándose en el techo: comportamiento, celo, cópula y riesgos

Si tu gato aprovecha cualquier oportunidad para subir al techo, probablemente no lo hace por “desobediencia”. Sin embargo, que una conducta sea natural no significa que cualquier lugar elevado sea seguro.

Si has presenciado el apareamiento de dos gatos sabrás que hacen mucho ruido. Lo cierto es que los maullidos empiezan cuando las gatas entran en celo, para llamar la atención de los machos. Ellos responden también con maullidos y así se inicia el cortejo. Pero es durante la cópula que los gritos son más evidentes y escandalosos.

gatos en techo durante el celo

Por qué los gatos suben a lugares altos

No existe una sola explicación.

  • Desde una posición elevada, el gato obtiene una vista amplia del espacio y puede detectar personas, otros animales, sonidos o movimientos sin desplazarse.
  • Los lugares altos pueden funcionar como refugios, sobre todo cuando hay visitas, niños, perros u otros gatos en casa.
  • Un techo puede parecer atractivo si es silencioso y está lejos del tránsito de la casa. Algunos gatos buscan altura para dormir o acicalarse con tranquilidad.
  • Trepar, saltar y recorrer distintos niveles son actividades normales en muchos gatos.
  • Los gatos suelen preferir superficies cálidas para descansar, por eso un techo soleado puede resultarles cómodo. Aun así, el exceso de calor y la radiación solar implican riesgos.
  • Si el gato empezó a subir con mayor frecuencia, podría estar evitando algo: otro animal, ruido, cambios en casa o una zona de recursos compartidos.

A los gatos les gustan los techos porque ofrecen altura, visibilidad, tranquilidad, calor y oportunidades de exploración. Es una conducta vinculada con necesidades felinas normales, pero el techo no es un espacio controlado.

El celo en las gatas y su relación con la conducta reproductiva

Los gatos son animales extremadamente fértiles. Después del primer medio año de vida y durante los periodos de celo, el comportamiento de tu felina cambiará de forma notoria.

Las hembras alcanzan la madurez sexual entre los 5 y los 9 meses de edad. Los machos, por su parte, algo más tarde, entre los 9 y los 12 meses.

Empiezan muy jóvenes. Las gatas alcanzan la pubertad entre los 5 y los 9 meses, algunas son tan precoces que con 3,5 meses ya tienen su primer ciclo sexual. El momento de alcanzar la pubertad depende de varios factores, entre ellos la época del año en la que han nacido, la presencia de un macho o de otras hembras en celo o de la raza.

Los gatos de pelo corto suelen alcanzar la pubertad antes de los de pelo largo, los que no tienen raza son más precoces que los de raza y entre los gatos de raza, los Persas destacan como gatos especialmente tardíos en madurar, ya que las hembras tienen su primer ciclo con 1 año de edad.

En el caso de los machos, la pubertad empieza a los 6-7 meses, como sugiere la aparición de una pequeñas espinas córneas en el pene, cuyo desarrollo depende de la producción de testosterona en los testículos. Sin embargo, el primer apareamiento suele ocurrir más tarde, cuando el gato tiene alrededor de los 9-18 meses de vida.

Este ritmo estacional depende de donde vivan los gatos y, en nuestro hemisferio, la estación reproductiva comienza cuando los días se empiezan a alargar, entre enero y febrero, y dura hasta otoño. En cambio, entre octubre y diciembre la mayoría de gatas está en una fase de reposo sexual.

Sin embargo, la situación cambia si las gatas viven en un apartamento ya que en este caso podrían estar expuestas a una cantidad de luz artificial suficiente para perder el ritmo estacional y tener ciclos sexuales todo el año. También hay gatas, como las de raza Siamés, que independientemente de la luz tienen ciclos sexuales a lo largo de todo el año.

Cuánto dura el celo y qué señales muestra

Esta fase dura entre 1 y 3 días. Normalmente dura de 3 a 6 días. Es en esta fase en la que permite al macho que la monte y en la que puede quedar preñada.

