Las estructuras metálicas implican procesos complejos que requieren una planificación preventiva detallada. Desde el punto de vista de la prevención, la construcción de estructuras en acero constituye una actividad de riesgo.
La prevención es una medida o una acción que se realiza de manera anticipada para evitar que suceda algún accidente laboral. A esta organización de la prevención la llamamos Plan de prevención de riesgo.
Riesgo de explosión en los trabajos con estructuras metálicas
En algunas industrias es preciso adoptar precauciones no sólo contra el riesgo de incendio, sino también contra el riesgo de explosiones, que pueden ser muy violentas y destructivas.
Entre los vapores y gases que pueden causar explosiones al mezclarse con el aire se cuentan el acetileno, el monóxido de carbono, el éter, el sulfuro de hidrógeno y el metanol. Por ejemplo, todo ambiente que contenga entre el 2,5% y el 80% de acetileno es explosivo.
También los polvos pueden producir explosiones. Tal peligro existe en las industrias que fabrican o manipulan polvos combustibles (por ejemplo, harinas).
Cuando una capa de polvo entra en ignición se produce un incendio. Cuando lo que entra en ignición es una nube de polvo, puede producirse una explosión que, al contrario que en el incendio, va acompañada de aumento de presión (generalmente muy rápido) y de una brutal liberación de calor.
La mejor defensa contra las mezclas explosivas de aire y gas, y de aire y vapores inflamables, es impedir que se formen.
Condiciones que pueden provocar una explosión
- Presencia de una fuente de ignición.
- Mezcla de gases o vapores inflamables con el aire.
- Formación de nubes de polvo combustible.
- Existencia de materiales inflamables en el espacio de trabajo.
Cuando utilizamos los equipos, en el espacio de trabajo no puede haber ningún elemento que sea inflamable (que pueda provocar un incendio).
Planificación preventiva antes del montaje
Los trabajos en estructuras metálicas presentan algunos de los riesgos más elevados dentro del sector de la construcción.
Las estructuras de acero son un ejemplo típico de construcción prefabricada.
Podemos decir que la actividad metalúrgica abarca todos los procesos técnicos y económicos relacionados con el aprovechamiento de los metales, desde su extracción hasta su transformación para que tengan una utilidad concreta.
Para ello hay una serie de trabajos en los que se emplean máquinas y herramientas, así como determinados procesos productivos que están sujetos a posibles riesgos de accidentes que hay que prevenir.
Las estructuras metálicas implican procesos complejos que requieren una planificación preventiva detallada. Antes de comenzar los trabajos se debe organizar la prevención mediante un Plan de prevención de riesgo que contemple las operaciones de montaje, soldadura, izado, mecanizado y manipulación de materiales.
La planificación debe considerar especialmente la posible presencia de gases, vapores, polvos combustibles, chispas, llamas y superficies calientes. También debe definir las zonas de trabajo, las áreas de almacenamiento, las rutas de circulación, los medios de extinción y los procedimientos de emergencia.
Control de fuentes de ignición
Las operaciones de soldadura, corte, forja y mecanizado pueden generar temperaturas elevadas, chispas o partículas incandescentes capaces de iniciar un incendio o una explosión cuando existe una atmósfera inflamable.
Con la soldadura se unen dos piezas de metal, utilizando altas temperaturas y un material fundente que sirve como material de aporte.
En la forja se conforman los metales utilizando grandes temperaturas para ablandarlos y posteriormente darles forma aplicando presión mediante máquina plegadora de metal o martillos.
En la fase de mecanizado se emplean diferentes máquinas de corte, taladro o plegado hasta dar la forma requerida a la pieza metálica.
En esta fase, la chapa o varilla metálica adquiere un aspecto diferente al que tenía inicialmente.
Las zonas de «lluvia de chispas», deberán señalizarse de manera bien visible, al objeto de evitar el paso de personas.
Antes de utilizar equipos que produzcan calor, llamas o chispas, debe comprobarse que el espacio de trabajo está libre de productos inflamables y que no existe una atmósfera potencialmente explosiva.
La maquinaria debe utilizarse adecuadamente y solo por profesionales cualificados.
Almacenamiento y manipulación segura de materiales
El acopio de material se debe realizar en el lugar establecido.
Hacerlo sobre tablones, por cada capa de acopio; será más fácil manipularlo.
