Murales del Palacio de Gobierno de Guadalajara: historia, símbolos y obra de José Clemente Orozco

El Palacio de Gobierno está ubicado en el centro histórico de Guadalajara, a una corta distancia de la Catedral de Guadalajara y el Teatro Degollado. Es la sede del gobierno estatal de Jalisco, recinto oficial, sede del Poder Ejecutivo del Estado y oficina del Gobernador del Estado de Jalisco.

Este bello palacio del siglo XVIII es uno de los edificios históricos más importantes de la ciudad y conserva en su interior tres murales de José Clemente Orozco. El cubo de la escalera principal está ornamentado con una composición monumental en la que Miguel Hidalgo y Costilla aparece como figura central, rodeado de imágenes relacionadas con la lucha libertaria, la opresión política y los conflictos ideológicos del siglo XX.

Murales de Orozco en Palacio de Gobierno

Dónde está el Palacio de Gobierno de Guadalajara

El Palacio de Gobierno está ubicado en el centro histórico de Guadalajara. Está a una corta de distancia de la Catedral de Guadalajara y el Teatro Degollado.

Puedes llegar en el nuevo tren ligero, desde la estación justo afuera de Plaza Universidad. También puedes diseñar un recorrido a pie -o en bicicleta- que inicie en el Centro Histórico: comenzar en el Hospicio Cabañas, seguir hacia el Palacio de Gobierno y el Palacio Municipal, y después caminar hasta el Paraninfo universitario.

Un edificio histórico y sede del poder estatal

Palacio de Gobierno es la oficina del Gobernador en turno. Este edificio es, y será siempre, el más importante y bello ejemplo de la arquitectura civil, recinto oficial, sede del Poder Ejecutivo del Estado y oficina del Gobernador del Estado de Jalisco.

Durante el siglo XIX albergó al parlamento mexicano. Este bello palacio del siglo XVIII fue la sede del Gobierno Federal durante muchos años. Palacio de Gobierno fue sede del breve gobierno del presidente Benito Juárez.

Su estilo barroco un tanto severo, imprime al edificio un aspecto de noble austeridad. Admira la fachada del edificio cuya construcción comenzó en 1774. Descansa en una de las bancas junto al palacio y contempla la magnífica fachada. Visita la zona de noche para ver la fachada bellamente iluminada.

Construcción, reconstrucción y nombres históricos

El Palacio de Gobierno del Estado de Jalisco inició su construcción desde 1750. El Palacio de Gobierno, antiguo edificio denominado «Casas Reales» donde funcionaron las salas de la Audiencia, y luego conocido como «Palacio de Medrano», comenzó su edificación en el Siglo XVII, terminándose a fines del Siglo XIX.

La construcción original de este edificio empleó en su fachada adobe y piedra, pero en 1750 un gran temblor lo derribó, por lo que fué nuevamente edificado con piedra dorada de Huentitán.

Sus constructores fueron: Manuel José Conique y Nicolás Enrique del Castillo, por orden del Gobernador Don José de Basarte. Antonio Villa Urrutia inauguró el Palacio de Gobierno en el año 1790.

Es el único edificio en el centro creado exclusivamente como una fortaleza para su resguardo. En 1858 se hizo fortaleza durante la Guerra de Reforma.

El Palacio de Gobierno y la historia de la Independencia

Su historia es mucho más digna de tomarse en cuenta, resaltando los siguientes hechos históricos: el Decreto de Abolición de la Esclavitud, que firmó en este sitio Don Miguel Hidalgo y Costilla el 26 de Noviembre de 1810.

Fue en este Palacio de Gobierno donde Hidalgo emitió su decreto para abolir la esclavitud en 1810. Abolición de la esclavitud que marcó el destino del país.

En lo alto de la escalera principal verás el famoso retrato del libertador de México. El famoso mural muestra a Miguel Hidalgo sosteniendo una antorcha contra las fuerzas oscuras.

La presencia de Benito Juárez

En 1858, Don Benito Juárez, presidente de la República Mexicana en ese tiempo, llegó a Guadalajara e instaló la presidencia en este recinto, que en esos meses hizo las veces de Palacio Nacional.