El celo en las gatas tiene un promedio de 5 a 7 días y se repite una vez al mes. Este intervalo dependerá de si la gata se ha cruzado o no con un macho durante el celo. Otros factores que pueden intervenir son la estación del año y la raza.

Si la gata se ha decidido por un gato, generalmente lo alienta a que se acerque a ella. Esto puede variar mucho de un gato a otro.

Cada gata es diferente, por lo que los signos de estar en celo difieren de un animal a otro. Sin embargo, esta fase casi siempre se caracteriza por un fuerte maullido y los dueños de mascotas sin experiencia a menudo temen que su gatita tenga un dolor intenso.

Un segundo comportamiento notable es que las gatas en celo buscan cada vez más la proximidad a los humanos. Algunas gatas también se mueven cerca del suelo, como si estuvieran arrastrándose. Si quieres comprobar si la gata está en celo, puedes acariciarla en la base de la cola.

Al margen de los maullidos característicos, existen muchas otras señales de que una gata está en celo, como el lamido, el levantamiento de la cola, etc.

Durante el celo, la gata se vuelve más cariñosa e intensifica la conducta de frotarse con la cabeza en los objetos de la casa. También marca con orina y gracias a esta conducta deja en el ambiente sus feromonas sexuales, un mensaje fundamental para atraer a los machos de vecindario. Y por si las feromonas no fueran suficientes, emite una vocalización característica.

Se trata de una especie de maullido potente y prolongado que puede durar hasta 3 minutos seguidos. Algunas gatas lo repiten varias veces tanto de día como de noche, provocando la desesperación de muchos propietarios y vecinos.

Si en esta fase del ciclo el propietario acaricia a la gata en el lomo, la gata reacciona adoptando una posición característica llamada lordosis en la que la gata arquea el dorso y levanta la parte trasera. Mientras adopta esta postura, también desplaza la cola hacia un lado y mueve de forma rítmica las patas traseras.

Ellas se ponen el posición de lordosis, es decir, tocando con su vientre el suelo y levantando el perineo. Esta posición es necesaria para que el macho pueda penetrar.

Cómo se produce la cópula

La conducta de los gatos durante el apareamiento es muy similar a la que mantienen durante la agresividad. La cópula suele durar unos 19 minutos, pero puede variar, siendo la misma de entre 11 y 95 minutos.

Los gatos más experimentados pueden aparearse hasta 10 veces en una hora. Y es que durante el celo, ¡las gatas pueden aparearse hasta 50 veces!

Cuando hay varios gatos alrededor de la hembra, uno suele estar más cerca que los demás y se queda a la espera del mejor momento para acercarse. Cuando lo hace, olfatea el hocico de la hembra, se frota con ella y explora su región genital, realizando una conducta muy peculiar conocida como flehmen, que consiste en levantar la cabeza, abrir la boca y fruncir el labio superior. Con esta conducta, el gato detecta y analiza las feromonas sexuales de la hembra.

Y cuando la hembra está lista, el macho procede a la monta, listo para saltar de lado y evitar la típica agresión que la hembra suele realizar después del apareamiento.

Él realizará movimientos copulatorios y mientras, la hembra se ajusta lentamente al macho a través de movimientos pélvicos para facilitar la cópula.

Después de algunos empujones apresurados, el acto ya está completo y el gato sale corriendo.

El apareamiento suele ser muy rápido y en menos de 10 segundos el gato se retira.

Después de la cópula, el comportamiento de la hembra es muy dramático. Una vez que el macho empieza a retirar el pene las pupilas se les dilatan y el 50% de las hembras emiten un grito, como un tono alto.

Pero entonces la gata cambia su conducta: se vuelve a estirar en el suelo, da vueltas sobre sí misma, y se lame los genitales. Después de una fase de desinterés en el macho, empieza una nueva fase de cortejo.