El almacenamiento ordenado reduce la posibilidad de golpes, caídas de materiales, obstrucción de las vías de paso y daños durante las operaciones de montaje.
El izado de cargas se guiará con dos cuerdas de control seguro para evitar balanceos, oscilaciones y choques con partes de la construcción.
Resultará necesaria una correcta coordinación entre los operarios encargados de las maniobras de montaje, al objeto de evitar choques y golpes.
La coordinación también es necesaria para impedir que las cargas suspendidas atraviesen zonas ocupadas por trabajadores o alcancen áreas donde se realicen operaciones con soldadura, corte o productos inflamables.
Prevención de caídas durante el montaje
El montaje de estructuras metálicas suele llevarse a cabo en alturas considerables, por lo que las caídas son la principal causa de accidente grave y mortal que debe evitarse.
¡Atención! En los trabajos de montaje de este tipo de estructuras, preferentemente se protegerán a los operarios mediante redes de recogida ancladas en partes inferiores a zonas de trabajo y si ello no resultara posible, estos operarios irán equipados de cinturones de seguridad amarrados a cables o puntos fijos previamente determinados.
Si ello resulta posible se adecuarán zonas de paso mediante pasarelas colocadas entre los elementos metálicos.
Los tablones que constituyen estas pasarelas no deberán tener menos de 5 cm.
Para evitar el riesgo de caída desde altura, durante la realización de las operaciones de soldadura de la perfilería, los trabajos se realizarán desde el interior de un andamio o elevador telescópico con ancho mínimo de 60 cm, barandilla perimetral de 1 metro de altura, formada por pasamanos y rodapié como se menciona en el Art. 101 del “REGLAMENTO DE SEGURIDAD Y SALUD PARA LA CONSTRUCCIÓN Y OBRAS PÚBLICAS”.
Las medidas de protección contra caídas deben mantenerse durante las operaciones de soldadura y montaje, incluso cuando la atención principal esté centrada en evitar incendios o explosiones.
Seguridad eléctrica
Se prohíbe la conexión de los cables eléctricos a los cuadros de alimentación, sin la utilización de enchufe de conexión.
En caso de existencia de líneas eléctricas aéreas se seguirán las indicaciones especificadas en el Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico.
La presencia de instalaciones eléctricas próximas a estructuras metálicas exige extremar la coordinación, mantener las distancias de seguridad y evitar contactos accidentales durante el izado, el montaje y el desplazamiento de elementos metálicos.
Protección contra incendios y explosiones
Los comienzos de un incendio suelen ser pequeños focos de llamas que se pueden apagar fácilmente en los primeros instantes.
Es preciso, pues, disponer de los medios de extinción adecuados para cada caso (extintores portátiles o medios de extinción fijos), y formar al personal en el manejo de tales medios para que puedan intervenir en los primeros instante.
Es importante resaltar que no sirve cualquier agente extintor para cualquier clase de fuego.
La clase de fuego es función del tipo de material que arde, y cada clase de fuego requiere un agente extintor específico.
Los medios de extinción deben estar disponibles, señalizados y situados en lugares accesibles, sin quedar bloqueados por materiales, herramientas, equipos de elevación o elementos de la estructura.
La protección contra incendios en las estructuras metálicas no debe limitarse a la disponibilidad de extintores. Los códigos de construcción se basan en las características de protección contra incendios para proteger a las personas del fuego y otros peligros atribuidos al entorno construido y para proporcionar seguridad a los bomberos y los servicios de emergencia durante las operaciones de emergencia.
Un aspecto de esta protección se basa en mantener la integridad estructural del edificio durante los incendios utilizando un concepto de seguridad contra incendios o un enfoque de ingeniería.
La seguridad general contra incendios en un edificio incluye la exigencia de muros contra incendios con clasificación de resistencia al fuego, barreras contra incendios, tabiques contra incendios, barreras contra humo, cerramientos de pozos y conjuntos horizontales, así como sistemas de protección contra incendios «activos» complementarios que se proporcionarán para limitar la propagación del fuego.
También incluye requisitos diseñados para limitar el movimiento de humo y gases tóxicos a través del edificio utilizando barreras de humo y particiones.
Protección de la estructura de acero
Un aspecto importante para mantener la integridad estructural de un edificio es proteger la estructura de acero utilizada para soportar los pisos, paredes, techos y otros sistemas de construcción que se proporcionan para permitir que el edificio sea funcional.