El 14 de Marzo de 1858, Don Benito Juárez estuvo a punto morir a manos de enemigos de la República en este lugar. Este incidente histórico lo recuerda una placa ubicada en la planta alta del Palacio.

Asímismo bajo la escalera principal, al fondo, hay un relieve esculpido en bronce en tamaño natural que reproduce la escena.

Los tres murales de José Clemente Orozco

El cubo de la escalera principal, está ornamentado con tres murales del Maestro José Clemente Orozco: el primero denominado «Lucha Social», en el que aparece la figura del Padre de la Patria, Don Miguel Hidalgo y Costilla, avalanzándose como llamarada en la lucha libertaria.

Contempla los estupendos murales del reconocido artista mexicano José Clemente Orozco. Sube a la Cámara del Congreso para observar más murales de Orozco.

Mural realizado por el artista Jalisciense José Clemente Orozco en la escalinata del Palacio de Gobierno. En este mural se observa al Padre Miguel Hidalgo y Costilla, llamando a los indios a levantarse en armas en contra de los españoles.

Este mural fue el último que realizó José Clemente Orozco, terminado en Junio de 1949, y el muere en septiembre de 1949.

Observando el mural de frente la segunda figura es el Cura José María Morelos, quien luchó y peleó por la Independencia de México. En el Centro el presidente Benito Juárez, firmando las leyes de reforma. Otra figura que destaca es el Presidente Venustiano Carranza, quien bajo su administración fue redactada la actual constitución en 1917.

Hidalgo en mural de José Clemente Orozco

La composición del cubo de la escalera

A los 52 años de edad y por invitación de Luis Cardoza y Aragón, José Clemente Orozco fue invitado a intervenir el paraninfo de la Universidad de Guadalajara. El retorno a la ciudad de Guadalajara lo motivó a llevar a niveles mayores su obra plástica.

Esta fue una de las etapas más prolíficas del artista, quien reflejó el amor a sus orígenes al intervenir tres espacios esenciales en la ciudad: el mencionado paraninfo, el palacio de Gobierno y la capilla del Hospicio Cabañas.

Esta serie mural es considerada la mejor de su trayectoria, donde el muralista dio rienda suelta a su capacidad compositiva: la naturaleza del hombre, su espíritu amenazado por las ideologías extremas y los vientos de guerra que caían sobre diversas latitudes como peligro constante.

En el palacio de gobierno de la capital tapatía, el artista se enfrentó al reto de intervenir el cubo de la escalera, algo que ya había experimentado en un plafón similar de la Preparatoria de San Ildefonso. En este caso, la composición es un tríptico que conforman a los tableros diferenciados entre sí.

El padre de la patria, Miguel Hidalgo y Costilla, se posiciona como figura central en la parte superior. Su espada ardiente como antorcha que ilumina a los hombres del campo de batalla evoca al Prometeo del Colegio de Pomona.

En los muros laterales pinta una procesión siniestra que reúne épocas donde tiranos, déspotas y prelados de la iglesia representan la opresión, persecución y sometimiento del ayer, junto a las ideologías del fascismo alemán, italiano y japonés (al lado de las del comunismo ruso), todas ellas encarnizadas en una eterna arenga carente de sentido.

Lo grotesco y lo turbio, propios de la violencia, reunidos en un mural que por décadas ilustró las páginas de los libros de texto y fueron la base del constructo identitario que el Estado pretendió arraigar en millones de educandos.

El significado del muralismo mexicano

Caminar por Guadalajara es también caminar entre relatos visuales, mitologías de un país, pasado retratado en la historia de un muro.

A diferencia de la pintura de caballete, un mural se concibe como una obra pública: está destinado a ocupar un espacio común y, por lo tanto, a hablarle a todos.

En México, el muralismo surgió tras la Revolución como una forma de narrar la historia nacional, educar a las masas y plasmar las luchas sociales en superficies monumentales.