Los apareamientos pueden durar varios días seguidos en los que la gata se puede aparear con varios gatos y es muy frecuente que los gatitos de una misma camada tengan padres diferentes.

Por qué los gatos hacen tanto ruido al aparearse

Muchas personas se preguntan ¿por qué los gatos hacen mucho ruido cuando se aparean?

Lo cierto es que los maullidos empiezan cuando las gatas entran en celo, para llamar la atención de los machos. Ellos responden también con maullidos y así se inicia el cortejo. Pero es durante la cópula que los gritos son más evidentes y escandalosos.

Los genitales de los gatos están recubiertos por pequeñas espinas queratinizadas (como puedes ver en la imagen) que sirven para estimular la ovulación de las hembras. Estas espículas peneanas inducen la ovulación. Además, las espinas permiten que el pene no se deslice durante el coito.

Al contrario de lo que algunos piensan, los picos no hacen daño a la hembra ni provocan sangrado. Simplemente desencadenan un estímulo neuroendocrino que provoca una descarga hormonal (LH). Esta hormona, empezará a actuar entre las 24 y 36 horas posteriores al coito.

Por todo lo anterior es que es tan importante la castración.

Comportamiento de los machos durante la temporada reproductiva

Aunque los gatos machos se podrían aparear a lo largo de todo el año, en práctica su conducta sexual depende de la estacionalidad de los ciclos sexuales de las gatas.

En la época del celo de las hembras, los machos sin castrar tienden a vagabundear y a explorar más sus alrededores. Al acercarse a una zona donde está una hembra en celo, responden a las llamadas de la hembra emitiendo vocalizaciones de cortejo y suelen intensificar su conducta de marcaje restregándose con la cabeza y dejando marcas de orina.

Depositar sus marcas olfativas es una manera para aumentar su seguridad en el ambiente y desmotivar a la vez el acercamiento de otros machos.

Sin embargo, es fácil que siguiendo el rastro de los mensajes de receptividad de la hembra en celo, varios machos se reúnan alrededor de la misma gata.

Y tanta proximidad, mientras cada uno espera su turno suele crear situaciones de conflictos en un animal que como el gato no suele aceptar con facilidad la presencia de otros gatos. Estos conflictos suelen estar llenos de amenazas vocales, como aullidos y alaridos, pero también es frecuente que los gatos pasen a los hechos con mordidas y arañazos que pueden provocar graves lesiones, además de ser vehículo de transmisión de algunas graves enfermedades infecciosas.

Las peleas suelen concentrarse en los primeros encuentros entre los machos, luego las tensiones parecen disiparse, ya que además casi todos tendrán su ocasión para aparearse con la gata.

Al acabar la monta el macho se sitúa a distancia de seguridad, se lame los genitales y las patas delanteras. Pocos minutos de pausa son suficientes para renovar su interés, aunque también puede ocurrir que, después de algunos apareamientos, el macho se aleje en busca de otra hembra en celo.

Fertilidad, camadas y frecuencia reproductiva

Las hembras también pueden copular con distintos machos. La fertilización del óvulo se lleva a cabo por un único espermatozoide, pero si la hembra se aparea con más de un macho, los distintos espermatozoides pueden fecundar distintos óvulos.

Si la gata ovula y se queda preñada, después de dos meses da a luz sus gatitos y entre 2 y 7 semanas después del parto vuelve a entrar en celo. Si la gata ovula sin quedarse preñada puede tardar entre 30 y 50 días antes de tener otro celo, mientras que si no ovula, después de unos días de conducta sexual intensa tiene un descanso de 1-3 semanas antes del siguiente celo.

Así pues, durante toda la estación reproductiva se alternan fases de actividad sexual intensa y de descanso, con intervalos variables.

Son muy prolíficos. Entre las especies de animales domésticos, los gatos son una de las más prolíficas: si una gata se pudiera aparear libremente a lo largo de su vida podría llegar a tener entre 50 y 100 gatitos.