Se utilizan diversos productos para proteger la estructura de acero, como tableros, aerosoles cementosos o fibrosos y recubrimientos intumescentes.
Estos sistemas de protección deben seleccionarse de acuerdo con las características del elemento estructural, las condiciones de exposición y los requisitos aplicables de resistencia al fuego.
UL certifica una amplia gama de productos que están cubiertos por los requisitos de protección de acero en los códigos de construcción.
Estos productos y materiales, y las aplicaciones para las cuales están certificados, están cubiertos en detalle en esta guía.
Dado que algunos de los productos también están certificados para su uso durante el proceso de montaje y pueden estar expuestos a elementos climáticos o destinados a un uso a largo plazo en un entorno externo, estas aplicaciones también están cubiertas en esta guía.
Nuestras guías se actualizan según sea necesario debido al desarrollo de nuevos productos, cambios en los códigos o la necesidad de aclaraciones.

Equipos de protección personal
Todos los trabajadores dentro de la obra deben contar con su Equipo de Protección Personal (EPP) ya que es considerada como la última medida existente entre el riesgo y el trabajador.
Utilizar equipos de protección individual adecuados: monos y trajes especiales de trabajo, pantallas faciales, gafas de protección y guantes.
El EPP no sustituye las medidas de eliminación o control del riesgo, pero proporciona una barrera adicional frente a las proyecciones, las chispas, el calor, el humo y otros efectos de las operaciones metalúrgicas.
Medidas preventivas según la actividad
| Actividad | Riesgos relacionados | Medidas preventivas |
|---|---|---|
| Soldadura | Altas temperaturas, chispas, incendio y atmósferas inflamables | Trabajar desde un andamio o elevador telescópico con ancho mínimo de 60 cm y barandilla perimetral de 1 metro de altura; retirar elementos inflamables y señalizar las zonas de «lluvia de chispas». |
| Forja | Grandes temperaturas y conformado mediante presión | Utilizar equipos de protección individual adecuados y operar la maquinaria adecuadamente y solo por profesionales cualificados. |
| Mecanizado | Corte, taladro, plegado y proyección de partículas | Utilizar la maquinaria adecuadamente y solo por profesionales cualificados; emplear monos, pantallas faciales, gafas de protección y guantes. |
| Izado de cargas | Balanceos, oscilaciones, choques y golpes | Guiar las cargas con dos cuerdas de control seguro y coordinar correctamente a los operarios encargados de las maniobras de montaje. |
| Montaje en altura | Caídas graves y mortales | Utilizar redes de recogida y, si ello no resultara posible, cinturones de seguridad amarrados a cables o puntos fijos previamente determinados. |
Formación y coordinación de los trabajadores
Contar con un curso acreditado mejora tu seguridad como trabajador y la de tus compañeros pero, además, es un requisito imprescindible para acceder a muchas obras y licitaciones.
Actualmente, existen distintas modalidades de formación adaptadas a las necesidades de empresas y trabajadores, incluyendo formación presencial y opciones como el curso PRL de 20 horas online.
La formación debe abordar los riesgos específicos de las estructuras metálicas, el uso de equipos y herramientas, la prevención de incendios y explosiones, la actuación inicial ante emergencias, el trabajo en altura, el izado de cargas y la utilización correcta del EPP.
La coordinación entre los operarios encargados de las maniobras de montaje permite evitar choques y golpes y facilita la separación entre las zonas de trabajo en caliente, las áreas de circulación y los espacios donde se almacenan materiales combustibles.
Actuación inicial ante un incendio o una explosión
Los comienzos de un incendio suelen ser pequeños focos de llamas que se pueden apagar fácilmente en los primeros instantes.
Es preciso, pues, disponer de los medios de extinción adecuados para cada caso (extintores portátiles o medios de extinción fijos), y formar al personal en el manejo de tales medios para que puedan intervenir en los primeros instante.
Es importante resaltar que no sirve cualquier agente extintor para cualquier clase de fuego.
La clase de fuego es función del tipo de material que arde, y cada clase de fuego requiere un agente extintor específico.
Cuando exista riesgo de explosión, la prioridad debe ser evitar la exposición de los trabajadores, activar el procedimiento de emergencia y permitir la intervención de los servicios especializados.
La protección contra incendios debe integrarse desde la planificación del trabajo hasta el montaje, la soldadura, el almacenamiento y la fase de uso de la estructura.
Soldadura por explosión
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