En el Palacio de Gobierno, la obra de Orozco relaciona episodios de la Independencia y la Reforma con una reflexión más amplia sobre la violencia, el poder y las ideologías. La figura de Hidalgo aparece como una fuerza liberadora, mientras que las escenas laterales presentan la opresión y el fanatismo como fenómenos que atraviesan distintas épocas.

El Palacio de Gobierno dentro de la ruta mural de Guadalajara

El Palacio de Gobierno forma parte de una de las rutas artísticas más importantes de Guadalajara. Aunque Orozco es el gran referente, no es el único.

Hospicio Cabañas

El punto de partida obligado es el Hospicio Cabañas, donde José Clemente Orozco pintó, a finales de la década de 1930, 57 frescos que transformaron el antiguo orfanato en un templo del muralismo.

El Museo Cabañas, con los murales de Orozco, constituye uno de los espacios esenciales para comprender la dimensión de la obra del artista en Guadalajara.

Paraninfo de la Universidad de Guadalajara

En el Paraninfo Enrique Díaz de León, hoy Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, dos murales completan la trilogía orozquiana en la ciudad.

«El hombre creador y rebelde» y «El pueblo y sus falsos líderes» muestran figuras desgarradas, rostros dolientes y escenas que denuncian la manipulación política.

Palacio Municipal de Guadalajara

En el Palacio Municipal de Guadalajara, Gabriel Flores pintó cinco paneles que narran episodios fundamentales: la Conquista española, la caída de Pedro de Alvarado, la fundación de la ciudad, la conversión espiritual y los antiguos paseos con el Pendón.

Antiguo Hospital Civil

Otro de sus trabajos monumentales se encuentra en el Antiguo Hospital Civil de Guadalajara, donde el mural «Historia de la medicina» se extiende a lo largo de más de 300 metros.

Escuela Normal de Jalisco

En la Escuela Normal de Jalisco, José Chávez Morado pintó «La Evolución de la Educación en México», un mural de 8 × 20 metros que recorre desde la época prehispánica hasta la modernidad educativa, resaltando el papel transformador de la enseñanza.

Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz

En la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz, antiguo templo convertido en espacio cultural, sobreviven murales con motivos revolucionarios y sociales que recuerdan cómo el arte también acompañó las luchas agrarias y obreras.

Catedral de Guadalajara

En la Catedral de Guadalajara, en la Sacristía, también pueden encontrarse pinturas históricas importantes, como «Disputa del sacramento», de Felipe Castro, así como «La virgen de la Apocalipsis» y «San Cristóbal» de José Páez.

Ruta mural del Centro Histórico de Guadalajara

Cómo organizar la visita

El palacio está abierto al público de lunes a viernes. Abre desde la mañana hasta la noche. La entrada es gratuita.

Pasea por la plaza que está en el centro del edificio. Admira la fachada del edificio, contempla los murales de Orozco en la escalera principal y sube a la Cámara del Congreso para observar más murales del artista.

Tanto el palacio como las obras de arte se mantienen en perfectas condiciones. Visita la zona de noche para ver la fachada bellamente iluminada.

Aspecto de la visitaInformación
UbicaciónCentro histórico de Guadalajara
AccesoEntrada gratuita
Días de aperturaDe lunes a viernes
TransporteNuevo tren ligero, desde la estación justo afuera de Plaza Universidad
Puntos cercanosCatedral de Guadalajara y Teatro Degollado
Obras principalesTres murales de José Clemente Orozco

Un recorrido por la memoria visual de la ciudad

Para conocer nuestros murales, siempre vale la pena diseñar un recorrido a pie -o en bicicleta- que inicie en el Centro Histórico: comenzar en el Hospicio Cabañas, seguir hacia el Palacio de Gobierno y el Palacio Municipal, y después caminar hasta el Paraninfo universitario.

Para quienes quieran ir más allá, la ruta puede ampliarse hacia la Escuela Normal, la Biblioteca Iberoamericana y el Antiguo Hospital Civil.

Los murales de Guadalajara son, en el fondo, un recordatorio de que la ciudad habla. Sus muros, lejos de ser silenciosos, cuentan historias de rebeldía, conquista, educación, medicina, fe y crítica social.

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