Tanta prolificidad se debe a muchos factores: empiezan a aparearse desde una edad temprana, suele haber unos 3-4 gatitos en cada camada, son promiscuos y las gatas tienen varios ciclos sexuales durante una misma estación reproductiva.

De hecho, incluso cuando están amamantando a la camada que ha nacido hace pocas semanas pueden volver a entrar en celo y quedarse embarazadas.

Por qué es importante evitar camadas no deseadas

Si tienes una gata en celo y no quieres que tenga cachorros, descubre cómo ayudar a una gata en celo.

Bastará una pequeña distracción para que el gato o gata salgan corriendo por la ventana en busca de una relación sexual. De ahí la importancia de la castración del gato, especialmente si queremos evitar un embarazo no deseado.

Además, debemos ser responsables si queremos no contribuir al abandono de gatos callejeros.

El aumento del número de colonias de gatos sigue existiendo y tenemos que ser muy conscientes de ello para prevenir este problema tan grave.

Tanta prolificidad y una conducta reproductiva que muchos propietarios consideran difícil de tolerar, entre marcajes con orina, vocalizaciones nocturnas y peleas entre gatos, son algunos de los motivos claves por lo que normalmente se aconseja castrar tanto machos como hembras. Esta intervención además también ayuda a prevenir graves enfermedades infecciosas en los gatos y a evitar el desarrollo de algunos problemas de salud.

Qué hacer si un gato quiere subir al techo

Si el gato empezó a subir con mayor frecuencia, podría estar evitando algo: otro animal, ruido, cambios en casa o una zona de recursos compartidos.

No necesariamente. Subir a un punto alto no significa por sí solo que el gato quiera abandonar su hogar. Puede estar explorando, descansando o vigilando. Si la conducta apareció de repente, observa si hubo cambios recientes: mudanza, obras, visitas, un nuevo animal, conflictos entre gatos o menos oportunidades de juego.

Sí, puede serlo. Los gatos tienen buen equilibrio, pero no son inmunes a los accidentes. Revisa ventanas, balcones, patios, tragaluces y muros que conecten con el techo. Instala mallas resistentes y bien fijadas, diseñadas para soportar el peso y los intentos de trepar del gato.

Ofrece un árbol para gatos estable, repisas escalonadas, una cama elevada o la parte superior segura de un mueble. La altura no es la única forma de refugio. Las cajas de cartón, cuevas y camas cubiertas también pueden ayudar al gato a descansar y sentirse protegido.

Realiza sesiones cortas con cañas, juguetes que imiten presas y actividades de búsqueda de alimento. Deja que el gato aceche, persiga y “capture” el juguete.

En una casa con varios gatos, evita concentrar todos los recursos en un solo lugar. Separa comederos, bebederos, areneros, rascadores y áreas de descanso para reducir competencia.

Gritarle, mojarlo o asustarlo no elimina su necesidad de subir y puede aumentar el miedo o deteriorar el vínculo. Mantén la calma y reduce el ruido. Aleja a perros, niños y curiosos para no asustarlo.

No subas a una superficie inestable ni intentes agarrarlo desde una escalera sin protección. Tampoco lo persigas: podría alejarse o saltar. Después de una caída, solicita atención veterinaria aunque parezca estar bien.

No. Un árbol para gatos firme, repisas escalonadas, una cama elevada o un mirador frente a una ventana protegida.

Dato Valor
Madurez sexual de las hembras entre los 5 y los 9 meses
Madurez sexual de los machos entre los 9 y los 12 meses
Primer ciclo sexual precoz 3,5 meses
Duración del celo entre 1 y 3 días; normalmente de 3 a 6 días; promedio de 5 a 7 días
Celo repetido una vez al mes
Cópula unos 19 minutos; entre 11 y 95 minutos
Apareamientos por hora hasta 10 veces
Apareamientos durante el celo hasta 50 veces
Tiempo de acción hormonal entre las 24 y 36 horas posteriores al coito
Camada 3-4 gatitos

tags: #gatos #apareandose #en #el #techo